Miércoles, 2 Mayo, 2012 - 13:45

En el último semestre de 2011 se registró una reducción de pobreza e indigencia en el Gran Resistencia

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El ministro Planificación Raúl Codutti, señaló que “la reducción alcanzada demuestran la transformación en el campo social en menos de una década”.

Además señaló Codutti que además “hay que tener en cuenta que la reducción de la pobreza está vinculada con la evolución del nivel de ingresos y con su distribución. Todo parece indicar que el primero, más conocido como efecto crecimiento, explica gran parte de los avances, mientras que el segundo es más lento debido a sus características estructurales.”



Los datos correspondientes al segundo semestre de 2011 muestran una reducción de los indicadores de pobreza e indigencia para el aglomerado urbano del Gran Resistencia, respecto a igual periodo de 2010. Continúa la tendencia iniciada en el año 2003.



El Ministerio de Planificación y Ambiente dio a conocer los datos del segundo semestre de 2011 sobre los indicadores de pobreza e indigencia, registrados en el Gran Resistencia. Los valores muestran que el 9,9% de los hogares del aglomerado urbano se encuentra bajo la línea de la pobreza, lo que representa al 14,2% de personas en estas condiciones. En lo que hace a la indigencia, esta situación alcanza al 2,0% de los hogares y al 2,3% de las personas.



“Los datos reflejan que la incidencia de la pobreza es mayor en las personas que en los hogares lo que indica que, en promedio, los hogares pobres tienen más miembros que los no pobres. Es decir, que las diferencias no provienen de una metodología diferente, sino del tamaño de los hogares que conforman ambos grupos”, explicó el ministro de Planificación y Ambiente, Raúl Codutti.



Cabe destacar que el método de líneas utilizado para la medición compara los ingresos totales declarados por los miembros del hogar, con los ingresos requeridos para la satisfacción de las necesidades de las personas. Esto implica que no se identifican necesidades no satisfechas sino que se asume que los hogares cuyos ingresos son inferiores a las correspondientes líneas, pueden caracterizarse como pobres o como pobres indigentes.



TENDENCIA

Si se compara el segundo semestre de 2003 e igual periodo de 2011, los indicadores de pobreza e indigencia expresan una significativa reducción. En efecto, los hogares bajo la línea de pobreza alcanzaban al 54,9% en el segundo semestre del 2003 y pasaron al 9,9% en el segundo semestre de 2011, con una reducción del 82,0%. En tanto las personas bajo la línea de la pobreza, que representaban el 65,5% en el segundo semestre de 2003, disminuyeron al 14,2% en igual período de 2011, con una reducción de 78,3%.



Los indicadores de indigencia también presentan tendencia negativa el segundo semestre de 2003 e igual periodo de 2011. En este lapso, los hogares bajo la línea de indigencia se redujeron un 91,8% pasando de 24,5% en el segundo semestre de 2003 a 2,0% en el segundo semestre de 2011. En tanto que las personas bajo la línea de indigencia disminuyó un 92,7%, alcanzando valores de 31,5% y 2,3% para el segundo semestre de 2003 y 2011, respectivamente.



Respecto a esta evolución, Codutti, señaló que “la reducción alcanzada en los indicadores de pobreza e indigencia demuestran la notoria transformación ocurrida en el campo social en menos de una década”. Sin embargo, destacó que “hay que tener en cuenta que la reducción de la pobreza está vinculada con la evolución del nivel de ingresos y con su distribución. Todo parece indicar que el primero, más conocido como efecto crecimiento, explica gran parte de los avances, mientras que el segundo es más lento debido a sus características estructurales.”



Es por ello, “que la aceleración del ritmo de mejoramiento de este último indicador, así como la corrección de las desigualdades territoriales que se manifiestan entre las regiones del Chaco, constituye uno de los principales desafíos para los programas gubernamentales a instrumentar en los próximos años.