Martes, 29 Mayo, 2012 - 19:14

ATECH expuso los aportes para los nuevos contenidos curriculares

El gremio ATECH emitió dos documentos en los que consignan los aportes efectuados para la elaboración de los diseños curriculares que serán debatidos a partir de mañana en Villa Ángela.

Ante la discusión anunciada por la cartera educativa de los diseños curriculares jurisdiccionales –en el marco del Congreso Pedagógico a comenzar en el día de mañana en la ciudad de Villa Ángela, la ATECH, ratifica los aportes propios hechos por el Gremio al Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Provincia, en dos documentos que se transcriben textualmente a continuación, y que fueran recepcionados por dicho Ministerio, el 29 de julio de 2011 el primer documento, y el 10 de agosto del mismo año, el segundo.



DOCUMENTO 1



Consideraciones Generales



Tomando como marco normativo general la Constitución Nacional, la Constitución de la Provincia del Chaco, los Pactos Internacionales incluidos en nuestra Carta Magna , los Derechos Universales del Niño y del Adolescente, los Derechos Humanos, los Derechos de los trabajadores, específicamente los de
los docentes , este sindicato asegura su participación en la elaboración de los Nuevos Diseños Curriculares Jurisdiccionales ( para todos los niveles y modalidades que el sistema educativo provincial posee)
fijando su posición en las siguientes pautas generales.



1 Del espíritu general de los Diseños Curriculares

La Asociación de Trabajadores de la Educación del Chaco A.T.E.CH.- tiene la firme convicción de que los Nuevos Diseños Curriculares deberán asegurar la prestación del servicio educativo en todo el ámbito provincial superando toda dificultad geográfica, económica o social que pudiera manifestarse o emerger, garantizando que éste sea de óptima calidad para todos sus destinatarios. Si bien el término calidad en educación es polisémico, entendemos que dicha cualidad debe estar presente en los siguientes aspectos:

a) En los fines y objetivos: consideramos que los fines y objetivos que se concreten en los DCJ son , no sólo la expresión de qué aprendizajes deben lograr los alumnos y los intereses del estado en este sentido, sino que deben constituir la expresión de los deseos, los anhelos y las esperanzas de toda la ciudadanía chaqueña para que, a través de sus instituciones se forme un ciudadano que valore el trabajo y el conocimiento como medios de progreso, dignificación y realización personal y colectiva; sea respetuoso de las diferencias en el sentido más amplio de la palabra, se comprometa desde lo personal en la contribución y consecución de objetivos que propendan al bien común, amante de la justicia, respetuoso de todas las instituciones (partiendo de la familia hacia las otras más amplias), que participe activamente en la sociedad a la que pertenece para engrandecerla y sentirse honrado de pertenecer a la misma.



b) En la selección y provisión de materiales curriculares de estudio que se brindarán gratuitamente a los alumnos y las instituciones ( escuelas y bibliotecas) Este material debe constituir un canon de lectura amplio, no restrictivo, que represente todos los intereses y que asegure la circulación de literaturas consideradas de minorías (raciales, étnicas, ideológicas, religiosas, de género), de modo tal que amplíe el horizonte cultural de docentes y alumnos asegurándoles una mejor y mayor comprensión del mundo, de las relaciones humanas y de la convivencia armónica del hombre con el medio.
En este sentido los contenidos seleccionados para cada área de estudio deberán reflejar que proviene de corrientes y disciplinas que excluyen toda marginación y exclusión arbitraria.



c) En la selección de contenidos por enseñar. En este sentido estamos convencidos de
que es imperioso que la escuela chaqueña recupere firmemente el rigor científico que cada disciplina que integra el currículo posee. El conocimiento escolar debe caracterizarse por ser un conocimiento sólido, cuestionado e indagado
cabalmente por alumnos y docentes para extraer de ellos los aprendizajes medulares que les son propios. Queremos destacar que la escuela debe ofrecer los conocimientos con la plena convicción de que en ella se enseña y se aprende para desempeñarse en la vida y no sólo para obtener resultados escolares que, muchas veces, se caracterizan por la exigüidad y la falta de consistencia académica y validación social.



