Martes, 29 Mayo, 2012 - 18:54

Según el Centro Mandela, Orban "niega la realidad"

Desde esta organización expresaron su punto de vista con respecto a las explicaciones que brindó el ministro Orban en las que desmintió a Greenpeace.

Bajo el título “La grotesca versión del negacionismo más absurdo” desde el Centro de Estudios Nelson Mandela enviaron el comunicado que se transcribe a continuación:




El Ministro de la Producción, el Subsecretario de Recursos Naturales y el Director de Bosques mostraron aristas desconocidas en este gobierno. Se han expresado desde la intolerancia y con el evidente propósito de negar la realidad. El montaje fue grotesco y desalineado, por lo menos. Avanzaron en el terreno del autoritarismo más desprolijo y menos desembozado de esta etapa. Utilizaron la estrategia de desmentir para desinformar, con lo que quedó en evidencia que van a continuar en la gestión y en la tarea de ir por todos los recursos naturales del Chaco, que insistimos beneficia a un sector muy reducido de productores que se han enriquecido a despecho de muchos sectores sociales.



Las versiones grotescas que ensayaron antes de poner en escena la estrategia de negar y descalificar esconden los intereses del rubro y del sector. Se expresaron con mucha audacia, a pesar de que la conferencia se mostró flojita de papeles y de fundamentos. La clave de la comunicación consistió en profundizar la guerra de medios para descalificar.



Los funcionarios podrían especular que recibirán las mismas respuestas o que aquéllos que ejercen el control social se desalentarán o se frustrarán en la tarea de custodiar los intereses colectivos de los chaqueños. Pues, nuevamente han equivocado el camino porque con escasa responsabilidad institucional y social pasarán de largo por la historia de esta provincia, salvo que una opinión pública esclarecida comprenda la gran cuota de responsabilidad que deberíamos asignar a estos funcionarios cuando desarrollan discursos ambientalistas vacíos para inmediatamente después apostar a la mayor explotación de la madera y a la expansión de las frontera agrícola y ganadera, sin importarles que sacrifican el monte nativo chaqueño y la biodiversidad. Esto no asusta a los funcionarios y, lo que es grave, no interesa todavía a un amplio espacio de la opinión pública; sin embargo, la degradación institucional y ambiental se profundizan aceleradamente.



TODOS CONTRA GREENPEACE




Los explotadores de la madera, los sojeros, las organizaciones profesionales, un sector de la clase política y algunos funcionarios del poder ejecutivo públicamente se pusieron de acuerdo para defenestrar a Greenpeace, como si fuera el gran enemigo o el autor de los grandes males de esta provincia. Que notable paradoja que los verdaderos responsables de los males locales se hayan sacado el ropaje para salir a desmentir, a descalificar y a fingir una generosidad que no existe o que no tienen.



Los casos investigados por Greenpeace fueron y son reales. Por eso es que la descalificación organizada en la Conferencia de Prensa ha sido grotesca. El material aportado por el gobierno sirve únicamente para desinformar. Las fotos aportadas por Greenpeace fueron tomadas este año. Pero vale reconocer que algunas de ellas pueden contener un leve margen de error porque cuando se toman imágenes desde una altura considerable y hacia el horizonte el GPS se referencia en el punto vertical, por lo que pueden existir algunas pequeñas diferencias que no autorizan a afirmar que se tratan de distintos campos. Las fotos que se tomaron a las topadoras fueron de cerca por lo que se minimizó el margen de error, de manera de que el cuestionamiento ensayado por los funcionarios partió de supuestos falsos. Por último, si algunos de los desmontes fueran antiguos, como sostienen, al estar en zona amarilla los campos debieran haber sido reforestados porque así lo establece la legislación vigente; sin embargo, y a pesar de que podemos suponer que eran concientes de estos datos mínimos, se dedicaron a socavar la confianza de Greenpeace y del Centro Mandela como única estrategia para continuar con las explotaciones forestales, las autorizaciones silvopastoriles y los desmontes.



LOS DESMONTES INVESTIGADOS POR EL CENTRO MANDELA




Greenpeace se dedicó a investigar las autorizaciones silvopastroriles en el entendimiento de que son desmontes progresivos, que afectan la existencia del monte nativo chaqueño en las zonas amarilla y roja, mediante la cría intensiva de ganado. El Centro Mandela investigó las explotaciones forestales y los desmontes para “hacer chacra”, mencionando los silvopastoriles como uno de los métodos organizados para ampliar la frontera agropecuaria.



