Viernes, 23 Marzo, 2012 - 10:20

Correo de nuestros lectores
Los jóvenes y la política

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Si bien la educación es la piedra fundamental que no solo transmite conocimientos sino también valores, marcando los caminos que lo formaran como el ciudadano responsable del mañana.

Esquematizando las
coordenadas que guiarán
los patrones de conducta del joven,
tanto a
nivel cultural, político, social y económico fomentando su desarrollo
como sujeto de derecho y como persona de bien.



Pero también dirige los lineamientos que vislumbrarán en él un deseo de ser partícipe en
la edificación de una sociedad más justa e igualitaria, donde los valores del respeto, la solidaridad y la búsqueda del bien común sea el medio inclusivo para la conformación de esa sociedad tolerante, abierta
y democrática.



Siendo la educación
el vehículo que le otorgará
las herramientas más eficientes
para la práctica
y eficacia del manejo cívico y por ende será
la participación política que fortalecerá
su vida ciudadana. Ya que los jóvenes intervienen en la política
incluyéndose con sus ideas, sintiéndose parte en un proyecto y militando con entusiasmo.



Ellos se politizan muchas veces siguiendo las ideologías de sus padres, escuchando las quejas al gobierno en las reuniones familiares y acentuando un interés por lo social y político, por influencias circunstanciadas de su misma historia personal, de sus carencias económicas o sus inquietudes democráticas.



Otras veces son seducidos en los claustros universitarios donde alimentados por el saber y la riqueza de pensamientos mas razonables y estudiados, los conducen a alinearse hacia intereses mas poderosos.



Pero
a
veces
se ven estimulados por las voces en alto de los movimientos sociales identificándose con ellos al sentir una estrecha relación "de pertenencia", en el cual se definen principios básicos demandando necesidades insatisfechas
y carencias difíciles de subsanar solos. Conduciendo su necesidad individual hacia un compromiso colectivo para obtener soluciones conjuntas.



Para los jóvenes, la política tiene que ver con soluciones cotidianas, con los problemas que viven en su casa y lo que le pasa a la gente en la calle. El dinero que no les alcanza, el trabajo que falta, los paros docentes, la falta de medicamento, los hospitales colapsados.



Que todo cada vez es mas caro, el estudiar "¿para que?",la inseguridad en la calle, la corrupción, la ineficiencia de la justicia. Todo lo ven como una carencia de soluciones, donde la política es lenta e inepta para escuchar a la gente.



Porque los jóvenes tratan de buscar en la política aquello que los identifiquen con su forma de ver la realidad, con su lenguaje, con sus ideales, con lo que desean, con esa puesta en escena que los atraiga en cada expresión, en cada gesto reconocido, que no solo lo individualice sino también los identifique en la diversidad sin excepción.

Tiene que haber una interconexión entre sus problemas y sus carencias personales con lo que ocurre en su barrio, en su comunidad.



Donde armoniza con el grupo y busca desde su participación comunitaria compartir una causa
que proyecta su ideal para hallar las respuestas a sus necesidades, transferidas
desde
un espacio que los nuclea, a la reconstrucción del bien común.



Según estudios sociológicos los jóvenes presentan -en su gran mayoría-una aptitud de indiferencia hacia la política; son muy pocos los que ven en el mapa político un interés por la cosa publica. Los jóvenes buscan o proyectan una vida
basada en logros personales ,edificados sobre
los afectos, la familia, el trabajo, la empresa, con el propósito de alcanzar sus sueños.



Ellos ven a la política "poco confiable" donde prima la corrupción, con individuos que buscan abrazar el poder para lograr beneficios personales y solucionar su futuro, el de sus hijos y parientes. Que hablan mucho pero que cumplen poco. Con negocios pocos claros con los
que condimentan su propio bolsillo con el dinero de todos.



Si bien los tiempos de la política se mueven a un ritmo distinto al de los jóvenes, con lenguajes armados y con formalidades que ellos desconocen. Aunque también piensan que muchos políticos no están preparados para el cargo que tienen, no conjugan su manejo funcional a la altura de las circunstancias,
y luego no son responsables, porque ignoran la magnitud de sus funciones y terminan haciendo mal las cosas o manejándose en la ineptitud,
y corrompiéndose lentamente.




Pero paradójicamente, luego ellos cuando son partícipes y convergen en la función publica, igual caen preso de esa tela araña de torpeza, soberbia
y corrupción que antes tanto criticaron.



Los jóvenes se manejan en un ambiente de rebeldía constante, donde la imagen lo es todo. Buscan admirar a alguien, idolatrar y por desgracia el político no está a ese nivel de admiración. Porque sienten que los engañan, y terminan rompiéndose
la comunicación con ellos.



Porque son débiles en sus ideales y no responden con orgullo
al valor
del espíritu nacional, ya que traicionan al pueblo con sus aptitudes despreciativas.



Ven a los partidos políticos enquistados en el pasados, que son vetustos, cerrados y desean una renovación de sus bases, con una línea de dirección mas abierta a las nuevas expectativas que ellos acarrean, con mas comunicación sin tanto formalismos, pragmático y con los oídos puestos en la necesidad de la gente.



Ellos buscan la transformación social, más educación, más trabajo, más seguridad, más equidad, más inclusión igualitaria. Esas son las aspiraciones que los caracterizan en sus pretensiones. