Viernes, 18 Mayo, 2012 - 15:36

Con una referente de Educación de Nación
Iniciaron la Cátedra libre de Derechos Humanos

La sobreviviente de La Noche de los Lápices, de la última dictadura militar de 1976, disertó en el 1º módulo de la Cátedra Libre de Derechos Humanos.

Emilce Moler, referente del Ministerio de Educación de la Nación y una de las sobrevivientes de La Noche de los Lápices, este jueves, en la Casa de las Culturas, disertó en el primer módulo del año de la Cátedra Libre de Derechos Humanos “Carlos Alberto Zamudio” del Ministerio de Educación de la Provincia.



Acompañaron el dictado del
mismo, el subsecretario de Articulación Interinstitucional, Carlos Quirós; el vicepresidente del Instituto de Cultura, Jorge Migueles y miembros del Consejo Académico de la Cátedra cuyo titular es José Simón.



Moler, que venía de participar de un homenaje y reconocimiento a los militantes juveniles de las últimas décadas, ratificó el significado del compromiso social y resaltó en una disertación muy humana la participación juvenil actual. Se trató del módulo “Participación juvenil y ciudadana” en el contexto de la Cátedra Libre de Derechos Humanos “Carlos Alberto Zamudio” de la cartera educativa.



SEMBRAR EN NUESTROS JÓVENES EL ESPÍRITU DE LUCHA POR LOS IDEALES



En la apertura, el titular de la Cátedra Libre de Derechos Humanos, José Simón señaló que con mucha emoción y entusiasmo se inicia el ciclo lectivo 2012 de la Cátedra “Carlos Alberto Zamudio”, con la presencia de la sobreviviente de La noche de los Lápices, Emilce Moler, que es una destacada referente de los derechos humanos a nivel nacional.



“Esperamos que su entusiasmo y espíritu de lucha pueda ser un poco el puente entre una generación que vivió con mucho compromiso, fuerza y ganas con esta nueva generación que está naciendo a la política desde el 2003”, expresó Simón.



A la vez que manifestó que desde la Dirección de Documentación y Producción de Contenidos del Ministerio de Educación del Chaco, se produjo un audiovisual como homenaje a los fundadores de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) del Chaco. Al respecto, destacó que el compromiso de esos chaqueños hizo que hoy escuelas lleven sus nombres.



“La idea es sembrar en nuestros jóvenes el espíritu de lucha por los ideales que en algún momento tuvieron los de una generación, y que hoy debe continuar para reforzar el proyecto nacional cuyos cimientos son: una nación justa, libre y soberana”.



COLABORAR EN LOS PUENTES TRANSMISORES DE LA MEMORIA



En la oportunidad, Moler expresó: “Ha sido muy emocionante y de mucho impacto participar de esta cátedra, porque puedo ver la participación activa de muchos jóvenes”. Al respecto, destacó: “Juntar a toda esta gente marca la diferencia y nos da la pauta del momento que estamos viviendo como país, en el que sobresale el compromiso íntegro de una gestión de gobierno consustanciada con la problemática de los derechos humanos”.



En estos días donde los jóvenes resignifican la participación y lo toman desde los valores que se promueven, Moler manifestó: “Tratamos de colaborar en estos puentes transmisores de la memoria, pero desde el hoy, poniéndonos en las nuevas situaciones y paradigmas, tratando de buscar de qué manera uno puede hablar para ellos desde lo que les es significativo, tomando su cotidianeidad, su día a día, sin que a ellos les resulte lejano”.



“Para la transmisión de la memoria hay toda una trasposición didáctica, que no se limita sólo a contar las vivencias de lo que pasó, sino que trabajar desde la educación y dada mi condición de docente, trato de colaborar desde ese aspecto”, comentó Moler. Y expresó que “es importante reflexionar juntos sin estigmatizar, con la cabeza abierta para descubrir las potencialidades de los jóvenes”.



EMILCE MOLER



Emilce Moler es profesora de Matemática, máster en Epistemología y doctora en Bioingeniería; se especializa en la enseñanza de la matemática y procesamiento de imágenes médicas y de antropología forense. También se desempeña como asesora del Ministerio de Educación de la Nación.



En su calidad de ex detenida-desaparecida, trabaja en organismos de derechos humanos nacionales e internacionales, colaborando para llevar a la Justicia a los represores y para difundir entre los jóvenes la memoria de lo ocurrido durante la última dictadura cívico-militar.



Aunque cree que en los últimos años hubo grandes avances, le preocupa que el ejercicio de la memoria y la condena social a los genocidas no sean vinculados con las condiciones que permitieron que aquello ocurriera ni ayuden a comprender de manera integral el presente.