Domingo, 22 Abril, 2012 - 11:57

Correo de nuestros lectores
Hinchados de Vanidad

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La autora analiza desde su punto de vista el contexto en el que el Ejecutivo Nacional anunció el proyecto sobre soberanía hidrocarburífera.

La Presidente nos sorprendió a todos con la decisión de estatizar YPF. El nacionalismo brotó en cada uno
y sin medir consecuencias nos dejamos embargar por el sentimiento de argentinidad que colmó de alegría cada rincón del país.



Sin embargo luego se levantaron voces que cuestionaban la falta de criterio en la medida adoptada, que debilitaba la seguridad jurídica y daba paso a no respetar los compromisos asumidos ni los contratos firmados. Máxime cuando mientras la Presidente hablaba al país comunicando la decisión, estaban desalojando a toda la planta de directivos de Repsol del edificio de Puerto Madero.



Se puede decir que como cuestión de fondo la medida tomada
es aceptable. Lo criticable
son las formas ¿Por qué de este modo?, ¿por qué ahora? Todo así de golpe, sin medir consecuencias. Quizás desde una visión política se podría pensar que fue un golpe de timón a tiempo, para alimentar la popularidad que se iba debilitando con los días por los sucesos por todos conocidos.



Quizás era un salvavidas tirado a Boudou para que su causa quede escondida tras un telón de "oro negro" que ayudó a encender la hoguera
de las pasiones que nos caracteriza, uniéndonos al
unísono con los aplaudidores oficialistas.



Pero la pregunta es ¿si la empresa hace años era deficitaria porque se dieron cuenta ahora?, ¿Porqué no se hizo esto antes ? tomando mas precauciones y analizando con mas cuidado los costos y beneficios .Vemos que tanto los especialistas, estadistas internacionales, los empresarios
y la cámara de comercio europeo, consideran en una posición lineal que la medida "es una decisión desafortunada" porque perjudica nuestra imagen exterior, algo que debemos cuidar para atraer inversores.



Con esto hemos perdido seriedad y aquellos que piensen invertir
aquí, a partir de ahora lo pensaran dos veces, ya que nadie les asegurará
garantía de confiabilidad. No se sentirán seguros que se cumplirá con lo prometido. Sumado a los problemas que ya están acarreando las trabas a las importaciones, aunque el gobierno lo niegue
y lo relativice .Tal vez sin darnos cuenta y sin reconocerlo- visto con
criterio objetivo-,
nos estemos alejando lentamente del mundo y quizás estemos dando un portazo a nuestro futuro próximo.



Pero ¿que va a pasar a partir de ahora?¿Como se irán moviendo las piezas para que todo se acomode positivamente? Porque el tema
central aquí es si la Argentina está en condiciones fácticas de financiar
la explotación que genere lo necesario para el auto abastecimiento. Ya que seamos realistas, esta estatización no va a solucionar rápidamente el problema de la escasez de combustible.



Seríamos muy infantiles en presuponer eso. Y si no se puede alcanzar a cubrir la demanda no solo se va a tener que financiar el funcionamiento de YPF sino también financiar la importación de combustible y gas. Así el gasto será doble.



Sabemos que se necesitan mucha inversión
-que el país no cuenta-para explorar como así también bastante
tiempo, ya que se estima que lleva cinco
años como mínimo para alcanzar un resultado efectivo. Y manejar todo esto con seriedad, coherencia, eficiencia y racionalidad -cosas que nunca hace el Estado en sus empresas-.Porque YPF no se convirtió en
ineficiente de la noche a la mañana, sus falencias llevan años de arrastre ¿y que se hizo por modificar eso? Nada. Ahora cargan las culpas sobre Repsol ¿Pero porque no controlaron sus manejos y desmanejos durante estos años? Es que tirar las culpas a otros es más fácil que reconocer los propios errores.



Hablan de daño ambiental y ¿ahora se dieron cuenta? ¿Donde estuvieron los organismos de control
ambiental todo este tiempo? Hablan de perdida de la productividad, pero este gobierno desde el 2003 hasta esta parte aceptó todos los balances y no dijo nada ni hizo nada para cambiar el déficit. Hablan de mal manejo técnico y dicen "que como ellos son los que saben te dicen este pozo esta seco y vos no sabes si es verdad".



Quiere decir ¿que el gobierno no cuenta con equipos técnicos para la verificación y control de la
funcionalidad y explotación?.Entonces ¿cómo
van hacer ahora para optimizar YPF?.



Dicen que con el tiempo las cosas tienden a perfeccionarse, aunque en las empresas estatales
todo tiende a distorsionarse, ya que se conducen por el camino natural en que las cuestiones son seducidas por el gobierno de turno e internamente todo se mide con la vara de los
favores e interés políticos.



Entonces se toma más personal del necesario y si se necesita renovar maquinaria el presupuesto pesa, así que
lo atamos con alambre y si no funciona "no se hace " y listo. Y hay sobre valuación de precios y hay burocratización en el manejo interno que lentifica todo, y falla los controles y todo se paraliza, se debilita y
a la larga hay mas perdidas que ganancias. Recordemos el ejemplo de ENTEL, los ferrocarriles o lo que hoy
pasa con Aerolíneas con pérdidas millonarias diariamente.



Así, el curso natural en todo sistema que tiende a la entelequia, busca su desarrollo, su crecimiento cuantificable y cualitativo. Y las conductas
dirigen
sus pasos al progreso humano y al crecimiento de un país. Para ello aquí se pretende preservar lo propio, nuestros recursos, nuestras riquezas, nuestra gente, nuestras costumbres. Todo es el componente de nuestra herencia innata, es la lucha
de nuestros antepasados, la que está en cada piedra levantada, en cada parte de los capítulos de nuestra historia.



Ellos forjaron el camino hacia nuestro presente. Por eso volver a recuperar ese patrimonio hidrocarburífero fue importante para todos, aunque con ello implique modificar las reglas del juego, rompiendo los compromisos asumidos, y dejando la seguridad jurídica de lado. Hoy todo esto se ve como un desafío de este gobierno que los han hinchado de vanidad. Los mismos que antes apoyaron
la privatización YPF
y que hoy no aceptan criticas ni cuestionamiento alguno.



Los gritos de rechazo a esta medida suenan como ecos desde distintas partes del mundo. Solo el tiempo dirá quien tiene la razón , cuando el destino nos alcance y nos encuentre enteros y creciendo, o solos con todas las puertas cerradas a nuestro alrededor.



(*) Abogada