Miércoles, 23 Mayo, 2012 - 20:40

Consejo para inexpertos: como arreglar el problema del "blue" con un simple manual de historia económica

El Gobierno dice que no va a tomar ninguna medida para frenar el ahora llamado dólar "blue" porque sus efectos en la economía no se van a notar.

El Gobierno dice que no va a tomar ninguna medida para frenar el ahora llamado dólar "blue" porque sus efectos en la economía no se van a notar, ya que en todo caso se trata de problemas restringidos a un mercado muy chico carente de oferta, cuyos efectos se van a quedar encapsulados allí.



Lo que probablemente quiera decir esta muy mala lectura de los acontecimientos es que la caballería no ha de llegar esta vez con una devaluación a salvarle las papas a nadie. Con puro voluntarismo y sin un programa por detrás, no sirve sólo eso para tranquilizar.

El gran problema, lo que trasvasa de un lado al otro del mostrador sin que los funcionarios las puedan contener, son las expectativas. El olfato de muchos es que por estas horas se está repitiendo la historia de la convertibilidad, que el dólar está barato y, además y para colmo, se huele a que falta un timonel.



Pero, también se observan problemas de caja, mientras las provincias están que trinan. Está claro que faltan dólares para pagar las compras de energía al exterior y que Guillermo Moreno pisa todo lo que huele a importaciones. En tanto, la AFIP le puso al billete el moño de fruto prohibido y ésa fue la gota que rebalsó.



Entonces, como son las expectativas las que mandan, quienes tienen los dólares no los sueltan, por lo mismo que hay otros que están queriendo comprar y que no les importa cuánto tienen que pagar para fugar capitales. En tanto, quienes tienen que pensar en la reposición de mercadería no saben a cuánto lo van a poder hacer y remarcan precios por las dudas.



En el Gobierno hablan de un mercado de cambios oficial y barato, adónde acuden los importadores (que no pueden importar), pero olvidan que si esos mismos agentes económicos hacen sobrefacturar sus compras en el exterior debido a la brecha que se ha armado se harán de más dólares que, luego, venderán bajo cuerda.



Otro tanto, pero al revés pasa con la subfacturación de exportaciones. Qué tentación con esta diferencia entre mercados, pero en el Gobierno dicen que no se preocupan porque todo esto es una cosa de un mercado chico y marginal que, según ellos, no trasvasa.



Si se quiere dejar a los compradores librados a su suerte, para que se empomen si pagan un disparate, porque el oficial no abastece, eso no está mal. Ya llegará el momento, en que el mercado no convalide estos precios y deberán asumir solitos las pérdidas. Ahora, si se trata de meter miedo nada más, eso indica que se perdieron el final de todas las demás corridas.



Pero, así, con el aire de suficiencia ideológica que usan los que están seguros de que le van a lograr torcer el brazo al mercado, seguirán corriendo detrás de los acontecimientos. Un simple manual de historia económica argentina los ayudaría a salir del problema. ¿Qué significan estos precios de aquelarre, sino la manifestación de la desconfianza? No es, seguramente, lo que creen las autoridades, que ya estarán viendo por detrás alguna corrida destituyente.



(*) Por Hugo E. Grimaldi - Para Agencia DyN
Fuente: 
Agencia DyN