Lunes, 28 Mayo, 2012 - 20:39

Las espeluznantes revelaciones sobre el crimen del pequeño Etan Patz

El presunto asesino, Pedro Hernández, dijo que tras el homicidio cometido hace 33 años en Nueva York, habría guardado el cuerpo del niño en el refrigerador.

Debido a la falta de pruebas, las autoridades tienen problemas para corroborar la confesión.



El puertorriqueño acusado de asesinar a Patz en 1979, en lo que se convirtió en un caso emblemático de un horroroso crimen irresuelto, reveló a la policía que conservó el cuerpo del pequeño de 6 años en un frigorífico en un sótano antes de ponerlo en un cubo de basura, según publica el diario New York Post. No se sabe, sin embargo, cuánto tiempo lo tuvo allí.



Hernández, quien al momento del crimen tenía 19 años y ahora tiene 51, fue detenido la semana pasada tras confesar su participación en el caso. El viernes fue acusado por la Fiscalía de Manhattan de homicidio en segundo grado y se enfrenta a un mínimo de 25 años de cárcel en caso de que sea encontrado culpable.



El niño desapareció el 25 de mayo de 1979 en el barrio neoyorquino de SoHo cuando se dirigía a la parada del autobús escolar. El asesino confeso indicó que lo engañó para que entrara a la bodega donde trabajaba entonces y fue allí donde cometió el crimen.




Hasta ahora se ha sabido que el propietario de ese establecimiento hace 33 años era un hombre del que sólo se conoce su nombre, Luis, y que utilizaba el sótano y otros dos espacios más que compartía con negocios vecinos para almacenar mercancía y para organizar peleas ilegales de gallos.



Los investigadores tratan ahora de determinar si la descripción del lugar mencionado por Hernández y donde ocultó el cuerpo sin vida de Etan coincide con la de esos edificios en esa época para comprobar que está diciendo la verdad. Tratan de confirmar también, con el Departamento de Sanidad local, los diversos vertederos a los que pudieron haber llegado los restos del niño. El objetivo es rastrear en ellos posibles pistas.



El diario aseguró, además, que el giro inesperado que dio el caso la semana pasada ha avivado tensiones entre el Departamento de Policía y la Fiscalía de Manhattan, ya que ésta mostró inicialmente inquietud porque la acusación a Hernández se basaba en una confesión no apoyada por evidencias.



"Sólo se tiene a una persona haciendo una confesión y no pruebas que lo corroboren. Esa no es manera de presentar un caso, especialmente uno de perfil alto como es éste", dijo una fuente al Post. Y reconoció que "el fiscal no estaba muy contento por tener que darse prisa para la detención; quería más elementos".



Hernández está detenido en un centro hospitalario y bajo vigilancia en la unidad de suicidios. Diversos reportes dicen que tiene algunos problemas mentales. "Es bipolar", dijo una fuente del FBI sobre Hernández.



La desaparición de Patz, uno de los primeros menores cuya imagen apareció impresa en cartones de leche por todos los EEUU, conmocionó durante años a la opinión pública y en 1983 el presidente Ronald Reagan declaró el 25 de mayo "Día Nacional de Niños Desaparecidos". Hasta ahora, el principal sospechoso había sido José Ramos, que en la actualidad cumple condena en una cárcel de Pensilvania por abusar de otro niño y contra quien nunca llegaron a presentarse cargos por falta de pruebas.
Fuente: 
Infobae