Comenzamos el año 2012 cuestionando el inventario forestal que el gobierno presentara a fines del año pasado. Planteamos que el referido inventario contenía información errónea o falsa. Lo más erróneo consistió en que quedaban 4,9 millones de hectáreas con monte nativo chaqueño, lo cual es un dato absolutamente irreal a tal punto que coincide con el mismo resultado proporcionado por el inventario del año 2005. Lograron confundir a la opinión pública, aunque los sectores mejor informados saben que al año 2010 quedaban solamente 3,6 millones de hectáreas con monte. Las conclusiones del inventario demuestran que se continuará apoyando la explotación forestal para la obtención de madera, los desmontes para ampliar la frontera agropecuaria y los silvopastoriles para la expansión ganadera para hacer chacras.



VAN POR TODOS LOS ALGARROBOS



Después de cuestionar el inventario forestal, nos dedicamos a investigar el saqueo forestal en las tierras públicas y privadas, fundamentalmente para sacar quebrachos y algarrobos. Cuestionamos que el gobierno dictará un amañado decreto autorizando a simples ocupantes de tierras fiscales a vender el monte, violando de esa manera la constitución y la ley de bosques. Así se profundizó el saqueo fiscal en las tierras públicas.



En la propiedad comunitaria toba de la Meguesoxochi, el acuerdo entre algunos explotadores forestales y pocos dirigentes indígenas hizo que el saqueo fuera mayúsculo, incluso en zonas sagradas como el tramo entre La Pelolé y La Sirena. A las familias que vendían monte le pagaban 300 pesos la tonelada de algarrobo y le reconocían bastante menos de la totalidad
de la carga, abusando de sus necesidades y de su buena fe. Los casos paradigmáticos fueron descubiertos en el Paraje Las Tunillas, en la zona cercana al Puente La Sirena y en Olla Quebrada. Las cepas y los restos forestales demostraban el continuo saqueo a pesar de que el monte no aguantará semejante presión. En el Paraje El Diamante Mónica Charolle denunció que personas armadas custodiaban la explotación forestal, acusando a un alto funcionario del gobierno y la complicidad de un dirigente indígena. Paralelamente, dijimos que crecía la tensión entre los integrantes de las comunidades indígenas y de éstas con los criollos de la zona porque al saqueo de los algarrobos se sumaba al complejo conflicto por la tierra y la relocalización de los blancos asentados dentro de la propiedad comunitaria toba.



En la Conferencia de Prensa no se trató el comercio de la madera. Ningún funcionario hizo referencia a lo que ocurre en los montes de algarrobos y de quebrachos, a pesar de que están en vía de extinción y sometidos a un saqueo permanente. Es que los negocios son los negocios.





SE MULTIPLICAN LOS DESMONTES CLANDESTINOS



En los primeros días de abril entregamos
a los medios de comunicación un informe que reflejaba el aumento de la tala clandestina para “hacer campo”. Encontramos un topado ilegal en el Paraje Tres Naciones, a 20 kilómetros de Tres Isletas, fácilmente detectable porque dejaron una escasa cortina vegetal y la picada es muy transitada. El desmonte estaba a 3 km. del cruce de la Escuela EGB 411, “Soldados Malvinenses”.



En la legua 60 localizamos un desmonte autorizado de 568 hectáreas. Encontramos dos topados; el primero de ellos de 400 hectáreas, donde ya habían quemado los restos forestales y el segundo de 300 hectáreas, ubicado enfrente, detrás de un monte espeso, donde ya se sembró pastura combustible (gatto panic) para la quema en el mes de agosto. Finalmente, ubicamos un tercer desmonte de 50 hectáreas en Pampa Solis, totalmente visible desde la propia picada.



Sobre estos desmontes no se expresaron el Ministro de la Producción, el Subsecretario de Recursos Naturales y el particular Director de Bosques. Guardaron silencio, mientras descalificaban a Greenpeace y al Centro Mandela. A pesar de la obligación que tiene como funcionarios públicos, no informaron nada a la comunidad, ni fijaron posición, ni opinaron. Los desmontes siguen allí, de manera de que pueden constatarlo y actuar porque están obligados a hacerlo.



EL MONTE AL PAREDÓN



A comienzo de mayo entregamos a los medios otros casos de desmontes clandestinos que ponen en peligro la sustentabilidad de El Impenetrable por la complacencia, permisividad o complicidad del gobierno para ampliar la frontera agropecuaria, ganadera y forestal. En el Paraje El Paredón, al norte de Miraflores a 20 kilómetros de la Picada 82, en las coordenadas latitud sur 25º 25’ 45.0, longitud oeste 061º 11’ 38.4, detectamos
un desmonte no autorizado, precedido de un perimetral. Enfrente y al lado encontramos chacras con soja, a pesar de que es zona roja. El desmonte está y continúa a la vista de todos. En el campo “Naturaleza Tierra Argentina” se habría desmontado el año pasado. Se quemaron los restos forestales y parte de la cortina vegetal, según los pobladores. Dijimos que en la zona se está cometiendo un ecocidio porque
avanzan la soja, las autorizaciones silvopastoriles y las explotaciones forestales, supuestamente sustentables. Están aniquilando el ecosistema.



