Miércoles, 30 Mayo, 2012 - 10:41

Santa Sylvina
Un bebé se cayó en una letrina y un policía lo rescató

El niño de quince meses quedó hundido en heces y gracias al rescate del oficial se encuentra en buen estado.

El hecho se dio alrededor de las 17.45 en el Barrio Sur, de la localidad de Santa Sylvina, cuando un menor de un año y tres meses de edad, por razones que se están tratando de establecer, cayó al pozo negro de una letrina, hundiéndose en la materia fecal. Su madre, envuelta en una crisis de nervios, pidió auxilio al personal policial de la zona, quien
acudió en forma inmediata, logrando rescatar al pequeño.



Quien recibió el llamado telefónico de la madre angustiada fue el oficial Córdoba, quien no podía descifrar lo que la mujer, a los gritos, quería decirle, por lo que le solicitó que pasara el teléfono a otra persona que estuviera más calma y de esta manera tomar conocimiento de cual era el problema existente.



Fue así que tomó el teléfono una vecina, quien informó al Oficial que en calle Eugenia Rodríguez Zlachevaski s/n, un menor había caído por un agujero de un baño letrina ubicado en la parte externa de la vivienda que allí se encuentra, pero que el menor estaba aun con vida.



En forma conjunta con otros empleados policiales, emprendieron la salida hacia el lugar donde se había solicitado la presencia policial, en tanto que antes de partir se impartió la directiva de que se comunicara al cuerpo de Bomberos Voluntarios de la localidad sobre lo denunciado.



Al arribar el personal policial hasta el domicilio de esta madre, que se mostraba desesperada por la situación que allí se planteaba, rápidamente los vecinos indicaron al personal el lugar donde se daba este lamentable hecho, en un baño letrina de unos dos metros de largo por dos de ancho, a unos veinte metros de la casa.



Fue así que, con la ayuda de linternas, debido a la oscuridad reinante en el pozo, el oficial se asomó por el pequeño rectángulo donde alcanzó a divisar dentro de la materia fecal a este niño que sollozaba como en forma de pedir ayuda, pero lentamente se iba hundiendo en los desechos de este pozo letrina.



Rápidamente este oficial toma una soga y con voz fuerte y clara le ordena al niño que se tomara de la soga porque cada vez se hundía mas y peligraba aun mas la integridad física de este niño, pero al no tener respuesta del mismo y al no poder sujetar con su bracitos la soga, el empleado policial decide desistir de esta forma de evacuación del menor.



Uno de los vecinos había comenzado con una excavación lateral al pozo negro, por lo que este oficial se despojo de toda su ropa, quedando únicamente en ropa interior y medias, y procedió a ingresar por este pozo paralelo para salir en el pozo donde estaba el menor sumergido en una cantidad importante de desechos cloacales, y demás desperdicios que se arrojan en letrinas como estas.



Aunque de forma muy apretada este empleado policial logro ingresar al pozo y buscar la forma primero de sujetar al niño con sus manos y hacer un esfuerzo importante para que los otros empleados policiales que estaban en las afueras pudieran tomarlos y rápidamente trasladarlos, en el móvil policial, a este niño hasta el hospital local para ser atendido.



Este gesto heroico del personal policial fue muy apreciado por todos los vecinos que colaboraron para tratar de tumbar otros ladrillos de la pared de este pozo, para que el oficial Córdoba pudiera salir de este lugar donde pocos minutos antes había salvado la vida de un niñito de un año y tres meses y no solo eso, sino que continuó cumpliendo con sus tareas al realizar las primeras anotaciones de rigor de lo ocurrido en el lugar.



Luego de ser examinados tanto el menor como el Oficial Córdoba, ambos no presentaron heridas graves, solo raspones y algunas excoriaciones producto del lugar donde se dió el infortunado hecho aunque con final feliz.
Fuente: 
Radio Veintiuno