Viernes, 20 Abril, 2012 - 08:50

Nuevo equipo de pasteurización para optimizar el proceso lactario en el Pediátrico

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Es de última generación, único en la región. Permite mejorar en tiempo y calidad la producción del lactario.

El Ministerio de Salud Pública adquirió un pasteurizador de última generación para el Hospital Pediátrico de Resistencia, el cual permite optimizar el tiempo, la cantidad y la calidad de producción del lactario. Se trata de un equipamiento único en la región, que garantiza la inocuidad de las fórmulas que consumen los pequeños pacientes.



Siguiendo con el plan de optimización del equipamiento en los establecimientos sanitarios de la provincia, el Ministerio de Salud Pública adquirió un pasteurizador de última generación para el Hospital Pediátrico “Dr. Avelino Castelán” de Resistencia. Se trata de un procesador terminal de formulas (Baby 100) que permite mejorar la producción en el lactario, optimizando el tiempo, la cantidad y la calidad de elaboración del producto destinado al consumo de los pacientes.



El director del hospital, Juan Mario Yacobacci, se mostró satisfecho con la incorporación del nuevo equipo y aclaró que se trata de un procesador único en la región, que fue adquirido por recomendación expresa de los profesionales del hospital Garrahan de la ciudad de Buenos Aires. “Como avizoramos un crecimiento sostenido de la demanda de atención, ahora contamos con lo último en tecnología para estar preparados para brindar la mejor calidad de servicio a nuestros pacientes”, comentó.



Uno de los mayores beneficios del nuevo equipamiento es la reducción del tiempo de producción de las formular a casi la mitad. Mientras que el proceso completo de pasteurización realizado en forma “artesanal” demandaba más de una hora de trabajo, este procesador realiza la tarea en forma totalmente automática en no más de 30 minutos. “Es un equipo muy moderno que nos facilita la tarea de preparar la fórmula adecuada para cada niño según el requerimiento del caso, en menor tiempo y con el mejor nivel de seguridad”, detalló el director del hospital.



Por su parte, la jefa del Servicio de Alimentación del hospital Pediátrico, Verónica López, explicó que además de pasteurizar mayor cantidad de leche en menor tiempo, se duplica la durabilidad del producto en buen estado. “Antes la leche no duraba más de 24 horas, ahora permanece en perfecto estado al menos 48 horas, lo que significa que disponemos de mayor tiempo para su utilización y, a la vez, se ahorra dinero”, sostuvo.



En cuanto a otras virtudes específicas del equipo, López comentó que permite procesar algunas fórmulas de leche y nutroterápicos que no podían elaborarse con el método anterior, lo cual repercute en mejores tratamientos para los niños. Asimismo, cuenta con programas adicionales como el “Calentamiento Express”, el cual permite disponer, en un par de minutos, de biberones previamente procesados con la temperatura adecuada para el consumo del bebe.



Según especificó el proveedor del equipo y titular de Droguería San Antonio, Daniel Albarrán, el pasteurizador -de fabricación nacional por el Grupo Argentino GPSE- sirve para procesar fórmulas preparadas y envasadas en biberones estándares o en frascos tipo Baxter, de plástico o vidrio. “Este equipo eleva los procesos en calidad, seguridad y optimización del tiempo al mismo nivel del equipamiento que tiene en la actualidad el Hospital Garrahan”, afirmó.



“Que el hospital Pediátrico cuente con un equipo del mismo nivel que el hospital Garrahan, da cuenta referencial de las cualidades y la seguridad del producto terminado, permitiendo que los internados tengan acceso al más alto estándar del producto final”, comentó Albarrán. Cabe mencionar que el acuerdo entre la cartera sanitaria y el proveedor también prevé un trabajo articulado de entrega, instalación y mantenimiento del equipo, a fin de garantizar su óptimo funcionamiento inicial e ininterrumpido.





La importancia del proceso de pasterización radica en su idoneidad para eliminar los agentes patógenos que puedan contener los productos, tales como bacterias, mohos u otros. Se trata de un tratamiento térmico que aumenta la temperatura del producto a más de 70º, alterando lo menos posible su estructura, sus componentes químicos y sus propiedades.



“Con este proceso se busca matar todos los agentes patógenos que pueda tener esa leche o nutriterápico, es decir, se trata de una acción preventiva muy importante”, explicó Verónica López, a la vez que comentó que, en forma periódica, algunas de las fórmulas pasteurizadas se envían a la Dirección de Bromatología de la cartera sanitaria para que sean analizadas y se garantice la efectividad del proceso.