Jueves, 12 Abril, 2012 - 10:29

Correo de nuestros lectores
Sonamos...para el FMI, los viejos somos un problema

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Una nueva, ahora resulta que la longevidad o envejecimiento de la población mundial o bien que la gente viva más de lo esperado, es un grave problema para la economía mundial.

Como si fuera poco, el último informe de la entidad alerta: “la esperanza de vida acarrea costos financieros”. Así las cosas, no es ninguna novedad lo que ocurre con los mal llamados miembros de “la tercera edad” al no pagarles lo que corresponde por Ley, con el agregado de las sentencias judiciales que la Suprema Corte de Justicia de la Nación dictaminó en tiempo y forma y el Gobierno solo ha cumplido en un mínimo porcentaje.



Los “adultos mayores”, deberán tener mucho cuidado a partir de estas medidas macabras implementadas por la Corporación económica internacional, ya que seremos piezas descartables…ya no de museo que al menos tienen algún valor en lo emotivo.

Aquellos que han trabajado toda su vida y aportaron religiosamente todos los meses para que al finalizar su ciclo laboral puedan comenzar otra etapa con un merecido descanso junto a sus seres queridos, hoy están en igualdad de condiciones con quienes nunca aportaron un centavo, pero por obra y gracia del “Populismo Democrático”, abonando en cuotas los supuestos años adeudados para poder acceder al beneficio jubilatorio, nació una nueva clase de beneficiarios y ambos segmentos ahora resulta que son una “carga para el Estado” que después trasladarán en números a las entidades que controlan la marcha de la economía.



No creo que haya sido solamente un problema de Argentina regalar dinero a diestra y siniestra. La foto de Grecia (aunque no regaló dinero pero despilfarró oportunidades con la corrupción), es muy similar a la nuestra y a tantos países subdesarrollados a los que no les interesa el desarrollo industrial, tecnológico o educativo.



Los “Veteranos” somos víctimas y no culpables ya que gran parte del dinero que se nos adeuda por Ley se volcó a los planes sociales del gobierno, conspirando contra la cultura del trabajo como "uno de los males argentinos", ya que quien lo recibe hoy tampoco se puede dar el lujo de tirar manteca al techo y en esta encrucijada, nos ponen a todos en la categoría de “superpobres” pues nos quitan a todos de la misma bolsa y desde allí salen también los mentirosos subsidios que ya conocemos todos, sea para empresarios o divertimentos televisivos “gratis para todos”.



Esta crueldad hoy desenmascarada le guste o no a oficialistas y “muchos opositores con piel de corderito”, nos muestra que en el granero del mundo “hay hambre”. Muy a pesar de las cosechas y exportaciones records de granos, carnes o alimentos, la pobreza golpea a 20 millones de argentinos. Con planes sociales en marcha (y cada vez más cantidad) la desnutrición crece en gran parte del país.



Basta observar todos los días por las calles la enorme cantidad de gente de todas las edades que deambula sin rumbo fijo buscando “nada”. Los números no mienten y en Argentina tenemos una capacidad ociosa de más del 40 % de la fuerza laboral y no es poco hablar de 5 millones de ciudadanos, sumando a ello que de los que trabajan, una gran parte gana tan poco que vive por debajo de la línea de pobreza.



Los números que producen las Entidades que se encargan de “manejar” nuestra economía lo dicen todo: En las provincias como Formosa existe un 80 % de pobreza (pero se disfraza con planes sociales como salario puro para que figure como habitante ocupado). Tucumán, Salta o Jujuy, entre el 65 y 70 % y el gran Buenos Aires casi 6 millones de personas , pero los Porteños no se salvan de esta crueldad humanitaria pues llegan al 20 % en el índice de pobreza. La gran mayoría de damnificados con este flagelo son los niños menores de 14 años que viven en hogares pobres y suman casi 8 millones.



Por último, sería bueno recordar que los “longevos actuales”, no tienen culpa de estos vergonzosos atropellos político-económicos que quieren implementar desde diversos sectores para demostrar que la extensión de la vida “cuesta mucho dinero” y justo a los que aportaron durante tantos años.



“La cuenta es fácil señores gobernantes…Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo. Estos gobiernos no pueden entregar nada a alguien, si antes no me lo quitaron a mi o a usted. Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que “no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas” y cuando esta otra mitad se convence que “no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo”…eso nos da la pauta que como país…no llegaremos a ningún lado y al final del camino, se cerrará el círculo para ponernos adentro a los “longevos” junto a los niños y con las mismas carencias.



Para estos genios, los “viejos son una pesada carga económica”, pero si se detienen un instante a pensar se darán cuenta que cuando menos lo crean se mirarán al espejo y comenzarán a ver “las primeras canas y serán medidos con el mismo centímetro.



Por si queda alguna duda, observemos en los medios de comunicación las noticias…..Hay gente que sería capaz de vender un riñón para darle una vida digna a los suyos.



(*) DNI 7788556