Lunes, 23 Abril, 2012 - 13:37

Salud pide evitar el consumo de escabeches "Deseares"

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El Ministerio de Salud del Chaco pone en alerta a la comunidad por un caso de botulismo en Santa Fe y por ello pide no ingerir estos productos.

El Ministerio de Salud Pública solicita a la población que haya comprado productos de la fábrica de escabeche “Deseares” que evite su consumo y remita el alimento de inmediato al municipio para su correcta eliminación.



El Ministerio de Salud Pública informa a la población que debe evitar el consumo de los productos elaborados por la fábrica de escabeche “Deseares”, ante la detección de un caso de botulismo vinculado a la ingesta de estos alimentos en la provincia de Santa Fe. Además, quienes hayan adquirido productos de esta empresa, que se comercializan en todo el país, deberán remitirlos de inmediato al municipio para su correcta eliminación.



En cuanto a los comercios que dispongan de estos productos para su venta al público, se informa que también deberán enviarlos a la Dirección de Bromatología del Municipio, para que se adopten las medidas necesarias para su correcta eliminación.







CASO EN SANTA FE


El Ministerio de Salud de la provincia de Córdoba, a través del Área de Epidemiología, informó sobre la ocurrencia de un caso de botulismo alimentario ocurrido en la localidad de Carcarañá, provincia de Santa Fe, con antecedentes de consumo de conserva en escabeche elaborado en la localidad de Villa María, Córdoba.



Se trata de un paciente de sexo masculino mayor de edad oriundo de la localidad de Carcarañá, Santa Fe. El mismo se encuentra internado con asistencia respiratoria mecánica en el Hospital Italiano de Rosario.



Según lo informado, el paciente comenzó con síntomas el mismo día de consumo del alimento. Se trata de un escabeche de riñón comprado en la provincia de Santa Fe, pero elaborado en la localidad de Villa María, Córdoba.







LA ENFERMEDAD


El botulismo alimentario es una intoxicación grave, causada por la ingesta de potentes toxinas preformadas, que son producidas por la bacteria Clostridium botulinum y que se encuentran en algunos alimentos contaminados. La proliferación de la bacteria y la formación de toxina suele ocurrir en los alimentos de preparación casera mal procesados, enlatados o embotellados, poco ácidos, así como en productos pasteurizados y apenas curados que se dejan sin refrigeración, sobre todo dentro de envolturas herméticas.



Los alimentos de mayor riesgo suelen ser las conservas caseras -escabeches, frutas y verduras-; los productos con un bajo contenido de oxígeno y la combinación adecuada de temperatura de almacenamiento y conservadores insuficientes -pescados o carnes fermentadas, saladas o ahumadas-; los enlatados u otras conservas almacenados de manera inadecuada en el hogar -choclos, arvejas, pimientos, berenjenas, entre otros-.



En cuanto a la acción de la neurotoxina botulínica, cabe destacar que tiene como consecuencia la parálisis fláccida, y los signos iniciales son fatiga intensa, debilidad y vértigo, por lo general seguidos de visión borrosa, sequedad en la boca y dificultad para deglutir y para hablar. También pueden observarse otros síntomas como vómitos, diarrea, estreñimiento y distensión abdominal.