d) En los procesos de enseñanza y de aprendizaje: Si bien ambos procesos tienen un anclaje común son diferentes. Los Nuevos DCJ deberán posibilitar y , a su vez, demandar a las instituciones que sean capaces de diseñar estrategias y acciones de enseñanza que propendan al logro de los mejores aprendizajes prescindiendo de todo prejuicio que, de antemano, hacen resignar la búsqueda de estrategias que se encaminen hacia el logro de aprendizaje de calidad. En este aspecto queremos puntualizar que debe quedar suficientemente claro que son las instituciones (con la asistencia técnica del Ministerio de Educación) las que definirán el modelo pedagógico que habrán de llevar adelante.



e) La ideología: Destacamos, ante de presentar toda argumentación que este Sindicato defiende, por sobre toda circunstancia, la neutralidad política en este sentido.
Todo DCJ es una toma de decisión política respecto de la Educación que se pretende para una época y un país específico. Es importante tomar en cuenta el contenido peculiar de la elaboración de políticas y la toma de decisiones en ellas. Gran parte de este contenido es ideológico. Sería engañoso afirmar que la vida organizativa en las escuelas es simplemente una cuestión de elevados ideales y creencias personales. En lo que respecta a la práctica en el aula, su clasificación de los alumnos y su relación con ellos, es posible hallar enormes diferencias entre los departamentos de asignaturas dentro de la misma escuela y hasta entre docentes del mismo departamento, área, nivel y ciclo. Estas diferencias tienen a menudo cimientos ideológicos. Por eso es imprescindible que se asegure la neutralidad
que antes mencionamos de modo tal que, en los DC, la ideología de la enseñanza incluya sólo aspectos cognitivos y valorativos, ideas generales y supuestos sobre la naturaleza del conocimiento y la vida humana y su dignidad afirmadas sobre las bases de la igualdad,
equidad, la justicia, la libertad y la democracia.



f) Los intereses: Es imprescindible que estén presentes los intereses del estado, de la sociedad, de los padres y de los propios alumnos. Los DC deben asegurar espacios para que los intereses de los alumnos y delos padres puedan ingresar a la institución, Esto les asegurará su propia nota de identidad en el trayecto formativo. Si pregonamos la creatividad y el desarrollo de la individualidad y si concebimos a la educación como un acto que se re significa en cada individuo, debemos asegurar a los estudiantes la posibilidad de que sus intereses individuales y colectivos serán objeto de tratamiento escolar.



g) Legitimación del conocimiento: El conocimiento que reciben los alumnos deberá estar legitimado por los siguientes agentes. Los ideales de la sociedad en este caso representados por el estado a través del currículo, el corpus de las áreas/disciplinas que integran el currículo, el saber docente. De ningún modo dicha legitimación deberá quedar a merced del mercado.



h) El currículo y el perfeccionamiento docente: El currículo y su implementación deberán constituirse en una de las variables fundamentales para que el estado diseñe, organice y ejecute acciones, proyectos y programas de actualización, perfeccionamiento y capacitación docente de manera que se asegure permanentemente la provisión de un servicio educativo de alta calidad en todo el ámbito provincial.





DOCUMENTO 2



Algunas consideraciones acerca de la construcción de los Diseños curriculares Jurisdiccionales



Nuestro país tiene una historia muy particular respecto de la configuración de su sistema educativo y de sus instituciones. Entre las variables más influyentes podemos destacar la política, considerando ésta como la espina dorsal en la toma de posición ideológica para la formación de los ciudadanos. Son tan ricos, como particulares los escenarios políticos que hemos tenido los argentinos. Pero es menester que pongamos especial atención en los últimos años para poder hacer un recorte más acabado y pensar esta cuestión de la educación.



1- La ley Federal, los CBC y sus implicancias



La LFE y LOS CBC significaron una irrupción casi inesperada en el Sistema Educativo Argentino. Por un lado pudo sistematizar y unificar la gran dispersión jurídica que había en el sistema educativo. La Ley 1420 organizó parte del sistema, pero los acontecimientos políticos y sociales determinaron que surgieran estados federales que, al momento de sanción de la histórica ley no existían, como el caso de nuestra provincia que se federaliza mucho después. La transformación de los Territorios Nacionales en estados provinciales les daba la potestad de sancionar sus propias constituciones y de organizar sus sistemas educativos. Por otra parte las necesidades de formación y escolarización de la población en todo el territorio nacional determinaron hicieron surgir instituciones educativas de niveles que no estaban comprendidos en la obligatoriedad que consagraba dicha ley y, en la mayoría de los casos, surgieron por fuertes demandas sociales más que por previsión anticipada del /los estado/s.
Esta realidad determinó la coexistencia y hasta superposición no sólo de planes y programas de estudio sino hasta superposiciones jerárquicas y organizativas de los estados provinciales y nacionales para formar a un mismo ciudadano.



