Lunes, 28 Mayo, 2012 - 07:38

YPF estudia emitir deuda para aumentar la producción de petróleo

Es por el alza de costos y problemas para aumentar la facturación, que reducen márgenes operativos. La ANSES y bancos, lo posibles prestamistas.

El management liderado por Miguel Galuccio, el gerente general de la nacionalizada YPF, junto a algunos de los funcionarios del Ministerio de Economía que trabajan en la empresa en representación del viceministro, Axel Kicillof, comenzaron a despejar los caminos para solventar el plan de inversiones de la petrolera que cumpla su promesa más ambiciosa: aumentar la producción de crudo y gas para reducir la importación, proteger la balanza comercial y evitar la salida de divisas en un contexto de efervescencia cambiaria.

Hay dos alternativas que sobresalen por encima del resto: la búsqueda de créditos con entidades bancarias y el aporte de fondos frescos de la ANSeS.



El organismo previsional no tiene mucho más que $ 5.000 millones disponibles para invertir en la causa YPF. Es la alternativa menos popular, dado que en el Gobierno saben de la molestia pública que generaría el hecho de usar fondos de jubilaciones en la empresa recién nacionalizada. En el caso de Aerolíneas Argentinas, por ejemplo, intentó mantener, al menos en público, las cuentas separadas.



Los bancos son otra alternativa en danza. Hay una alta liquidez y podrían prestarle a la mayor empresa del país a una tasa más alta que al resto. Sus créditos se sumarán a una deuda de más de $ 12.700 millones que la empresa tenía a diciembre del año pasado.

Galuccio prometió la presentación en junio de un plan de negocios, que contará con dos grandes líneas. Una de ellas contempla la concreción de sociedades con grandes compañías para invertir en recursos no convencionales, que mostrarán resultados en el mediano y largo plazo.



Para el corto plazo, el gerente general de la empresa trabaja en su especialidad: sacar el mayor provecho posible de yacimientos maduros. Galuccio habla de rejuvenecimiento de activos petroleros, una tarea que requiere de una alta inversión para un premio productivo relativamente modesto, que YPF deberá encarar por su cuenta o con empresas de mucha menor talla.



SIN PLATO EN CASA

Técnicos, empresarios y economistas afines al negocio petrolero coinciden en que para llevar adelante ese objetivo requerirá de fondos externos a YPF, dado que las cuentas de la empresa no dejan espacio para aventuras contables.

La empresa ganó $ 5.296 millones en 2011, que se destinarán a su capitalización. El número es grande pero queda chico para los objetivos del Gobierno. Por caso, es menor, en pesos, a las ganancias de 2010.



La “inflación petrolera” también limita el margen de acción del nuevo CEO. Los costos de ventas ($ 41.932 millones) se llevaron en 2011 nada menos que un 74% de la facturación de YPF ($ 56.697 millones), por encima del 67% del año anterior. Eso, en un contexto de incremento en los precios de las naftas y el gasoil.



En parte, el incremento de costos se explica por las mayores compras de crudo que debió hacer la empresa a terceros para disimular la menor producción en sus yacimientos.

La caja de YPF este año será aún más reducida. Los motivos: se estima un incremento en los costos petroleros de entre un 30% y un 40%, según los casos. Un ejemplo: Guillermo Pereyra, que conduce el gremio que representa a los trabajadores de Neuquén, Río Negro y La Pampa, reclama un aumento salarial en torno al 30%.



En la otra vereda, es difícil que la nueva empresa registre un aumento significativo de las ventas, sino todo lo contrario. Por caso, no condice con el proyecto “nacional y popular” aumentar el precio de los combustibles de la misma manera que lo hacía la gestión de Repsol y la familia Eskenazi.



La gestión nacional, además, ordenó incrementar la producción de nafta súper y moderar los faltantes crónicos, en detrimento de la premium, el producto más caro del mercado.
Fuente: 
El Cronista