Sábado, 9 Junio, 2012 - 08:58

Aportes a la Educación, en la mira

La crítica de la Presidente Cristina a la rectora de un colegio, sacó a la luz la intención del Gobierno de recortar aportes a la educación privada.

La crítica de Cristina Fernández a la rectora de un colegio católico de San Juan, que sancionó a una joven militante de La Cámpora por querer hablar del Día de la Memoria, también sacó a la luz la intención nunca abandonada del gobierno kirchnerista de recortar los aportes a la educación de gestión privada.



La Presidenta se solidarizó con la dirigente estudiantil amonestada y denostó la medida disciplinaria exhibiendo una foto de la directiva María Isabel Larrauri con el dictador Jorge Rafael Videla.

Pero eso no llamó la atención en ambientes eclesiásticos, sino que la primer mandataria haya utilizado la cadena nacional -constató DyN- para subrayar que la institucional confesional involucrada en el episodio recibía aportes del Estado.



"Esta nena de 16 años es delegada en el colegio Monseñor Audino Rodríguez, dependiente de la Universidad Católica de Cuyo, una institución de gestión privada que recibe un 80 por ciento de subsidio estatal", explicitó en su discurso a través de los medios oficiales. El hincapié presidencial en ese punto no tardó en ser replicado por el arzobispo sanjuanino Alfonso Delgado, quien además respaldó a la directiva criticada aduciendo que la alumna no fue censurada, sino llamada al orden.



"Las escuelas de gestión privada, especialmente esa franja que se ocupa la Iglesia de clase media y baja, suponen siempre un ahorro muy grande a los gastos el gobierno", aseguró el prelado.

Monseñor Delgado especificó que ese aporte que reciben los colegios privados es "sólo para el plantel docente, los demás gastos corren por cuenta de la institución".



La administración kirchnerista no hay dejado de presionar a las provincias para que recorten los aportes a la educación de gestión privada, sobre todo en momentos de arcas públicos con escasos recursos para repartir.



La eventual medida es rechazada de plano tanto por la Iglesia católica como por las denominaciones evangélicas, por considerar que implicará equiparar hacia abajo y derivará en una caída de la calidad educativa.



Voceros eclesiásticos consultados por DyN advirtieron que la quita de aportes a la educación, de concretarse, hará "daño" al sostenimiento de las escuelas de gestión eclesial, muchas de las cuales se instalan en sectores marginales adonde el Estado no siempre llega.

El reclamo eclesiástico se fundamenta, además, en el principio de subsidiariedad y de justicia distributiva, que establece que corresponde al Estado financiar tanto la educación de gestión estatal como la de gestión privada.



A esto se suma que algunas provincias amenazaron con mantener los aportes sólo a los establecimientos que brinden la misma oferta educativa que la escuela estatal.



Uno de ellas fue Buenos Aires que durante la gestión anterior del ministro bonaerense Mario Oporto intentó reducir a 50, 80 y 100 por ciento el porcentual de aportes pagado por el Estado, y fijar requisitos para la apertura de nuevos colegios privados.

Además de establecer un régimen de arancelamiento propio para más de 6.000 escuelas privadas, muchas religiosas, que atienden a casi 900.000 alumnos en todos los niveles de enseñanza.
Fuente: 
(*) DYN