Sobre este desmonte no dijeron nada en la Conferencia de Prensa. ¿Pretenden acallar o encubrir? ¿Por qué no informan a la opinión pública sobre este desmonte que se produjo en la zona roja? Creemos que debieran convocar a otra Conferencia de Prensa para informar lo que pasó en este caso.





ACOSAN LOS DESMONTES




A mediados de mayo entregamos a los medios, otro documento a través del cual reflejamos el sórdido manejo del monte ante la ambición desenfrenada de productores agropecuarios, explotadores de la madera y algunos funcionarios públicos. Dijimos que estaban diezmando la biodiversidad. Para dar apoyo a tal juicio de valor, mencionamos un desmonte perimetral y transversal que suponemos sería ilegal porque no existía cartel para publicar el trámite de autorización. Este desmonte también está a la vista de todos los que viajan por la zona porque está sobre la Picada 82, a pocos kilómetros de la Ruta 16. Ampliando la mirada, mencionamos otro deslinde clandestino sobre la ruta secundaria 5, que une a Pampa del Infierno con JJ. Castelli. A partir de estos casos, que conocimos por la inquietud y por la preocupación de los pobladores de la zona, planteábamos la irresponsabilidad ambiental compartida entre productores y gobierno en la tarea de avanzar sobre el monte chaqueño, en actitud dominante y claramente predador.



Los funcionarios públicos que descalificaban en la Conferencia de Prensa tampoco informaron a la opinión pública sobre estos desmontes. ¿Cuál habrá sido el motivo para no informar? ¿No se informó solamente para evitar que se conozca que la gestión es ineficiente o existirán otros intereses que justifican los silencios de los tres más altos funcionarios del Ministerio de la Producción?



EL MEGA DESMONTE AUTORIZADO POR BOSQUES



Este es el único caso que mereció respuesta por parte del Director de Bosques, que repetidamente ha embestido contra Greenpeace y el Centro Mandela de maneras y modos que no encontramos precedente en la actual gestión. Este mega desmonte, cuyas coordenadas son S 26º 12799 W 060º 52714, es el único que ha sido objeto de desmentido de los casos que investigamos y divulgamos a través de los documentos que recientemente
entregáramos a los medios, los que fueron presentados en el Juzgado 6 a cargo de la Dra. Grillo.
El mega desmonte ha comprendido una superficie que entendemos podría ser superior al autorizado, que ha sido de 1569 hectáreas. A partir de los exabruptos y expresiones malidicentes del ingeniero López, hemos requerido a este funcionario la entrega de copia total del expediente que se formara a partir del pedido de autorización que presentara el ingeniero agrónomo Diego Kalbermatter, a quién también hemos solicitado que nos informe el total de hectáreas efectivamente desmontadas, a partir de que ha sido el técnico responsable del desmonte, por lo que tiene obligaciones muy claras que debe cumplir y hacer cumplir. Todavía no contestaron nuestros requerimientos, a pesar de lo cual continúan manifestándose de modos absolutamente incivilizados, intolerantes y autoritarios, afectando derechos, garantías y libertades públicas y privadas que son insoslayables al funcionamiento del sistema democrático. En cualquier caso, todo indica que correspondería que en el futuro se instrumente judicialmente una auditoría ambiental sobre dicho desmonte, para lo cual la Dirección de Bosques tendrá que presentar todo el expediente y las actuaciones complementarias, como también la reglamentación vigente cuando otorgara el permiso de desmonte y, lo que es fundamental, deberán acreditar las imágenes satelitales anteriores y posteriores al desmonte para evaluar si se han cumplido con los requisitos administrativos y legales, como también con el plan técnico aprobado. Se deben evaluar los planos del inmueble, su ubicación, superficie del campo, de lo que se proyectó desmontar y lo que efectivamente se desmontó, con el inventario forestal en manos y los volúmenes de los productos forestales existentes antes y después del desmonte, más los resultados e informes de las inspecciones de Bosques. Allí tendremos una idea objetiva de lo que ocurrió en este caso concreto, lo que podría poner en evidencia otras irregularidades también muy graves.