Miércoles, 6 Junio, 2012 - 15:35

El empresario Claudio Cirigliano culpa al maquinista por la tragedia de Once

Aseguró además que no gestionó los subsidios del gobierno a TBA y deslindó cualquier responsabilidad personal.

El dueño de Trenes de Buenos Aires (TBA), Claudio Cirigliano, quien se encuentra detenido, culpó hoy al maquinista Marcos Antonio Córdoba por la tragedia ferroviaria de Once, en la que murieron 51 personas, y dijo que el accidente se debió a una "falla humana".



El empresario aseguró que no gestionó los subsidios del gobierno a TBA y deslindó cualquier responsabilidad personal en el "área de material rodante e infraestructura" de la compañía.



Cirigliano, asistido por su abogado defensor Juan José Sforza, declaró hoy durante dos horas ante el juez federal Claudio Bonadio y seguirá detenido por presunta obstrucción de la Justicia, ya que fueron retirados de TBA documentos contables que se necesitaban para la pericia sobre los subsidios.



El dueño de TBA hizo una exposición oral ante el juez, pero se negó a contestar preguntas del tribunal y de su defensa, y anunció que ampliará su declaración más adelante, informaron allegados a la causa.



Sobre la tragedia de Once, ocurrida el 22 de febrero pasado en la que murieron 51 personas y más de 700 personas resultaron heridas, negó responsabilidades y cuestionó la imputación por los delitos de estrago culposo, administración fraudulenta y asociación ilícita.



El imputado sostuvo que es presidente de Cometrans, controlante de TBA, y que no manejaba las áreas de la compañía vinculadas al funcionamiento y mantenimiento de los trenes.



Además, como el resto de los imputados apuntó contra el maquinista Marcos Antonio Córdoba al sostener que la tragedia fue consecuencia de una "una falla humana" porque los frenos de la formación funcionaban, según concluyeron las pericias.



Por la tragedia de Once Cirigliano debía presentarse en indagatoria este viernes, pero todo se adelantó a raíz de su detención.



Cirigliano, el presidente de TBA, Carlos Michelle Ferrari, y los gerentes Darío Tempone y Daniel Rubio, fueron detenidos el lunes acusados de retirar el 24 y 25 de mayo documentos de TBA sin informar al juzgado.



Al respecto, el empresario sostuvo que en esos días estaba en Necochea y regresó a la semana siguiente para internarse por una fibrilación –una afección cardíaca por la que debió tratarse.



Ante el juez, señaló que no dio la orden de retirar los papeles y que se enteró de lo ocurrido cuando Gendarmería lo buscaba para detenerlo.



Tras las declaraciones el empresario seguirá detenido y su defensa espera medidas de prueba para pedir su excarcelación.



Los restantes directivos detenidos declararon ayer y Ferrari reconoció que se sacó la documentación de las oficinas del edificio de Ramos Mejía 1538 pero, según su versión, para resguardarlas porque debían dejar el lugar tras la quita de la concesión.



En tanto, el maquinista Córdoba volverá a declarar mañana en la causa y el viernes se cerrarán las indagatorias con el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime.



Córdoba declaró al inicio de la causa que el día de la tragedia intentó frenar el tren pero los sistemas no le respondieron, pero la pericia mecánica concluyó que tres de los cuatro frenos funcionaban.



El también ex secretario de transporte Juan Pablo Schiavi presentó ayer un escrito en el que dijo que cumplió "cabalmente" con su función y responsabilizó al maquinista por la tragedia al señalar que pudo haber sufrido algún problema de salud al momento del hecho.
Fuente: 
Agencia DyN