Alumnos argentinos. Esta heterogeneidad
se hizo insostenible en tanto los sistemas educativos debían crecer para dar respuestas a los contextos en que actuaban.



La
LFE y los CBC pudieron, de alguna manera, poner cierto orden unificando todo el sistema en una misma ley y fijando, para todo el país, los contenidos que debían estar presentes en la formación de los estudiantes durante su trayectoria escolar.



Si bien los CBC fijaron ciertas pautas, las jurisdicciones posteriormente realizaron sus Diseños Curriculares Jurisdiccionales con la misma o con más acentuada heterogeneidad que antes. Como medida reparadora surgen entonces los NAP cuyo propósito fue buscar la unidad de los aprendizajes escolares sin que las jurisdicciones resignen sus propios diseños.



2- Los contextos políticos en la democracia

La democracia argentina tiene vertientes importantes de posiciones ideológicas que, paulatinamente, se insertan en el entramado social. Estas vertientes habilitan una polifonía de voces respecto de los modos de pensar y sentir la educación que es destacable pues hay confluencias y divergencias que garantizan poder pensar el escenario educativo desde varios puntos de vista. Si bien la política, como manifestación genuina de la sociedad, pudo pensar un nuevo sistema educativo con la sanción de la Ley Federal y pudo repensarlo con la sanción de la Ley Nacional de Educación con la que consagra a ésta como un bien social alejándola de toda posibilidad de verla como un bien transable, le cabe ahora a las jurisdicciones pensar sus propias leyes contextualizando aquella profundizando, aún más, la concepción de la educación pública como espacio privilegiado para el ejercicio de la libertad ( podemos
decir, sin exagerar, el único espacio posible).



3- Pensar la escuela

Sancionada nuestra Ley de Educación en la que se fijan los principios, fines y objetivos que regirán la formación de los ciudadanos chaqueños de ahora en más, nos corresponde ahora pensar la escuela que queremos y, por ende, qué haremos docentes, alumnos y comunidad durante la trayectoria escolar de los alumnos.



Pensar la escuela como institución genuina de toda comunidad organizada implica pensar aspectos que son su espina dorsal.
Esta debe ser pensada como una institución que es por y para la sociedad, por tanto el proceso de pensarla y verla deber ser desde la sociedad hacia ella y no inverso. En este sentido consideramos oportuno citar a Zabalza :
“Pensar de afuera hacia a dentro. Este planteo, desarrollado por Zabalza, entre otros, expresa un cambio significativo en la forma de ver las organizaciones, la programación y la gestión.



Representa una alternativa a las prácticas normativas que, al mismo tiempo puede convivir y desarrollarse en las instituciones que forman parte de las necesidades de la gente, que son la base de legitimidad de la existencia de las instituciones educativas. Preguntarse para qué está la escuela, en este contexto y para qué queremos que sirva, es la base de la selección y organización del conocimiento, de los métodos y prácticas. La construcción del currículum suele pensar y orientarse por el planteo de futuro y suele presentar poca atención al presente y al contexto.” (Obs. El subrayado es nuestro)



La Asociación de Trabajadores de la Educación del Chaco ATECH considera imprescindible que, para pensar los Diseños Curriculares Jurisdiccionales, se tenga en cuenta lo siguiente:

a) La valoración del conocimiento como posibilidad concreta de construcción personal y ascenso social.



