Martes, 12 Junio, 2012 - 09:34

Para un psicólogo la homosexualidad es una enfermedad

Se trata de un docente de Psicología. Una de sus alumnas aseguró que, en ocasiones, reparte a los estudiantes un juego de fotocopias que habla de cómo prevenir y curar lo que considera un desvío de género.

"La homosexualidad es una enfermedad, una perversión y una aberración". Estas fueron las palabras que, según una de las alumnas de la carrera Psicología, utilizó su profesor para referirse a este tema en clase. El docente, Marcos Samaja, imparte la cátedra "Psicología del Adulto y del Geronte" en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Católica (UCA) de Mendoza. Algunos de sus estudiantes -que solicitaron no dar sus nombres- aseguran que dicta la materia de forma brillante, pero, al momento del debatir tópicos que son sensibles en la sociedad, realiza este tipo de comentarios. Además, suele repartir un juego de fotocopias que no están incluidas en la bibliografía del programa, que contiene historias de vida de personas que supuestamente fueron homosexuales o vivieron con algún familiar gay. Incluso, uno de los textos habla de instrucciones o herramientas para evitar la homosexualidad o salir de ésta.



"El año pasado tuvimos una fuerte discusión, luego nos pedimos disculpas pero fue bastante intensa. Me dijo: ´Vos no te das una idea de las aberraciones que cometen los homosexuales. En 90 por ciento de la homosexualidad hay Sida´", relató una de las alumnas. La joven, que al igual que el resto de los estudiante pidió que no se publicara su nombre, sostuvo que el docente la calificó de "militante homosexual" y que este movimiento "ya defiende cualquier cosa".



"Le dije que no era una militante homosexual, sino que estoy a favor de los derechos igualitarios. Además, le pedí que me fundamente lo que dijo acerca del Sida. Fue porque realicé un viaje y vi carteles por todas partes que decían que 9 de 10 mujeres eran contagiadas de Sida por sus esposos", señaló la estudiante.



El juego de fotocopias consta de siete páginas en las que se narran diferentes historias que se refieren a personas que crecieron en un hogar con un padre homosexual. También los textos dicen que es posible abandonar esta orientación sexual y recuperar su identidad de género para poder, de esta manera, "poner paz y felicidad en sus vidas". Pero eso no es todo, la página final ofrece un decálogo destinado a padres y madres para la prevención del desarrollo de la homosexualidad en sus hijos.



Otros dos alumnos contaron que la información les llegó tras un debate con el profesor por este tema. "Sólo nos quedamos unos pocos, exponiendo nuestra posición y él nos entregó estas fotocopias para que nos informemos al respecto", comentaron.



SIN RESPUESTAS


Este medio intentó averiguar si las autoridades universitarias tenían conocimiento de estas copias. Sin embargo, no se pudo tener la respuesta del rector Víctor Manuel Fernández, cuya oficina funciona en Buenos Aires. Tampoco respondieron el decano, Augusto Baracchini, ni el director de la carrera, Marcelo Pablo. El primero no atendió porque no estaba y se sugirió presentarle una carta con las preguntas; el segundo, no podía ser interrumpido porque estaba evaluando la presentación de unas tesis.



Por su parte, una empleada de la UCA afirmó que no se tiene conocimiento de este accionar por parte de Samaja. "Si fuese material de la facultad, lo sabría, pero no tenía ni idea. Las autoridades no deben saberlo tampoco. Seguramente, el profesor lo hace de manera independiente", aclaró.



La homosexualidad no es el único tema con el que el profesor desata un polémico debate en clase. Una de sus alumnas aseguró que ha hecho comentarios que considera "fuera de lugar" respecto al embarazo adolescente y a las clases sociales más bajas. "Dijo que los jóvenes que se convierten en padres durante su adolescencia no tienen futuro y que los niños de clase baja son o terminan siendo unos delincuentes".



La estudiante que se animó a denunciar el caso enfatizó su malestar respecto a sus opiniones en clase. "El docente no puede decir que está bien o que está mal de esta manera. Es una falta de respeto porque está discriminando. ¿Qué sucede si hay algún estudiante dudando de su orientación sexual?, ¿debe sentirse mal o que está enfermo? Es un formador de opinión y tiene alumnos de 18 y 19 años frente a él".



Dos estudiantes de primer año y una de segundo manifestaron que es un buen profesor y que no intenta, bajo ningún punto de vista, imponer su ideología o posición respecto al tema.



Estas aseveraciones fueron refutadas por la alumna que dijo haber discutido con él durante 2011 y que ahora tomó conocimiento de la entrega de estas fotocopias. “El año pasado habían chicos más grandes, muchos me defendieron y otros se pusieron del lado del profesor. Si el año pasado tuvimos esta discusión y durante este ciclo lectivo reparte estas copias, está claro que no se puede decir que no impone su posición respecto al tema. Es una temática muy sensible”, indicó la joven. Y finalizó: “Más allá del momento político que estamos viviendo, no creo que esté bien decir que ser homosexual es algo malo, no tiene por qué ofender a los alumnos”.



RESPUESTA DEL PROFESOR

Marcos Samaja fue consultado en la sede de la Facultad sobre esta situación, pero aclaró que sólo respondería por mail. Luego de mandarle dos correos electrónicos, el profesor puso tres condiciones para contestar. La primera era saber el nombre de la alumna o alumno que había pasado los datos; la segunda, saber cuándo sería publicada la nota, y la tercera condición fue tener de antemano una copia firmada y sellada del contenido del artículo periodístico.



Como la respuesta fue negativa, Samaja no expuso sus argumentos al respecto.