Viernes, 6 Abril, 2012 - 08:40

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Consumidores consumidos

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La constante violación de los derechos de Usuarios y Consumidores por parte de las Empresas prestatarias de Bienes y Servicios se hace notoria día tras día.

Con la creciente difusión de ellas, por parte de las asociaciones de consumidores y los distintos medios de comunicación. En esta última semana, el caso resonante, ya que estuvo en medios gráficos, radiales y televisivos a nivel Nacional, fue el de la compañía telefónica MOVISTAR que dejo sin servicio a millones de Usuarios por varias horas.



Estos ataques a los derechos de Usuarios y Consumidores, hace que uno como cliente se sienta por lo menos en principio, indefenso, malhumorado e impotente ante dicha situación. Digo, solo en principio, porque ello no es así, ya que durante toda la relación que se genere entre el Consumidor y la Empresa, esto es,
desde el comienzo hasta su fin; se encuentra amparada a demás de la Constitución, específicamente por la ley 24240 de Defensa del Consumidor vigente y aplicable. Ella, tiene por finalidad la Protección de los derechos de Consumidores y Usuarios de Servicios y Bienes en todo el territorio Nacional.



Este tipo de conducta
Empresarial, también despierta en el consumidor el sentido del derecho y la justicia, el ciudadano comienza a tomar conciencia de lo importante que es reclamar, e incoar la instancia administrativa para el reconocimiento de su derecho.
Esto es tan así, que se nota en el ascendiente número de denuncias realizadas antes los organismos de Defensa del Consumidor, en el orden Provincial y Municipal.
Se reciben en ellos, cientos de reclamos por incumplimientos de garantías, mal servicio técnico, reparaciones no satisfactorias, falta de información etc. Los consumidores molestos, porque el hecho de radicar la denuncia no los deja fuera de las vicisitudes y contratiempos que les causa esta experiencia. Ya que deben hacerse de la prueba documental, como facturas, ticket, fotocopias de D.N.I. etc, para luego presentarse a denunciar por escrito, lo sucedido. Y ello, no termina ahí, pues vendrán las audiencias de conciliación y arreglos, en los mejores casos. Todas ellas, situaciones que requieren de tiempo y buena predisposición por parte del afectado, lo que en general no se tiene. Ya que la mayoría de las personas se
encuentran, como es normal,
trabajando por la mañana
para llevar dinero a su casa, el cual
cubrirá las necesidades básicas que pueda tener cualquier familia.-



No ocurre lo mismo con las Empresas, generalmente multinacionales. Y aunque no lo sean, están en una posición superior al consumidor en la relación jurídica, avasallando constantemente sus derechos. Un claro ejemplo de ello, se da cuando se lleva al servicio técnico un celular. Pasada dos semanas de estar para la reparación, te dicen que el equipo esta mojado, o que se lo debe mandar a Buenos Aires para ser reparado, porque acá no se puede. Puesto de esta forma, parecería que debemos esperar un mes, dos meses o mas, hasta que ellos decidan que al final, deben cambiarte la terminal en cuestión, ya que como dicen, no se puede hacer de otra forma, porque estos pasos previo son política de la Empresa.
Pensemos por un minuto y reflexionemos… ¿La política de una Empresa, puede atentar o dejar sin efecto una ley vigente?
Y la respuesta que me viene a la mente es que NO. La Empresa debe cumplir la Ley, y de no hacerlo, deberá hacerse responsable de sus actos y de los daños que ellos causen a los Usuarios y Consumidores. Volviendo al caso del servicio técnico. ¿Qué puede
decir el servicio oficial de la compañía telefónica, nombrado por ella? Es obvio, lo que es común en la mayoría de los cosas, para no hacerse cargo; que el celular estaba mojado, que tenía un golpe o que se humedeció por el sudor de las manos, etc. De esta manera queda totalmente a la luz, quien tiene el verdadero poder en la relación entre empresas y consumidores. Es por eso, que la ley 24240, vino a equilibrar la balanza,
poniendo en cabeza de la Empresa la carga de la prueba, ello es, tendrá que probar “la empresa”, que no causo un daño con su accionar al cliente y por otro lado nutre al consumidor, del principio “INDUBIO PRO CONSUMIDOR” en caso de duda, se estará a favor del consumidor.



Ahora bien, dicho esto, y teniendo una ley que nos protege, poniéndonos en plano de igualdad. Todo ciudadano deberá, o por lo menos sería lo ideal, cada vez que injustificadamente se afecten sus derechos, tomar una conducta activa, denunciando ante los organismos públicos de Defensa del consumidor a dichas empresas. Haciendo valer los derechos que como Usuarios y Consumidores nos corresponden, obligando a las empresas prestatarias de bienes y servicios a revisar sus actos. Y de haber causando un daño y comprobado aquél, pedir la aplicación de las multas correspondiente en cada caso y el Daño Directo, de configurarse. Solo así, y actuando con responsabilidad ante estos ataques de empresas sin escrúpulos que lo último que les importa son sus clientes, haremos que esa brecha de desigualdad, vaya achicándose hasta convertirnos “los consumidores” en protagonistas de la relación jurídica.
Concientes de que tenemos derechos y obligaciones en esta sociedad, y que ellos deben ser respetados, ya que al pasar y teniendo en cuenta los antecedentes, la mayoría de las empresas hasta ahora, no lo entienden así, aplicando políticas desleales, engañosas y carente de contenido humano, haciendo que el consumidor, quede relegado y a merced de sus caprichos. Ergo, reclamar es ejercer derechos constitucionales vigentes, dejar pasar, sería algo así como que en la biblia, David haya renunciado a la onda, para enfrentar a Goliat.



(*) Diego Alvarez Lopez

D.N.I. 27.992.071