Lunes, 4 Junio, 2012 - 07:07

En Santiago, casi en el límite con Chaco
Investigan la muerte de un NN que había sido arrojado desde el aire

Se trata de al hombre que hace más de 30 años fue lanzado desde una aeronave. El cuerpo está en El Vinalito a 40 kilómetros de Taco Pozo.

Treinta y siete años atrás la misteriosa aparición del cadáver de un desconocido conmocionó a los habitantes de un paraje que lo llaman “El Vinalito” y su tragedia hoy moviliza a los organismos de Derechos Humanos, ante la firme certeza de tratarse de una víctima de la dictadura militar.



“El finado Díaz” lo llaman hoy las familias Tévez, Hoyos, Rojas en este lado del mapa, ubicado en el límite de las provincias de Santiago del Estero, Chaco y Salta. Llegar hasta esta lejana zona demandó transitar unos 470 kilómetros. Hubo que dejar atrás Campo Gallo, Monte Quemado, Taco Pozo  y transitar más de 70 kilómetros de tierra.



El equipo periodístico de arribó hasta el lugar luego de la gran repercusión de la noticia publicada en la edición de ayer a partir de los datos aportados por el abogado Luis Santucho de la Liga Argentina por los Derechos Humanos y Luis Garay, integrante de la Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia, y titular del Instituto Espacio por la Memoria quienes viajaron hasta este paraje y ubicaron el sitio del enterramiento.

“El muerto fue hallado por los cuervos. Estaba junto a un quebracho blanco. Tenía saco y zapatillas”, relata don Leandro Tévez.



En ese marco, añadió: “Lo envolvimos en una colcha. Y lo enterramos bajo tierra. Nadie preguntó por él. La policía trabajó unos días y cerró el caso”.



El sector se encuentra a 27 kilómetros de la ruta nacional 16. Sólo el colectivo lo conecta con las otras tres provincias. Abundan guayacanes, algarrobos, y animales como guazunchas, conejos, vizcachas.

“Nosotros lo llamamos finado Díaz. Todas las semanas venimos a prenderle velitas. Lo hacemos porque pensamos que tuvo una muerte violenta. Y su alma debe andar penando. Necesita que le recemos para que así Dios se apiade y le dé un descanso eterno”, reflexiona don Domingo Faustino Hoyos.



El vecino no hace alarde de ser defensor de una fe profunda, pero reconoce que la muerte de alguien siempre moviliza. “Lo recuerdo con mucha pena. Y vamos a rezarle y a pedirle por nuestros hijos, por las cosas simples: salud, para que haya alegría en las casas, aunque nos falten muchas otras materiales”.



Los dos hombres, junto a Dante Rojas y Sara Vicente Jaime, trabajaron aquel mes de diciembre. El procedimiento estuvo a cargo del policía Mario Santillán. “Creemos que era 1976. Había una fiesta, pero muy poca gente”, amplía Hoyos.

El poblador añade: ‘Esta zona es impenetrable. Nadie que no conoce el lugar puede sobrevivir”.



Continúa: “Cuando hallamos el cuerpo, había un olor insoportable. Entre los perros y los cuervos peleaban por el cuerpo. Les pegamos mucho para que lo soltaran. Fue muy triste ver cómo había quedado. Le habían comido la parte de atrás. A unos 300 metros aparecieron unas cosas que pensamos serían de él, pero nadie jamás lo confirmó”.

“El Vinalito” se encuentra asentado a 5 kilómetros, al norte, de Salta; a 40 al noreste de Taco Pozo, y a 100 de Monte Quemado (Santiago del Estero).



“Este finado ya es del pueblo. Pensamos que si la gente de los Derechos Humano se lo lleva para investigarlo, nos dejarán algún papel, o documento, que certifique el traslado. Porque pasaron muchos años ya”, enfatizó.



En ese sentido, una de las medidas solicitadas en la denuncia presentada en la Justicia Federal local, es que se arbitren los medios para que tome intervención el Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf). Este equipo científico es reconocido en todo el mundo y realizó importantes hallazgos, como la identificación de los restos de Ernesto ‘Che’ Guevara, rescatados de la selva boliviana.



El Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) es una organización científica, no gubernamental y sin fines de lucro que aplica las ciencias forenses a la investigación de violaciones a los derechos humanos en el mundo. El Eaaf se formó en 1984 con el fin de investigar los casos de personas desaparecidas en la Argentina durante la última dictadura militar.
Fuente: 
El Liberal