Viernes, 15 Junio, 2012 - 09:38

Estados Unidos
110 años de prisión para un financista que estafó a ahorristas

Un juez federal sentenció al texano Allen Stanford, cuyas estafas llevaron a que personas en más de 100 países perdieran cerca de US$ 7.000 millones.

Los fiscales querían una pena de prisión de 230 años, la pena máxima después que el pasado marzo un jurado declarara culpable a Stanford de 14 cargos relacionados que incluían fraude y conspiración.



Stanford, de 61 años, usó certificados de su banco en la isla caribeña de Antigua, para quedarse con los ahorros de sus inversores. El fraude ha sido descrito como uno de los mayores en la historia de Estados Unidos.



30.000 DAMNIFICADOS

Cerca de 30.000 ahorradors individuales se vieron perjudicados con la estafa, se dijo en el proceso. Los fiscales no pudieron encontrar cerca de 92% de los activos que el Stanford International Bank decía tener.



En una declaración a la corte el jueves, que se prolongó por 40 minutos, Stanfod dijo al juez: "No estoy aquí para pedir perdón o para arrojarme a su piedad.



El juez estadounidense David Hittner, quien presidió sobre el proceso, describió a las acciones de Stanford como "fraudes criminales".



Dos víctimas hablaron durante la audiencia, incluyendo a Angela Shaw, quien dijo que Stanford era peor que el también convicto financista Bernard Madoff porque se aprovechó de inversionistas de clase media. "Robó más que millones", dijo Shaw, "se robó nuestras vidas tal como las conocíamos".



Su sentencia es 40 años más corta que la que recibió Madoff, quien se declaró culpable en 2009 de una pirámide financiera que tomó como objetivos a inversores acaudalados.



GOLPE A LA ISLA

La caída del imperio financiero de Stanford ha sido también un golpe económico para la isla de Antigua, como señala el reportero Nick Davis.



Era el empleador privado más grande de la isla, pero cuando fue acusado, su imperio se desmoronó.



"Pagaba salarios similares a los de países desarrollados y cuando sus empleados perdieron sus puestos se generó una reacción en cadena: a ellos les tocó despedir a sus colaboradores, sus jardineros, sus niñeras", señala el corresponsal.



Miles de personas perdieron sus empleos en una nación que tiene 85.000 ciudadanos.
Fuente: 
BBC