Miércoles, 28 Marzo, 2012 - 20:50

Correo de nuestros lectores
Sub-lema Coria

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Con infinito asombro, he leído una nota publicada en el Diario Primera Línea, digitada por el mascarón de proa, del inefable gremio del InSSSeP, y digo asombrado porque no esperaba este golpe bajo sobre todo de algunos que la van de Gremialistas…

El asunto al que hace mención es a que nosotros, vocal activo, pasivo y síndico representante de los trabajadores, pusimos cinco trabajadores como personal de gabinete. Esto es una artera maniobra de confusión, porque en realidad son las cinco personas que, desde nuestro ingreso al InSSSeP, han trabajado con nosotros; y a las que, el Directorio equiparó salarialmente en un acto de estricta justicia, a los que menos ganan en el grupo de gabinete de presidente y vice.



Esto, evidentemente me libera y en un acto de legítima defensa de mi persona y de los que conmigo trabajan, es que quiero manifestar mi total rechazo a esta actitud, que no solo tiene mala leche, sino que también es una tomada de pelo más para la totalidad de los afiliados, que la impresentable Zulema Coria lleva adelante.



Esta mujer es la misma que se opone al ingreso de los becados que no forman parte de su coto de caza particular; es la misma que dijo que los sobreprecios médicos no la sorprenden ya que vienen desde la época de las Olivetti, denunciándose a sí misma como cómplice consuetudinaria por omitir hacer la denuncia obligatoria que tiene como funcionaria al detectar esta irregularidad.



Es la misma que se opone a que un compañero gane igual que otro, si se trata del personal de vocales y síndicos que representan a los trabajadores, olvidándose del principio que de igual remuneración igual tarea, que justamente el día 28 del corriente mes y año, ha sido la consigna pegada en todas las pancartas que colgaban de las paredes del InSSSeP, argumentando incluso que por ello estaban de paro; es la misma que primero violó la ley con su “hermano del alma Atilio Velazquez” al hacer el contrato trucho entre el InSSSep y el Gremio de sus trabajadores para el mantenimiento del Caraguatá por $ 30.000 (treinta mil) pesos mensuales, entre gallos y media noche y que, una vez caído el ex presidente, esta misma impresentable lo denunció ante la Cámara de Diputados por contratación de publicidad y ¿con el contrato del Caraguatá, ella se controlaría a sÍ misma?



Esta mujer aunque parezca mentira es la misma que no hace mención a que un miembro de su gremio que es personal de gabinete, gana el doble que yo, es decir $18.000 mensuales; es la misma que calla por alcahuetería que una sobrina del Gobernador que no trabaja en el InSSSeP, pero que cobra en el InSSSeP, gana $ 18.000 mensuales. ¿Hasta aquí no llega su control como Sindico?



Esta mujer es la misma que, mientras el resto de los dueños del InSSSeP y sobre todo los jubilados viven a gatas, pretende medallas de oro para un grupo de privilegiados; es la misma que perdió por paliza, tanto que ni siquiera mereció ser última cuando se postuló como Sindica por los trabajadores y, entró por la banderola gracias al favor de algún Abbondanzieri político, violando lisa y llanamente el Art.53 de la Ley 23551 que en su Inciso 1º prohíbe que la patronal banque a gremio alguno, ya que ello configura deslealtad sindical.



Es la misma que utiliza las instalaciones del InSSSeP como local de su gremio, consumiendo un espacio vital con luz y agua paga por cada uno de los afiliados desnaturalizando el convenio dentro del cual, en una parásita actitud, ocupa un espacio que no le corresponde acaso, incluso, usufructuando el seguro del InSSSeP, todo a pesar de una observación en contra hecha por el Tribunal de Cuentas. Con este cúmulo de antecedentes, no solo es una impresentable, sino que también es una saltimbanqui, que al no poder entrar por los trabajadores, entró por la Patronal, total qué más da.



Si esto no es el máximo de la caradurez, si esto no es el máximo de la falta de vergüenza, si esto no resulta inefable y patético, es simplemente porque entró en el terreno de lo desopilante. Ante esta tristísima situación, lo único que me resta pedirle a esta señora, es que cierre de una buena vez la boca, ya que su aliento contamina y ridiculiza el futuro del aprendiz político que le dio ese cargo.



Para despedirme les digo señores afiliados que le pagan el sueldo a esta señora, que los empleados de gabinetes míos, ganaban $5000, mientras – dos botones bastan para muestra – ustedes ya vieron los que ganaban los, acaso, protegidos de esta denunciante profesional… ah me olvidaba anticiparles que la próxima denuncia vendrá por el mismo lado, será con el mismo objeto, digitado por los que manejan el control remoto y será por los viáticos que ocasionan mis viajes –imperiosamente necesarios al interior de y a veces fuera de la provincia.