Viernes, 15 Junio, 2012 - 13:28

"Nunca es tarde": un chino de 80 años se transformó en mujer

Un calígrafo chino octogenario se declaró transexual sin operarse y se lo informó a sus ex compañeros de trabajo para comunicarles su verdad. Dijo que ser mujer "es fabuloso".





Un calígrafo chino de 84 años se ha declarado transexual, sin haberse operado, convirtiéndose en la persona de más edad de la potencia asiática con deseo de cambiar de sexo y que vive como mujer, recoge el portal de noticias china.org.



Qian Jinfan, nacido en la provincia sureña de Cantón, toma hormonas para agrandar sus senos y usa ropa femenina, y, hace cuatro años, decidió revelar su secreto a su familia y amigos, además de adoptar el nombre femenino de Yiling.



En septiembre de 2009, Qian escribió una carta a las personas con las que trabajaba, en un organismo público, para informarles de su decisión.



“No escribí la carta por impulso. No me importó si las autoridades me degradaban o reducían mis ganancias”, mencionó Qian, según el citado medio, y añadió que, después de revelar su secreto, su familia, amigos y compañeros de trabajo se mostraron comprensivos.



“Me preparé para morir por defender mi decisión. Para mi sorpresa, todos fueron muy tolerantes y lo aceptaron”, comentó Qian, recordando que quería ser mujer desde los tres años.



“Mi ser actual es mi ser real”, aseguró, y agregó que empezó a usar cabello largo postizo, pantalones y ropa pegada desde los años 80, y que en los 60 trató de tomar pastillas para parecerse más a una mujer, pero que se rindió.



El calígrafo confiesa que le parecía que ser mujer “era fabuloso” y que siempre deseó hacerse una cirugía transexual, pero que el procedimiento le parecía muy peligroso y complicado, por lo que actualmente, con la autorización de su esposa, sale a la calle vestido de mujer y acude a los baños públicos femeninos.



El caso de Qian, publicado en medios chinos, es signo de una cierta apertura por parte del país asiático con respecto a temas como la transexualidad o la homosexualidad, que se consideró una enfermedad mental hasta 2001, y que en la década de los 50 podía llegar a ser tratada con terapias de “descargas eléctricas”.
Fuente: 
Crónica