Jueves, 7 Junio, 2012 - 19:19

El maquinista del tren que protagonizó la tragedia de Once ratificó que quiso frenar y los sistemas no le respondieron

Marcos Antonio Córdoba declaró que en todo momento estuvo conciente, inclusive hasta después del accidente.

El maquinista del tren que protagonizó la tragedia de Once, Marcos Antonio Córdoba, ratificó hoy que accionó los frenos de la formación pero no le respondieron y dijo que en todo momento estuvo conciente, inclusive hasta después del accidente.



Córdoba declaró ante el juez federal Claudio Bonadío y negó tener epilepsia, así como haberse quedado dormido o haber sufrido alguna clase de descompensación antes del choque ocurrido el 22 de febrero, que provocó 51 muertes y más de 700 heridos, informaron fuentes judiciales.



"Estuve conciente al momento del hecho", dijo Córdoba al magistrado, y dejó un escrito en el que constan las fallas que persisten en los trenes del Sarmiento después de la tragedia.



Córdoba se presentó hoy por segunda vez ante el juez y negó las acusaciones del resto de los imputados en la causa, quienes señalaron que el accidente ocurrió por "una falla humana", al tiempo que se solidarizó con las familias de las víctimas y dijo entender el dolor porque también lo padece.



En ese marco sostuvo que la noche anterior había dormido bien, que no estuvo en los carnavales ni había tomado alcohol, como declaró la primera vez ante el juez, días después del hecho.



"Nunca fui diagnosticado de epilepsia", agregó respecto a un estudio médico que concluyó que podía presentar ese cuadro, por el cual el ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi pidió que se le practique un nuevo examen para determinarlo con precisión.



Si bien las pericias técnicas revelaron que tres de los cuatro frenos del tren funcionaban, el maquinista manifestó que los accionó pero no le respondieron y llevó a la declaración una válvula de freno de las que se usan en las cabinas de conducción para explicar cómo funciona.

También sostuvo, en base a su perito de parte y uno de los oficiales, que los compresores de la formación no estaban operativos y que no tenían el aire suficiente para poder frenar.



La declaración fue tomada en persona por Bonadío, quien le exhibió un video de la tragedia y le pidió que explique lo que fue haciendo en cada momento.



Córdoba presentó también un escrito en el que detalló lo que hizo durante todo ese día, en el que también relata que continúa bajo tratamiento psicológico y que tiene prohibido ver imágenes de los hechos.



En tanto, aportó documentos según los cuales después de la tragedia persisten fallas técnicas en los trenes y pidió que declaren dos empleados de los talleres de Castelar de Trenes de Buenos Aires para que expliquen las maniobras que se hacen para dejar nivelados los vagones.

El maquinista quedó acusado del delito de estrago doloso y dijo no conocer a ninguno de los restantes imputados, solo a alguno por nombre en virtud de su trascendencia pública.

Las indagatorias en la causa se completarán mañana cuando declare el ex secretario de Transporte de la Nación Ricardo Jaime.



Por otra parte, Bonadío también mañana deberá resolver un pedido de prisión domiciliaria planteado por Claudio Cirigliano, dueño de TBA, y la excarcelación pedida por Carlo Ferrari, presidente de la empresa.



Los dos están presos desde el lunes, acusados de "obstrucción a la Justicia" por sacar de la empresa documentación contable que se debía usar para la pericia sobre los subsidios que utilizó la empresa que está haciendo la Corte Suprema.



El juez dispuso ayer la excarcelación a los ex gerentes de TBA Daniel Rubio y Daniel Tempone.
Fuente: 
Agencia DyN