Miércoles, 6 Junio, 2012 - 20:01

Correo de nuestros lectores
El "eco"

En los últimos días, la señora presidente como los miembros de su devaluado gabinete, están sintiendo en carne propia el sonido del “ECO”.

Nosotros lo llamamos “eco” cuando recibimos la misma voz que cuando gritamos en un lugar amplio o en la montaña, pero la verdad es que ese sonido es… la vida…que nos devuelve todo lo que decimos y hacemos, como reflejo de nuestras acciones.



Si nuestro dignísimo gobierno nacional sembrara un poco de ternura en sus expresiones, creando mas armonía en torno a su gestión, seguramente el pueblo que es fiel seguidor a los sentimientos nobles devolvería en el “eco” la confianza y apoyo que tanto necesitan en estos momentos difíciles. La vida misma le está dando a los dirigentes políticos, incluida la señora presidente, exactamente aquello que han gritado a los cuatro vientos con soberbia, creyendo ser dueños absolutos de la verdad y no de “su verdad”.



Como humanos, nuestro oído percibe el sonido y lo transmite al sentimiento, por ello es que nos duelen tanto los últimos mensajes de quienes tienen responsabilidad absoluta en la solución de los graves problemas que afectan a la sociedad. Las frases hirientes de la dirigencia… “Tengo dólares porque se me antoja”…”no acepto la palabra tolerancia”…”ahora vamos por todo”…y muchas más que llenarían estas y otras páginas.



Los argentinos ya nos cansamos de tanta desidia, prepotencia e impunidad. La fábrica de cautivos ciudadanos de la miseria, cada día tiene más obreros y aún a pesar de la conveniencia que ello representa para los dirigentes, por ser más fácil dominar a las masas, en algún momento, esa industria dejará de producir y no habrá lugar posible para esa mano de obra desocupada con consecuencias ya conocidas por quienes hemos tenido la posibilidad de ser testigos presenciales en diferentes momentos de nuestra historia política institucional.



Mientras tanto, como el frío se adueñó de nuestras vidas, los iluminados funcionarios que se encargan de brindar ayuda y protección a los muchos ciudadanos que se encuentran en situación de riesgo, a la intemperie, pasando días y noches con la luz de la esquina o el sol cuando amanece, nos cuentan por los medios de difusión las medidas que están tomando con frases como estas… “A aquellos que prefieren pernoctar en las calles, se les otorga alimentos y elementos de abrigo” . Si no entendí mal, a estos “funcionarios” algo no les “funciona bien” pues a nadie le hace gracia pernoctar en la calle y muriendo de hambre y frío. Le están diciendo al pobre indigente… “bueno mire, si usted prefiere seguir muriéndose de frío aquí le dejo los alimentos y un abrigo…mañana (si está) vuelvo y me cuenta como le fue con 2 grados bajo cero”.



Imaginemos además que todos los centros que pueden recibir a la gente más necesitada, se encuentran ubicados en lugares muy distantes del centro de las ciudades, por lo tanto a esas mismas personas necesitadas les resulta casi imposible llegar para recibir algún tipo de asistencia ya que su estado de salud, generalmente no es el mejor.



Y después el “eco” les devolverá la respuesta ciudadana cuando nos digan que están trabajando en la búsqueda de una mejor calidad de vida de los ciudadanos recorriendo las calles y buscando sensibilizar a las personas para que se refugien del intenso frío ya que permanecer en las calles puede provocarles trastornos físicos (QUE NOVEDAD).



Por último, tenemos que escuchar que nos digan que es importante que la población sepa que el Estado tiene las herramientas para garantizarles una mejor calidad de vida.



Lamentablemente, este tipo de barbaridades se reproducen de norte a sur en el país, con nieve o sin ella, pero con puntos de coincidencia en los motivos que causan semejante cantidad de niños, adolescentes y abuelos en estado de abandono.



Mientras crean que nos mienten, la realidad y su propio “eco” le dirán a los gobernantes que la pobreza no está repartida uniformemente en nuestro territorio, porque mientras en las provincias del norte de cada 100 familias 60 son pobres, en la región pampeana y el sur, esa proporción baja a 40 de cada 100, por lo cual además de una brecha social, podemos hablar de una brecha territorial.



Esta concentración de la riqueza en determinadas regiones del país se repite a nivel urbano, con la existencia de zonas de opulencia y zonas de marginación en los grandes conglomerados. Datos oficiales hablan de más de 14 millones de pobladores urbanos pobres y de más de 5 millones de indigentes. Los niños, niñas y jóvenes son los más golpeados por la crisis. En Argentina, el 70% de la población total del país menor de 18 años vive en situación de pobreza e indigencia, 9.500.000 niños y niñas son pobres y 100 niños y niñas menores de cinco años mueren por día por causa de la pobreza.



Un señor me reprochó preguntando… ¿Y usted…tanto critica…que hace por los pobres?...le respondí que todos y cada uno de nosotros, desde nuestro lugar de lucha, debíamos poner lo que sabemos hacer, en mi caso la palabra, que como el “eco” quizá llegue al corazón de los que tienen la obligación de preocuparse y ocuparse de los problemas que ellos mismos ocasionaron a la población.



“El que elige mal para sí, elige mal para el prójimo”. Pierre Corneille (1606-1684) Poeta y dramaturgo francés.



(*) DNI 7788556