Viernes, 22 Junio, 2012 - 08:55

Falleció el ex gobernador de Chaco Rolando José Taugüinas

Murió a los 82 años. Sus restos son velados en la Sala de De Bonis ubicada en Juan B. Justo y Arbo y Blanco. Será sepultado a las 16, en el Parque Jazmín.

El fallecimiento del médico saenzpeñense, corolario de una larga lucha contra un cáncer que lo afectaba, aconteció en la madrugada de este viernes, específicamente en el Sanatorio Chaco.



En su profesión había tenido una larga y dilatada trayectoria. Ejerció desde siempre la medicina en Presidencia Roque Sáenz Peña, ciudad donde había nacido el 25 de Octubre de 1929. Ocupó distintos cargos en el Colegio Médico y también a nivel provincial en la entidad médica federativa.



Cumplimentó tareas de orden profesional en el Servicio Penitenciario Federal.



Llegó a la política de la mano del Coronel José David Ruiz Palacios, quien lo había convocado tras fundar Acción Chaqueña, el partido político con el que buscaba acceder a la conducción del Poder Ejecutivo Provincial.



Una presentación judicial del Partido Justicialista bloqueó al militar la posibilidad de candidatearse como Gobernador pues no cumplía el tiempo de radicación en Chaco que prevé la Constitución.



Ante esta situación el coronel y su entorno decidieron promediando 1991 que sea Taugüinas el candidato. Fue toda un sorpresa política, incluso en el análisis nacional, el triunfo de Acción Chaqueña. Así, Rolando Taugüinas fue electo Gobernador al cosechar el 37,48% de los votos; poco más de mil sufragios por sobre los respaldos del Frente Justicialista Popular -que candidateaba a la fórmula integrada por Jorge Morales-Julio Sotelo-, que obtuvo el 37,11%.



Taugüinas asumió como titular del Poder Ejecutivo chaqueño el 11 de diciembre de 1991, y el 10 de dicimebre de 1995 le entregó el poder al radical Ángel Rozas.



El médico de Sáenz Peña debió sortear varias tormentas durante los cuatros años de su mandato, aunque dos de ellas fueron de tremenda repercusión: cuando decidió romper su relación con Ruiz Palacios -que pretendía manejar el Gobierno refugiado en el partido-, y ya sobre el final de su gobierno, afectado por una tremenda crisis financiera y económica, lo que marcó una triste despedida dejando un tendal de obligaciones del estado sin cumplir, destacándose varios meses de deuda a proveedores y los salarios de los estatales con tres meses de atraso.



A pesar de esto, ya mirando en retrospectiva aquella época, a Taugüinas le fue reconocida su honestidad y su enorme voluntarismo para aceptar el desafío de gobernar aún cuando la fuerza política que lo candidateó lo dejó aislado.