Si bien es cierto que la información sobreabunda y circula con vertiginosa velocidad por medios y modos diversos, la escuela debe convertirse en la institución que, por excelencia, transforme esa información en conocimiento de modo tal que quienes estén en el trayecto de formación, adquieran herramientas que le permitan comprender mejor el mundo y actuar en consecuencia. Es imprescindible que la escuela lleve adelante su acción desde el convencimiento de que una sociedad que no capitaliza el conocimiento no puede avanzar por más beneficiosas que le sean las circunstancias externas. En este sentido consideramos que
los Nuevos DCJ deben constituir un cuerpo importante de contenidos de las diversas áreas que faciliten la apropiación de procesos de pensamiento que trasciendan lo cotidiano del aula.



b) El aprendizaje y la enseñanza
como posibilidades de desempeño para la vida

Es necesario que la escuela desde el desarrollo de los diseños curriculares encare procesos de enseñanza que impliquen aprendizajes que superen largamente lo meramente escolar.



Los estudiantes de cualquier nivel educativo deben sentir que están aprendiendo para vivir y no sólo que están realizando ejercitaciones para obtener calificaciones escolares. Por esto es urgente que los Diseños Curriculares dejen claramente establecido qué entendemos
y qué buscamos con los aprendizajes de los alumnos. Esto implica, de suyo, que también quede explícito qué entendemos por enseñar. Revalorizar la enseñanza (en un sentido más amplio volver a dar a la didáctica la importancia que siempre tuvo y que, por razones diversas, los docentes hemos dejado de costado) es revalorizar la importancia que tiene la mediación de un experto en la formación de los alumnos. Pensar la enseñanza como uno de los aspectos fundantes de la escuela es, también, pensar en docentes que encaren su tarea desde esta concepción: enseña quien aprende y no el que piensa que ya sabe; es decir que, enseñar y aprender son procesos que atañen a ambos sujetos de la díada didáctica.



c) La escuela y el aula como escenario de lo diverso

La diversidad es lo que caracteriza y sostiene la sociedad. Ninguna sociedad puede ser tal si se organiza desde la homogeneidad.
Por tanto la diversidad es inherente a toda sociedad.



La escuela es parte de la sociedad, no debe ser considerada una institución que se recorta y amura para explicar con sus propias posibilidades y su propio lenguaje lo que sucede en la sociedad como si ella estuviera eximida de participar y pertenecer a la misma. El Diseño Curricular debe definir qué entendemos por diversidad pues es riesgoso dejar librado a
cada institución y a cada docente pensar lo diverso como algo que le sucede al otro y que deber ser tratado como un evento que sucede a veces. Lo diverso es lo habitual, lo frecuente, lo cotidiano, aquello con lo que convivimos, lo que somos, desde donde debemos pensar la enseñanza.



d) La competencia comunicativa como competencia transversal de la trayectoria escolar

El desarrollo de la competencia comunicativa como competencia transversal de la trayectoria escolar es vital para garantizar la apropiación de contenidos y el desempeño social de los alumnos. Esta competencia debe ser motivo de ocupación de toda la escuela y no sólo del área específica, por tanto deberá estar presente en todas las áreas de estudio con contenidos específicos.



e) La evaluación

Este tema es y ha sido muy sensible no sólo para los involucrados directos (docentes y alumnos) sino para toda la sociedad. Es importante que se fijen pautas generales de qué se entiende por evaluación en los contextos escolares y qué importancia tiene para la promoción de los alumnos. Es menester que quede suficientemente claro que la promoción de los alumnos es una toma de decisión institucional, por tanto excede la voluntad individual del docente. Es la institución la que promueve o no los alumnos a un año, ciclo o nivel superior del sistema. Por
tanto la evaluación debe ser parte constitutiva de los Nuevos Diseños Curriculares. Sin afanes intervencionistas, es importante que las instituciones en su universo hablan en un mismo sentido cuando se trate de, nada menos, que evaluar los aprendizajes logrados por los alumnos. En este sentido sería conveniente que quede explícito que la evaluación es un proceso inherente a la enseñanza y al aprendizaje y no un resultado final, que se debe evaluar aquello que la escuela puso a disposición de los alumnos y no lo que debió poner o creyó que puso a su disposición.



Aguardando que los lineamientos aquí planteados por la ATECH, constituyan un aporte más para con la definición de los diseños curriculares jurisdiccionales, apostando a la educación a la que aspiramos, ratificamos el compromiso permanente de participación de nuestro Gremio, hoy
a través de éstos.