Martes, 22 Mayo, 2012 - 14:51

La Santa de los Imposibles
Rindieron tributo a Santa Rita en la tradicional peregrinación a Puerto Tirol

Unos 100 mil fieles participan cada año de la celebración religiosa. “Nuestra petición a Santa Rita es que interceda ante Dios para cumplir nuestro mandato con fidelidad”, dijo Capitanich.

El gobernador participó de la tradicional peregrinación de Santa Rita que año a año congrega a más de 100 mil fieles en Puerto Tirol. En la ocasión, invocó la guía de Dios para “servir mejor” al pueblo.



Como todos los años, el gobernador Jorge Capitanich rindió tributo hoy a Santa Rita junto a miles de fieles que peregrinaron en homenaje a la Santa de lo Imposible. “Rezamos para que nuestra Patrona de lo Imposible nos ayude a servir mejor a nuestro pueblo”, fue la petición del primer mandatario en la iglesia San José de Puerto Tirol, donde la multitud de feligreses se congregó para la celebración religiosa.



“Estamos ante una peregrinación multitudinaria y ello refleja la expresión genuina de fe de nuestro pueblo”, subrayó el gobernador. En la ocasión, invocó la guía de Dios para encausar los destinos de la provincia en beneficio de todos los chaqueños. “Nuestra petición a Santa Rita es que interceda ante Dios para cumplir nuestro mandato con fidelidad”, reforzó.



Junto a él, participaron de la multitudinaria procesión la ministra de Desarrollo Social, Beatríz Bogado; el secretario general de la Gobernación, Juan Chaquires; la coordinadora de Acción Social, Mariela Guerra; los intendentes de Tirol, Hugo Sager y de Fontana, Antonio Rodas; y el director del hospital Perrando, José Luis Meiriño.



LA SANTA DE LOS IMPOSIBLES


Santa Rita es conocida como "la Santa de los Imposibles". Nació en Casia (Italia) en 1381, y aunque su deseo era ser monja, sus padres le impusieron un matrimonio que se transformó en martirio. Su esposo era violento, pero dice la historia que ella logró que se entregara a Dios y convirtiera su carácter. Se le atribuyen milagros y exorcismos. Falleció a los 76 años, y se afirma que su cuerpo permaneció siglos sin sufrir descomposición alguna.