Domingo, 8 Abril, 2012 - 19:14

Correo de nuestros lectores
Un lobo en el gallinero

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

Imaginemos por un instante, la posibilidad de incorporar a algún ciudadano argentino en una fuerza de seguridad o Militar de Chile, Paraguay, Bolivia…

…Brasil, Uruguay, países limítrofes cuyos nativos entran, salen, comercializan, llevan o traen productos sin ningún tipo de extremo control por parte de las autoridades argentinas. La respuesta es que no tendríamos posibilidad alguna, pues a las leyes de esos países, deberíamos agregar el espíritu y de lo nacional por sus instituciones.



Recuerdo que hace tres años, por tener un auto antiguo de los denominados “de colección” y con poco valor material pero si emotivo, no me quedó otra solución que conseguir un repuesto en el Paraguay.



Como corresponde,
al llegar al paso fronterizo Clorinda-Puerto Falcón me hicieron estacionar el vehículo, descendimos del mismo y revisaron hasta adentro de los neumáticos para averiguar que llevaba, sumado a ello la documentación respaldatoria en papel, algo que la lógica indica como “normal y correcto” (no como aquí).



Hoy
ya es común que por los pasos fronterizos de Bolivia y Paraguay, ingresan como quieran y cuando quieran, ciudadanos de cualquier país que utilizan esas frágiles barreras legales para ingresar al país sin documentación o control alguno que demuestre al menos el motivo de su visita a nuestro país y la prueba más evidente es la enorme cantidad de extranjeros indocumentados que viven en Argentina.



En nuestro país, cualquier joven que tenga intenciones de ingresar a una fuerza Militar o de Seguridad, debe sufrir peripecias con
averiguaciones de antecedentes de todo tipo y aún así, nada les asegura un ingreso al menos al curso para poder continuar con una carrera.



Con grandes títulos, todos los medios nos informan que “Una mujer Sargento de la Policía Bonaerense integra la Banda a la que secuestraron 280 kilogramos de Cocaína en el gran Buenos Aires”. Cumplía funciones en el área de investigaciones en la Jefatura Departamental San Vicente, por lo que los pesquisas creen que aportaba a la organización conocimientos para el movimiento y ocultamiento de la droga. La policía detenida es pariente directo de quien estaba encargado de custodiar el galpón donde secuestraron 280 kilogramos de cocaína.



Hasta aquí la noticia no debería causar sorpresa pues siempre en ese tipo de Organizaciones, hay delincuentes mujeres o varones, pero lo grave de esto es que justamente se trata de una mujer, cuya identidad no fue proporcionada. Colombiana de nacimiento y nacionalizada argentina. Es pariente directo de quien estaba encargado de custodiar el galpón en la localidad de Lanús, en el que la policía encontró la cocaína oculta en mobiliario de estilo Luis XV y cumplía tareas (casualmente) en la Dirección de Investigaciones.

Pero no queda así la cosa pues de los 25 detenidos… 11 son Colombianos que tienen vinculación con otros 72 de la misma nacionalidad y el apoyo de 42 empresas que operan en Argentina. ¿Será posible que siga ocurriendo esto?… y nadie sabía que hacían en nuestro país hasta que …casualmente en un exitoso operativo que se está llevando adelante desde el año 2009 se produjo el presente allanamiento, o sea que desde ese año a la fecha, no tenemos la menor idea los millones de kilogramos que pasaron y no pudimos detenerlos.



La verdad, si aclaramos oscurece y como no somos investigadores, policías o traficantes, miramos como en el cine, sentados en la butaca como transcurren las escenas de esta película que ya hemos visto en reiteradas oportunidades. Menos mal que ahora tenemos operativos como el “Escudo Norte”, “Escudo Sur”, radares… ah y los aviones que pasaban a cada rato y desaparecieron de un día para otro… hasta que vuelva a haber nafta en los surtidores.