Martes, 19 Junio, 2012 - 18:23

Oyarbide dispuso fianzas millonarias para Pablo Shocklender y Gotkin

La Cámara Federal determinó que pueden ser excarcelados pero Oyarbide impuso fianzas de $ 4 millones para Pablo Schoklender y de 2 millones para Gotkin.



El juez federal Norberto Oyarbide fijó fianzas de cuatro millones de pesos para Pablo Schoklender y de dos millones de pesos para Alfredo Gotkin, antes de habilitarlos a salir de prisión.



Así lo indicaron  fuentes judiciales, que precisaron que la decisión fue tomada esta noche tras notificarse de la resolución de la Sala I de la Cámara Federal que aceptaba las excarcelaciones pero dejaba en manos del juzgado la potestad de fijar cauciones.



"El monto de la caución impuesto es pornográfico. Ya no de imposible cumplimiento sino producto de una fantasía", le dijo el abogado Gonzalo Romero Victorica, defensor de Pablo Schoklender, quien advirtió que la fianza "implica desconocer la voluntad de su superior que ordenó liberar" al imputado y anunció que apelarán.



La Justicia otorgó hoy la excarcelación a Pablo Schoklender y a Alejandro Gotkin, acusados del desvío de fondos aportados por el Estado a la Fundación Madres de Plaza de Mayo para la construcción de viviendas sociales, por lo que Sergio Schoklender, ex apoderado de la entidad, es ahora el único sospechoso que continúa preso.



La decisión fue tomada por la Sala I de la Cámara Federal, que cuestionó la falta de fundamentos del juez Norberto Oyarbide a la hora de justificar que los imputados ahora excarcelados permanezcan detenidos mientras dura el proceso.



Ahora, Oyarbide debe resolver si impone fianzas para que puedan salir de prisión Pablo Schoklender y Gotkin, quienes siguen procesados como supuestos partícipes de una asociación ilícita destinada a cometer fraudes con fondos del Estado.



Pablo Schoklender -también ex apoderado de la Fundación- y Gotkin -presidente de la firma Meldorek- habían sido alojados en el Módulo 5 de la cárcel de Ezeiza, mientras Sergio Schoklender permanece en otro sector, sin haber tenido contacto con sus compañeros de causa.



Los hermanos Schoklender -hoy enemistados- se hicieron famosos en la historia criminal argentina por los asesinatos de sus padres a comienzos de los años 80, hechos por los cuales purgaron sus respectivas condenas a perpetua.



Ahora, junto al contador Gotkin, los Schoklender están imputados de haber integrado una asociación ilícita que, según la hipótesis del juzgado, se montó para desviar los subsidios oficiales que recibía la Fundación Madres de Plaza de Mayo para construir viviendas con fines sociales, en el marco del programa "Sueños Compartidos". Sergio es considerado jefe del grupo, mientras Pablo y Gotkin están acusados de ser miembros.



Asimismo, hay otra veintena de imputados, entre ellos Alejandra Bonafini, hija de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo y de la Fundación, Hebe Pastor de Bonafini.



El Estado giró unos 765 millones de pesos a la Fundación con el objetivo de erigir viviendas sociales, pero se sospecha que esos fondos podrían haber sido desviados por y para empresas manejadas por Schoklender y otros acusados, como la constructora Meldorek y la prestadora de servicios Antártica, que estaban presididas por Gotkin.



En mayo de 2011 Sergio Schoklender se alejó de la fundación tras una pelea con su hermano Pablo, quien pasó a sucederlo por breve tiempo en el rol de apoderado de la Fundación.



Cuando les tocó prestar declaración indagatoria, tanto Pablo Schoklender como Gotkin se desvincularon de los delitos investigados y deslindaron la responsabilidad en Sergio.



Sergio Schoklender también solicitó su excarcelación, pero la Cámara Federal todavía no tomó ninguna resolución al respecto y se limitó a rechazar un planteo que cuestionaba la falta de notificación de una pericia.



Fuentes judiciales indicaron que como la Sala I de la Cámara tiene solo dos jueces para resolver sobre esta cuestión (Eduardo Farah y Eduardo Freiler) y que esos magistrados tendrían criterios distintos a la hora de pronunciarse sobre la libertad de Sergio Schoklender, habría que convocar a un tercer magistrado para que dé su opinión y defina el planteo.



Oyarbide había rechazado los pedidos de excarcelación de los dos Schoklender y de Gotkin, pero sus respectivas defensas apelaron a la Cámara Federal.



Las defensas de Pablo Schoklender y Gotkin tuvieron éxito a la hora de sostener que Oyarbide no especificó de qué manera sus clientes podrían entorpecer el curso de la investigación si permanecían en libertad. La defensa de Pablo había remarcado "desde el inicio de las actuaciones se mostró predispuesto a colaborar con la investigación, que cuando fue autorizado a ausentarse del país, regresó en el tiempo indicado y que se presentó voluntariamente cuando tomó conocimiento de la orden de detención librada a su respecto".



Además, plantearon que "es Sergio Schoklender -y no Pablo Schoklender- quien generaría el temor en los testigos" antes del inicio del sumario.



Al mismo tiempo "resaltaron que no existía ningún elemento en el legajo que permitiera atribuir a Pablo Schoklender participación en la supuesta maniobra de vaciamiento de documentación denunciada por la Fundación Madres de Plaza de Mayo".



"Resulta ineludible destacar que desde el inicio de las actuaciones -el 1° de junio de 2011- hasta que el instructor decidió ordenar su detención -con fecha 15 de mayo del año en curso-, Pablo Guillermo Schoklender ha transitado el proceso en libertad. Casi 12 meses han transcurrido desde entonces, y durante ese período se llevaron a cabo innumerables medidas de prueba, que motivaron la formación de más de 130 cuerpos de actuaciones", admitieron los camaristas.



Un párrafo calcado, pero con el nombre de Alejandro Gotkin, se repitió en el fallo que dispuso la excarcelación del contador.



Además, la Sala I remarcó "el derecho de permanecer en libertad durante el proceso, basado fundamentalmente en el principio de inocencia del que goza todo imputado", y dejó en manos del juez Oyarbide la decisión de imponer una eventual fianza antes que salgan de prisión.



La Cámara afirmó también que los imputados no podrían influir en las medidas de prueba que aun quedan pendientes, como las "pericias tendientes a determinar la totalidad del dinero recibido por la Fundación proveniente del Estado y las relacionadas con la información correspondiente a la cuenta bancaria de la Fundación que existiría en el extranjero".



El fallo también destaca que las "maniobras de vaciamiento de documentación que denunció la Fundación Madres de Plaza de Mayo en el sumario", se realizaron en junio del 2011 y nadie "siquiera ha mencionado" a los imputados en esas irregularidades.



A diferencia de "los elementos objetivos" que se valoraron en el caso de Sergio Schoklender, dijo la Cámara Federal, los argumentos de Oyarbide "resultan insuficientes para inferir que, en caso de recuperar su libertad" Pablo Guillermo Schoklender y Alejandro Abraham Gotkin "podrían entorpecer la pesquisa".



Fuente Agencia DyN