Miércoles, 2 Mayo, 2012 - 08:55

El Instituto de Medicina Regional en su 70° aniversario

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Desde su inicio el Instituto se dedicó a la investigación científica, docencia y asistencia médica de las patologías infecciosas y tropicales de prevalencia regional.

El Instituto de Medicina Regional de la Universidad Nacional del Nordeste cumple 70 años de vida institucional el 1° de mayo de 2012. El Instituto es una institución que tiene por propósito el estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que afectan al hombre con especial incidencia en el nordeste argentino.



El Instituto de Medicina Regional ocupa un predio en el Campus de la Universidad en la ciudad de Resistencia, provincia del Chaco, Argentina; en un área de altísimo impacto epidemiológico como lo es la Cuenca del Plata (Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y parte de Bolivia) por lo que se constituye en un recurso científico y técnico indispensable para colaborar científica y académicamente en la prevención y lucha contra las enfermedades emergentes y otras de riesgo por su ocurrencia y transmisibilidad, como el Dengue; Fiebre amarilla; Leishmaniasis tegumentaria y visceral; Enfermedad de Chagas; Hantavirus; Paludismo; Fiebre por virus del Nilo Occidental, Encefalitis de San Luis, etc.



En el año 1937 la Universidad Nacional
de Tucumán resolvió crear un organismo dedicado a la investigación de los variados factores concurrentes al impedimento del desarrollo del norte del país, motivado fundamentalmente por el Paludismo. La propuesta fue formulada por el Dr. Eduardo Sabaté en el Consejo Superior de dicha Universidad, creándose el 6 de noviembre de ese año el Instituto de Medicina Regional, iniciando sus actividades el 1º de mayo de 1942 bajo la dirección del Doctor en Medicina Cecilio Romaña.



Desde su inicio el Instituto se dedicó a la investigación científica, docencia y asistencia médica de las patologías infecciosas y tropicales de prevalencia regional, siendo su principal objetivo contribuir a lograr una adecuada protección y recuperación de la salud del hombre.



Romaña dirigió el Instituto 18 años, logrando un importante crecimiento en todo el norte del país, estableciendo Misiones de trabajo en San Salvador de Jujuy y en Resistencia, Chaco. Posteriormente el Instituto se trasladó a la Ciudad de Resistencia, dependiendo desde el año 1955 de la recién creada Universidad Nacional del Nordeste, siendo su primer instituto de investigaciones médicas.



En esa época confluyeron en el Instituto destacadísimas figuras de las ciencias médicas, lo que le dio al Instituto por su producción científica, trascendencia y renombre internacional. Lo atestiguan las publicaciones efectuadas en los Anales del Instituto de Medicina Regional. Luego de ello, el Instituto sufrió deficiencias extra-académicas cuyo resultado fue el ostracismo institucional.



Atendiendo a la importancia del Instituto en el norte del país, la Secretaría de Estado de Salud de la Nación
le brindó apoyo económico a la UNNE para que ésta proceda a llamar a Concurso para Director, investigadores y ampliar su capacidad instalada.
Lo que se cumplió y posteriormente por problemas institucionales el Instituto quedó nuevamente acéfalo. Luego de un interinato,
la Secretaría de Estado de Salud Pública y la UNNE invitaron
al suscripto para conducir el denominado entonces Instituto de Patología Regional.



Durante 35 años el
Instituto de Medicina Regional fue conducido por el suscripto,
habiendo obtenido por Concurso en tres oportunidades seguidas la Dirección del mismo, hasta la finalización del último Concurso que ocurrió el 10 de marzo pasado.



Durante ese período, se restituyó el nombre original del Instituto. Se logró conformar un grupo de profesionales de múltiples disciplinas con buena producción científica, respetando su libertad de creación e independencia de criterio. Se ampliaron y modernizaron las instalaciones y equipamiento.



El personal tuvo un incremento del 744%, habiendo alcanzado el título de doctor el 60% de los profesionales, y el presupuesto ascendió un 1.932%; además de contar con subsidios provenientes de otras fuentes de financiamiento. Se restableció la biblioteca y
hemeroteca; se instaló la informatización en red; se firmaron 35 Convenios y Acuerdos Científicos con organismos nacionales y extranjeros. Se adquirieron vehículos apropiados para trabajos en terreno y desplazamiento de personas; se instauró el Museo de Medicina Regional “Cecilio Romaña”; se editó anualmente el Boletín de Medicina Regional (ISSN 0325-9528), donde se publican los trabajos producidos en el Instituto. Y se atienden un promedio anual de 2.000 requerimientos asistenciales y diagnósticos.



La producción promedio de trabajos científicos por año es superior a las 60, entre publicaciones en revistas nacionales y/o extranjeras y comunicaciones en reuniones científicas. La enseñanza de post-grado
mediante el dictado de cursos en el país y en el exterior;
el adiestramiento en servicio de becarios y pasantes; además de Carreras acreditadas dictadas en conjunto con la Facultad de Medicina UNNE, han permitido alcanzar una cifra superior a los 300 especialistas y magister, en las disciplinas infectológicas.



Lo señalado hasta acá, ha permitido que el Instituto vuelva a ocupar un lugar de prestigio a nivel nacional e internacional, reflejado en el hecho que además ha sido incorporado
a la Red AMSUD-Pasteur de Paris,
luego de haber sido evaluado por Comités Científicos Internacionales.



Por último cabe una reflexión. Alfredo Lanari señaló que el Instituto de Medicina Regional es un “Instituto con tradición;
que no hay tradición para lo malo o inepto y los que siguen tienen la difícil tarea de superar lo realizado”.
Por lo cual considero que para bregar por el futuro promisorio del Instituto deben concursarse todos los cargos vacantes, con jurados intachables y postulantes surgidos de una rigurosa selección. La ciencia
debe estar al servicio de la comunidad y por encima de
otros intereses, por cuanto actuar de otra manera le quita legitimidad académica a las responsabilidades conferidas.



Tengo la certidumbre que el Instituto seguirá contribuyendo a paliar las necesidades de la comunidad en
materia de medicina regional. Será responsabilidad de todos, superar los desafíos que impone la complejidad epidemiológica de las viejas y nuevas enfermedades y la lucha que ello implica en un mundo globalizado.







(*) Médico y Doctor en Medicina (UBA)

Diplomado en Medicina Tropical-Universidad de Sao Paulo-Brasil

Especialista en Enfermedades Infecciosas

Miembro de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires

Profesor Honorario de Medicina (UBA)

Profesor Titular de Infectología de la Facultad de Medicina (UNNE)

Ex Director-Investigador del Instituto de Medicina Regional (UNNE)

Prosecretario de la Asociación Médica Argentina