Viernes, 15 Junio, 2012 - 15:54

Ante empresarios en la sede del Consejo de las Américas
La Presidente calificó como una "buena noticia" el ingreso de Carlos Slim a YPF

Cristina se refirió al ingreso del empresario mexicano a la petrolera. Además, explicó por qué el Gobierno "cuida sus dólares" y admitió una desaceleración del PBI.

La presidente Cristina Kirchner calificó como una “buena noticia” el ingreso del mexicano Carlos Slim como accionista de YPF durante una charla con empresarios que se realizó en la sede del Consejo de las Américas en Nueva York.



La jefa de Estado aprovechó la ocasión para explicar por qué se decidió expropiar la mayoría de las acciones que tenía la española Repsol –51% de la compañía–.



“Ha sido un tema un tanto movido. En realidad, hemos elegido el camino más difícil. Podríamos haber hecho una nacionalización, una estatización del 100% del capital de YPF, pero eso nos hubiera bajado nuestra cotización de la bolsa de Nueva York”, argumentó.



Y continuó: “Hemos elegido el camino más difícil, que es tomar el control de la compañía y seguir en la bolsa de Nueva York, lo que nos obliga a controles societarios muy importantes por parte de la SEC, en los Estados Unidos, la Comisión Nacional de Valores, en la Argentina”.



Cristina Kirchner aseguró que la expropiación no fue una decisión que hubieran deseado tomar, pero el factor clave fue que por primera vez en 17 años la Argentina había tenido un déficit hidrocarburífero que había empezado a amenazar al superávit fiscal.



La Presidente afirmó que Argentina "está pagando todas sus deudas sin acceso al mercado de capitales".



En otro apartado de su discurso, Cristina Kirchner adelantó que el cupón PBI –una herramienta financiera que paga a los inversores según el crecimiento del país– pagará unos tres mil millones de dólares. De todos modos, en otro apartado de su discurso, reconoció: "Seguramente no creceremos a las tasas que venimos creciendo, pero vamos a tomar todas las medidas necesarias para seguir creciendo y para incluir a los argentinos".



Al encabezar un almuerzo con empresarios norteamericanos, la primera mandataria destacó que Argentina termina este año de pagar sus deudas por "el famoso corralito" y pronosticó que el próximo año será "mas amesetado" respecto del pago de deudas.



Por otra parte, la Presidente se refirió a la situación de los controles cambiarios que se implementaron en el último tiempo en Argentina para el dólar. En ese sentido, la mandataria aclaró que se está "trabajando empresa por empresa" para "equilibrar la balanza comercial" que en estos momentos resulta deficitaria para la Argentina. "Administramos nuestra balanza comercial como hacen todos los países del mundo", se defendió.



En ese sentido, Cristina Kirchner recordó que dichas medidas responden a la necesidad de dólares que "productores y empresarios tienen para comprar insumos y pagar deudas" así como el caudal de billetes que requiere el país para saldar sus deudas en bonos.



Al concluir, la jefa de Estado se refirió una vez más a la crisis económica que afecta al mundo y, particularmente, al continente europeo para sugerir que se adopten medidas similares a las que ayudaron a la Argentina a salir de la crisis del 2001. "Este enfermo no se cura con viejas recetas, por favor, cambien los médicos", concluyó.