Miércoles, 23 Mayo, 2012 - 09:33

Correo de nuestros lectores
¿Cuáles reivindicaciones de la Marcha Blanca, señor ministro?

La referente de ATECH analizó la mención que el ministro Romero realizó sobre la Marcha Blanca y apeló a la memoria real y concreta.

Leyendo las “reivindicaciones” esgrimidas por el ministro de Educación de la Provincia, en el marco de la conmemoración de un aniversario más de la “Marcha Blanca” –docente- desde las distintas provincias, hacia Capital Federal en 1988.



Marcha organizada por CTERA de la que he participado como delegada de la seccional Sáenz Peña de ATECH (entonces DOCECH),
con numerosos colegas de mi ciudad, y de tantos otros lugares del Chaco, en pos de una mayor inversión para la educación, mayor presupuesto, salarios dignos, mejor infraestructura y cumplimiento de los deberes indelegables del Estado respecto de la garantización de la educación pública, estatal, gratuita y obligatoria.



Siento el deber de expresar que en verdad lo que nos quedó a muchos de los que participamos de ella, fue uno de los sabores más amargos, en razón de la traición que sentimos tantísimos de los participantes de aquella marcha, con la entrega lisa y llana de la lucha genuina de los educadores de toda la República por parte de los “conductores” de ella.



¿Cuáles son las bases que dice el ministro,
ha sentado aquella marcha blanca? Las bases para una política nefasta de montos en negro, resistida y rechazada por el conjunto de la docencia argentina, apoyada particularmente por CTERA.



Aggiornada partidariamente con los poderes políticos de turno, a espaldas obviamente de los intereses de los supuestamente “representados” trabajadores de la educación del País. Así fue con la ley de “incentivo docente” (monto en negro), ley de financiamiento educativo conteniendo y reafirmando esa política; ¿sueldos básicos unificados? ¿Dónde ministro?



Paritarias docentes: ¿Quién desconoce a esta altura de las circunstancias, los “resultados” de dichas paritarias? Las definición de políticas antes mencionadas, el avasallamiento a la ley del Estatuto del Docente, como ya lo habían comprometido con la ley de incentivo dictada anteriormente.



Lo advertimos desde siempre desde la ATECH: las paritarias sirven en tanto y en cuanto sea entre trabajadores y empleadores privados, donde el árbitro sea el Estado,
sino pasa lo que finalmente sucede cuando el Estado es juez y parte y como tal termina definiendo unilateralmente: este año, cerró las paritarias docentes por su cuenta, prácticamente sin abrirlas, y los sueldos docentes de todo el País, ¡bien gracias! Con pisos salariales de pobreza, complementados con montos en negro, que terminan siendo un techo y no un piso, realmente lamentable.



Oh!, casualidad, en los encuentros interprovinciales que desde años venimos llevando adelante gremios docentes de distintas jurisdicciones, con vistas a lograr el blanqueo en principio de todos los montos en negro, la finalización de los mismos y un básico unificado y digno para todos los docentes del País, el gremio que no participa es CTERA.



Al año siguiente de aquella “marcha docente” reivindicada por el hoy ministro de educación chaqueño, en 1989, se concretó aquí en el Chaco, el ejemplar acampamiento docente en la plaza 25 de Mayo de la ciudad de Resistencia, con una marcha previa desde todos los rincones de la Provincia, propiciada y organizada por la ATECH.



Luego de 23 días de acampamiento, con la firmeza, convicción y lucha de los educadores chaqueños logramos uno de los mejores sueldos del País, sacando inclusive al gobierno provincial de las pautas fijadas por el poder central.



Y mientras acampábamos, arribaba a la Provincia la Secretaria General de CTERA entonces, Mary Sánchez, pero no para brindar su apoyo y respaldo a la lucha de los docentes chaqueños, sino para acordar con el gobierno provincial de turno, el descuento de haberes por días de paro para los docentes en lucha de esta Provincia, porque en realidad la CTERA se veía desbordada ante su inacción y desidia frente a la acusiante situación docente de todo el País.



Señala el ministro, que luego de la marcha blanca, el neoliberalismo “nos ponía en la resistencia, enfrentando la privatización, la precarización laboral y la destrucción de la escuela pública”.



Efectivamente, pero sin dudas, “las bases” que supuestamente se habían sentado desde su singular óptica con la marcha blanca, no fueron lo suficientemente firmes, habida cuenta del sufrimiento por décadas que soportamos todos los integrantes de la comunidad educativa argentina ante el embate de aquel neoliberalismo salvaje que destruyó lisa y llanamente la escuela pública, estatal, gratuita y obligatoria. La precarización laboral, ni recordarla.



Pero responsables de aquella situación los hay y varios, con nombres y apellidos, y pululan entre nosotros todos los días, aunque algunos se hagan los distraídos y eviten reconocer como compañeros suyos a funcionarios -desde el mismo espacio de gobierno que representan-, y aquí en el Chaco sin ir más lejos: el Dr. Manuel García Solá ex ministro de Educación del gobierno del ex Presidente Menem –principal responsable de la aplicación a cualquier precio de la nefasta Ley Federal de Educación.



El presupuesto “creciente” subrayado por el ministro, tanto él como nosotros sabe,
que sigue siendo absolutamente insuficiente, y antes de que se fijara la pauta que él reivindica en la ley de financiamiento educativo, lo advertimos y contrapropusimos claramente desde la ATECH: era conveniente establecer un porcentaje adecuado y suficiente del presupuesto general para destinar al sistema educativo, y no atarlo a los avatares de la economía para hacerlo depender de ella, si nos iba bien económicamente, aportábamos tanto y si nos iba mal, que Dios nos ayude. Apostamos por la inversión en serio y comprometida para la educación desde nuestras filas.



Como podrá apreciar señor Ministro, nosotros tampoco nos resignamos a la memoria de todo el camino recorrido, pero con la realidad de los hechos en la mano. Y tomando una frase suya,
“la memoria hace escuela”, nosotros hacemos escuela todos los días con ella, y no una escuela ficticia, porque apelamos a la memoria real y concreta de lo que efectivamente hemos vivido a lo largo de todos nuestros años de lucha.





(*) Secretaria General de ATECH.