Domingo, 20 Mayo, 2012 - 10:02

Desde 2009, por la crisis europea, cayeron 19 presidentes

Desde República Checa y Grecia hasta Reino Unido, Bélgica y Holanda, seguidores del modelo “Merkel-Sarkozy”, incluido el propio francés, fueron derrotados.

El último en sufrir la potencia de la fuerza crisis económica fue el presidente francés Sarkozy, cuyas ambiciones reeleccionistas fueron truncadas por el socialista "europeísta" François Hollande.



El izquierdista, quien ya tomó posesión de su cargo y se estrenó este fin de semana en los más altos círculos de la política internacional en la cumbre del G-8, basó su campaña electoral en una propuesta económica contraria a la establecida por el dúo franco-alemán Merkozy, abogando por poner un freno al hasta ese momento incuestionable pacto fiscal entre los miembros de la zona euro y anexar un plan de estímulo.



Sin embargo, el gobierno del derechista francés no fue el primero en ser tumbado en Europa por los malos números económicos en los últimos años. Los orígenes de este fenómeno pueden rastrearse hasta llegar a abril del 2009, cuando el líder checo Mirek Topolanek debió renunciar tras no poder superar una moción de censura (lo que lo obligaba a renunciar, según la Constitución de ese país) apoyada en parte por su propio partido.



Unos meses después, el primero de varios gobernantes griegos acorralado por el déficit estatal dimitiría, Kostas Karamalis, quien fue sustituido por el socialista Yorgos Papandreus, encargado más tarde de gestionar el primer rescate de la zona euro para el país heleno, que en el 2012 entró en su cuarto año de recesión.



En mayo del 2010, con las elecciones generales en Reino Unido, los laboristas sufrieron la mayor derrota de su historia, liderados por el entonces primer ministro Gordon Brown, provocando que los conservadores tuvieron que formar un gobierno de coalición con los liberales, el primero en 70 años.



El propio premier conservador Cameron, quien resultó victorioso en parte por la crisis que sufría el país bajo la administración de su antecesor, vive ahora sus horas de más baja popularidad al haber sido incapaz de revertir la situación económica y, para mayor descrédito ante la opinión pública, impulsar un plan de estímulo basado en el recorte de impuesto a las clases más altas.



Siguieron los comicios en Bélgica y Holanda, en junio de 2010, en los que los electores también rechazaron a los partidos en el poder. Los belgas castigaron a los democristianos y convirtieron en el principal partido del parlamento federal a los separatistas flamencos del N-VA, seguidos de los socialistas valones.



En Holanda también perdieron los democristianos, frente a los liberales, aunque lo más destacado fue el avance del PVV, de extrema derecha, tercera fuerza más votada.



En 2011 se produjeron más relevos en el poder. En febrero Irlanda, intervenida desde diciembre de 2010, celebró elecciones generales anticipadas, en las que el Fianna Fail (Partido Republicano), en el poder desde 1997, sufrió una importante derrota frente al conservador Fine Gael, que consiguió 76 de los 166 escaños.



Le siguió Portugal en junio, cuando los conservadores del PSD ganaron a los socialistas, cuyo gobierno debió aceptar una intervención en mayo de ese año.



Los daneses en septiembre dieron la victoria al bloque de centroizquierda en los comicios generales, frente al centroderecha, en el poder desde el 2000.



En España, las elecciones generales celebradas el pasado 20 de noviembre dieron la mayoría absoluta al conservador Partido Popular, frente a los socialistas del PSOE. Zapatero, dos veces electo presidente, fue duramente castigado en parte por haber ocultado la crisis hasta que le fue inmanejable, y anunció su retiro de la política tras la histórica derrota.



Se cerró ese año con las elecciones anticipadas en Eslovenia, celebradas en diciembre, en las que ganó "Eslovenia Positiva" (LZJ-PS), partido de izquierdas de reciente creación, frente al Partido de los Social-Demócratas (DS) en el poder.



Grecia, que también celebró elecciones generales, e Italia, fueron dos casos especiales, ya que sus ejecutivos fueron sustituidos por "gobiernos tecnocráticos", encabezados por personalidades muy próximas a la UE. La caída del premier italiano, el inefable Silvio Berlusconi, fue especialmente festajada por los ciudadanos, dado los escándalos de corrupción que rodeaban al gobierno de Il Cavaliere



Finlandia mantiene (por ahora) su gobierno conservador tras las elecciones generales de abril de 2011, que ganó por un estrecho margen. Pero lo más destacado fue el ascenso del ultraderechista Verdaderos Finlandeses. Logró 39 diputados, ocho veces más que en 2007.



Por su parte, en Eslovaquia, tras las elecciones generales del 10 de marzo de 2012, los socialdemócratas se impusieron al bloque conservador, que gobernaban desde 2010, mientras que en Rumania asumió el sociáldemócrata Victor Ponta, luego de que el anterior gobierno del conservador Mihai Razvan no superara el voto de confianza.



Finalmente, la gran incógnita es que pasará con Grecia, luego de unas elecciones parlamentarias con un electorado tan atomizado que fue imposible formar un gobierno entre los varios y disímiles partidos políticos. Se sabe que el próximo de 17 de junio los griegos volverán a las urnas para intentar consolidar un Ejecutivo, aunque su permanencia en la zona euro es todavía un misterio.
Fuente: 
Infobae.