Sábado, 16 Junio, 2012 - 20:11

Frenan a cero Argentina y Brasil

Desacelera el mundo, desacelera Brasil, desacelera Argentina. El mundo desacelera eclipsado por la posibilidad del "Eurogedon";

Brasil desacelera por los efectos del atraso cambiario con los que convivió los últimos años; y Argentina desacelera por la llegada de la restricción externa.



El fin de semana se sabrá si Grecia vota por quedar adentro o afuera del Euro. Si bien los mercados cerraron el viernes descontando que gana el partido político que propone cumplir lo pactado con Europa para continuar dentro del euro y recibir su vital financiamiento, es una realidad que la economía helena está al límite. El riesgo de salir del euro no se evaporará con las elecciones de este domingo, como no lo hizo unos meses atrás el exitoso canje de su deuda pública.



Desde fin de 2009 a la actualidad, los depósitos griegos descendieron en cerca de 75.000 millones de euros, equivalente a una merma del 35% en su stock. En España, los depósitos privados ya descendieron en 103.800 millones de euros los últimos doce meses, que si bien equivalen al 6% del stock, ya derivó en la nacionalización de Bankia (4to banco español) y un rescate financiero por casi igual monto (125.000 millones) a la pérdida de depósitos.



El préstamo no impidió que el riesgo país de España escale a un nuevo récord (550 puntos) y quede a pasos de perder el acceso a los mercados de deuda. Ya se habla de un segundo rescate financiero (por 500.000 millones), para calmar a los mercados, por lo menos por un tiempo.



En este contexto internacional, Brasil que crecía al 7,5% en 2010, a partir de entonces no hizo más que desacelerar su tasa de crecimiento. En 2011 creció al 2,8%, en el primer trimestre de este año al 0,8% interanual, y en el mes de abril oficialmente se anunció que la economía se estancó y hace un año que ya no crece.



Años de atraer capitales con la tasa más alta dentro del menú de países Investment Grade, llevó a una notable entrada de capitales a la economía que empujó una marcada apreciación de la moneda en términos reales. La apreciación terminó ahogando a la industria paulista, que sin siquiera lograr los niveles de producción del año 2008 ya entró nuevamente en recesión (cae -3% en lo que va del 2012).



Mientras Brasil desarma el camino al atraso cambiario, bajando la tasa de interés y devaluando su moneda, Argentina entra. La situación energética se llevó puesto el superávit fiscal, y el BCRA desbordado de objetivos, terminó abandonando la bandera del tipo de cambio competitivo ante la dominancia fiscal.



La apreciación cambiara y la colmada situación energética se combinaron para evaporar el superávit externo. En 2011 el saldo en cuenta corriente del balance de pagos fue nulo por primera vez desde la salida de la convertibilidad. La restricción externa apareció nuevamente. Sin dólares no hay crecimiento, es el lema del "stop and go".



El 2012 se encuentra a la economía sin superávit fiscal, ni externo, ni energético ni cambiario. Incluso con firmes pasos en el camino al atraso cambiario. Los pilares que explicaron el crecimiento los últimos años ya no están y como natural consecuencia la economía se estanca. La economía está expuesta a una nueva crisis internacional, no obstante tiene dos notables activos a su favor: el nivel de reservas internacionales (10% del PBI) y el bajo nivel de endeudamiento (8% del PBI en moneda extranjera).



(*) Ramiro Castiñeira es economista en jefe de Econométrica
Fuente: 
Agencia DyN