Domingo, 8 Abril, 2012 - 09:49

El infierno del Vice
Menos Amado

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

Está todo mal para Boudou y puede ser peor aún: mayor acoso judicial y político. “La gran Dilma”.







Señora Presidenta, ¿pondría las manos en el fuego por Amado Boudou? ¿Respalda a Esteban Righi, el Procurador General de la Nación, pese a las gravísimas acusaciones que le hizo el vicepresidente? ¿O le perdió la confianza producto de que el jefe de los fiscales aún no rompió relaciones con Alberto Fernández? ¿Por qué Boudou intentó suicidarse políticamente en vivo y en directo con un insólito stand up de 45 minutos? ¿Es verdad que usted autorizó cada palabra? ¿Tiene pensado pedirle la renuncia, actitud que en su entorno ya denominan “La gran Dilma”, en alusión a que la presidenta de Brasil creció al 77% de imagen positiva después de extirpar del gabinete a 7 ministros acusados de corrupción?



Estas son algunas de las preguntas que me gustaría hacerle a Cristina Fernández si ella accediera a responder las consultas del periodismo, como ocurre en todos los países libres del mundo. Hay una movida de más de 200 periodistas de todos los colores que están exigiendo la puesta en marcha de este sencillo mecanismo republicano conferenciadeprensa.tumblr.com



Boudou le abrió una herida demasiado grande al oficialismo. Su dimensión es igual a la distancia simbólica que separa a Boudou, una suerte de Isidorito Cañones del oportunismo, y Righi, el ex ministro del interior de Héctor Cámpora que ordenó la quema de los archivos de la persecución ideológica de la Policía Federal. Uno se formó en las enseñanzas de la familia Alsogaray y el otro en la praxis de Montoneros. No hay mayor flexibilidad que la del pragmatismo peronista pero, en este caso, hay límites que no se pueden cruzar sin pagar un alto costo.



La tilinguería del vice enfureció a Nilda Garré. Ella es disciplinada pero fue un sapo demasiado grande para tragar. Por eso salió a hablar maravillas de Daniel Rafecas. Para marcar diferencias con Boudou. Pero no fue sólo ella. La prestigiosa fiscal Mónica Cuñarro, que colabora con el Gobierno en prevención de adicciones y combate al narcotráfico, fue contundente: “Lo único que logró Boudou hablando de mafias judiciales es mostrar su debilidad. Llama ataques a las cosas que se hacen de oficio. No puede retar a los jueces como si fuera una directora de escuelas. Se ve que está nervioso porque no se le entendió nada. Yo pongo las manos en el fuego por Rafecas y Rívolo.” El comunicado de la Comisión Provincial por la Memoria que colocó en un altar a Rafecas, “este magistrado es motivo de orgullo para la justicia”, merece una lectura aparte. Entre otros, lo firmaron personalidades insospechadas de querer perjudicar a Cristina como Adolfo Pérez Esquivel, Hugo Cañón, Tito Cossa, Mempo Giardinelli y Alejandro Mosquera. Algunos de ellos, incluso, son militantes de “La Verbitsky”, agrupación virtual que articula el neofrepasismo en el Gobierno. Es políticamente incorrecto para
estos sectores suscribir que Rafecas es un mafioso más de Héctor Magnetto o que convirtió a su juzgado en una agencia de noticias para los esbirros monopólicos.



El juez suele aparecer en público junto a veneradas estrellas de la constelación K o a verdaderas vacas sagradas del progresismo como el juez Eugenio Zaffaroni.



Tanto va el cántaro a la fuente que las livianas acusaciones de golpismo van vaciando de contenido esa palabra nefasta. No hay delito institucional más deleznable que fogonear una dictadura. Son caracterizaciones que no deben utilizarse a cada rato sin pruebas. Hay que denunciarlas ante la justicia para condenar con la ley a los responsables si es que algo serio existiera. Como Boudou nunca padeció el horror del terrorismo de estado, fue capaz de decir que hasta el diario El País fue parte de “este cerco mediático para intentar romper el orden constitucional en Argentina”. ¿No será mucho? El periódico español es un valiente defensor de los derechos humanos. Y si no que le pregunten a Baltasar Garzón, niño mimado del gobierno de Cristina.



Los defensores de Rafecas intentaron de esta manera frenar la incontinencia oral y las fantasías conspirativas de Boudou. El vice apuntó su ventilador para todos lados pero resultó el más enchastrado. Colgarse de las polleras de la Presidenta con tal de salvarse es una actitud destituyente que salpica la investidura de Cristina. Ni hablar si llega a ser imputado o procesado. Culpó de sus trampas a medio mundo menos al imperialismo norteamericano e Israel. Pero apareció Luis D’Elía para subsanar el olvido: “El sionismo es el patrón de Rafecas”, pontificó. Telegrama para el Inadi: ¿denunciar los crímenes de lesa humanidad de los nazis con libros documentados y serios como hizo el juez equivale a ser empleado del sionismo?



¿Qué le pasó a este pibe? ¿Amado enloqueció?, fue la pregunta que Rafecas les hizo a sus colaboradores. Hay varias hipótesis:



1) Fue intoxicado con información sesgada y confusa de los servicios de inteligencia que abastecen a otro gran estudio jurídico que rivaliza con el de las familias Righi y Montenegro.

2) Hay dos señales que responden al fangoso mundo de los espías. Aquella denuncia que hizo Boudou sobre el presunto hackeo de sus correos electrónicos que sonó demasiado a “curarse en salud” y el violento secuestro con pago de rescate incluido, que sufrió su principal contacto con el peronismo: Juanchi Zabaleta. Ambas situaciones se taparon de inmediato.

3) Comprendió que hay más información que va a empezar a publicarse en estos días sobre sus vínculos con los misteriosos apropiadores de la ex Ciccone.

4) Supo que el juez Ariel Lijo va a acelerar la causa por enriquecimiento ilícito en la que lo investiga. Ni el precio del departamento que compró Boudou tiene relación con el valor de mercado. Pagó 700 dólares menos por metro cuadrado. En ese sentido, el vice comparte la misma suerte de Cristina a la hora de hacer negocios inmobiliarios. Esta vez no fue Calafate y el precio vil al que adquirieron los terrenos los Kirchner. Fue el turno de la nueva tierra santa del kirchnerismo, zona liberada nac & pop: Puerto Madero.



Todo fue tan burdo que disparó chicanas brutales por Twitter. El ex diputado Fernando Iglesias anunció en 140 caracteres un recital de “La Mancha de Robando” en beneficio de su líder. ¿Logrará Boudou apartar a Rafecas de la investigación? El colmo de las burlas en las redes sociales fue un merodeador de peluquerías fashion que juró escuchar al vicepresidente rogar: “No me peguen, soy Amado”.
Fuente: 
Perfil.