Martes, 27 Marzo, 2012 - 14:33

De aquí para allá

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Como que fuera una discusión “por retazos” y de a ratos interrumpida por las emergencias, se retomó con seriedad el tema de la seguridad y expresaron contundentes ideas para solucionar lo que dolió por los impactos y resultados.

Es totalmente lógico y correcto que hayan reaccionado así, porque se dieron cuenta que un amplio sector de la sociedad es golpeada y en los que la furia va a la par de la destrucción y el deterioro.



La violencia duele. La violencia es enojo con los ojos nublados, son reacciones compulsivas. Nunca un acto de violencia es una reacción justa, es casi un espasmo cargado de odio, resentimiento, enojo o locura. No hace justicia sino venganza.



Así suceden los cientos y cientos de hechos de los que se conocen día a día. Por eso están quienes impulsan un Programa de “Chaco dice No a la violencia”, refiriéndose a la mujer. Con énfasis y compromiso han tratado de delinear circuitos que consigan asistir a la mujer golpeada, para que pueda resolver su sentimiento de “miedo, amor y dependencia”, y lograr apartar al
golpeador.



Por “allá”, se levantaron voces furiosas ante los hechos ocurridos durante un partido que en lugar de se sinónimo de alegría y del
sudor de la euforia y gritos con sabor a cancha, “algo” oscureció las mentes y los enfrentó como enemigos, en un lenguaje primitivo: a golpes, no importó donde ni porqué.



Esto exige otro tipo de operativo, otro tratamiento.



Y en “otro lado”, están los que con el escape libre, y una sonrisa socarrona sorprenden a víctimas en una esquina,
vereda, o en la puerta de sus casas.



Violencia, inseguridad., ese el tema.

Tienen en todos los casos los mismos actores intervinientes: la policía
aquí , allá y en el otro lado.



Tanto en el primero como el segundo caso, la violencia en el futbol, hay un trasfondo cultural que da pie al delito, que debe ser analizado, el “¿porqué ocurre?”



Y considerar la falta de seguridad urbana, la que queda por momentos
desierta y huérfana cuando deben elegir “aquí o allá.”



Se debe velar por la ciudad, proteger a la mujer, defender a los niños de los abusos de los mayores, que pueden convertirse en ese “hombre golpeador”, pues conocen sólo ese lenguaje de amor –odio y autoridad. Seguridad en los espacios públicos,
que se ha vuelto vulnerable, de todos y de nadie.



Interesante sería conocer. Porqué nacieron las Barrabravas, (que es algo más que la defensa de una camiseta) y también porqué, la sociedad a veces decide no denunciar ilícitos o delitos a los que llaman comunes. No puede minimizarse la realidad pensando sólo “en más policías”, el tema es complejo con muchos engranajes que participan dando sentido a la Seguridad.



No retaceen la discusión. Que los análisis puedan abarcar a toda la sociedad, más allá que sientan defender un lugar u otro. Pero no tendrían que
volver a ser los desmanes el “despertador” de decidir que se va a hacer a partir de ese momento. Quizás no puedan vencerlo en su totalidad, pero Si , controlarlo, instaurando el valor de la Autoridad . El tema que los convoca es la Seguridad, y aquí tiene un rol importante la Justicia.



(*) Monica Persoglia: [email protected]