Sábado, 19 Mayo, 2012 - 11:25

"Arancibia Resignificado", muestra de retratos en el Museo de Medios de Comunicación

Este sábado 19, desde las 19.30, se rendirá homenaje al gran dibujante y caricaturista Antonio Arancibia con una copiosa compilación de retratos de personajes locales e internacionales, originales cedidos por la familia reunidos en la muestra Arancibia resignificado.

La muestra también contará con tapas que realizó para la revista latinoamericana Visión, medio por el cual logró amplio reconocimiento tras fronteras. En la ocasión amigos, colegas y discípulos compartirán recuerdos y anécdotas que serán volcadas al documental que Néstor Braslavsky realiza sobre su vida, entrega con la que inicia el Museo de Medios, una biblioteca de personajes contemporáneos.



Por otro lado, a modo de performance, el dibujante y discípulo, Jorge Patiño, retratará “caricaturescamente” y en gran formato la escena del evento.

La muestra de retratos posteriormente rodará por colegios e instituciones donde Antonio Arancibia fue profesor.



LA FIGURA



Antonio Arancibia nació en Buenos Aires el 20 de marzo de 1933. El mismo día, 79 años más tarde, moría en Resistencia, la ciudad que adoptó

Fue, en palabras del periodista Marcelo Nieto, “el gran caricaturista chaqueño, prolífico en retratos donde sintetizó facciones y psicología con noble maestría”. Dueño de un gran talento para extraer los rasgos, el extremismo, la distorsión (sin deformación) a fin de captar la esencia del personaje, en sus obras, siempre sumó elementos aleatorios que terminaban de definir la figura.



A sus dibujos adicionó “una fértil imaginación” explica Nieto quien a su vez asegura que Arancibia “se valió con rigor de la técnica y el color”.



Artista fluido que trabajó con el ejercicio que exigen los medios escritos diarios o semanales. Tuvo una base sólida: Egresado de la Academia Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano, hizo sus estudios Superiores en la Escuela Prilidiano Pueyrredón.

No sólo aprendió a ser dibujante de fino trazo y experto colorista, sino que hizo honor a la enseñanza con una carrera docente que se extendió por 35 años en escuelas secundarias, academia de Bellas Artes y en la Facultad de Arquitectura de la UNNE. Amó la enseñanza, llenó sus días de alumnos y por centenares o miles, brindó con generosidad su saber y se ocupó de buscar “en el montón” el talento y lo alimentó.



Expuso su obra en distintas provincias argentinas, también en México, Cuba, Canadá, Alemania y Estados Unidos; y sus caricaturas, en finos portarretratos, tuvieron asiento en los escritorios de personajes esenciales de la política contemporánea como el primer ministro de Canadá Pierre Trudeau, el senador norteamericano Robert Kennedy o el ex presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter.



Sus dibujos y retratos se desparramaron en los diarios chaqueños, en medios nacionales como la revista El Gráfico, y saltó a un reconocimiento continental con las portadas e ilustraciones en la revista Latinoamericana Visión.



Hijo de un ídolo popular del fútbol, Antonio Ramón Arancibia, tuvo otras pasiones como la de cantor, voz templada que se acomodó especialmente al tango. Y entre muchos reconocimientos que le dio su talento con el lápiz, obtuvo en 1996 el Primer Premio Nacional otorgado por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA); un año antes el Minerva de Plata y el Primer Premio del Escudo de la ciudad de Barranqueras.



Su obra figura en la Antología del IIº Tomo (1940-1985) de Historia del Humor Gráfico y Escrito en la Argentina editado por EUDEBA.