Jueves, 5 Abril, 2012 - 12:43

"Antídoto anti-espionaje"
Contra la "inteligencia" policial sobre organizaciones sociales

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Un proyecto de modificación de la Ley Orgánica Policial limita la acción de esa fuerza “expresamente” al “control delictivo”.



El diputado del bloque Libres del Sur –Carlos Martínez-
es autor de un proyecto de ley 841/12 a través del cual propone se modifique el artículo 40 de la ley
orgánica policial.



En la iniciativa establece que
la policía provincial o, su personal en el marco de las acciones y actividades propias de sus misiones y funciones, no podrá ser utilizada con fines políticos partidarios, ni destinada a funciones que no estén establecidas en esta ley.



Obtener información, producir inteligencia o almacenar datos sobre personas, por el solo hecho de su condición étnica, fe religiosa, acciones privadas, género u opción sexual, por cuestiones de salud o enfermedad, opinión política, o de adhesión o pertenencia a organizaciones partidarias, sociales, sindicales, comunitarias, cooperativas, asistenciales, culturales o laborales, así como por la actividad lícita que desarrollen en cualquier esfera de acción.



Por otra parte tampoco podrá influir de cualquier modo en la situación institucional, política, militar, social y económica del país, en la vida interna de los partidos políticos legalmente constituidos o en proceso de formación, en la opinión pública, en personas, en medios de difusión o en asociaciones o agrupaciones legales de cualquier tipo



En parte de los fundamentos el legislador explico que “la presente iniciativa legislativa tiene por objeto someter a consideración de este cuerpo la sanción de una disposición modificatoria a la normativa que define la estructura orgánica-funcional de la policía de la provincia del chaco, de modo tal de asentar expresamente en el texto legal la prohibición dirigida al accionar de dicho cuerpo de seguridad preventiva respecto a dos ámbitos de acción ilegítimos; por una parte las tareas de inteligencia vinculadas a "datos sensibles", y por otra parte, el "intervencionismo" de las fuerzas de seguridad en cuestiones ajenas a su competencia específica: el control delictivo”.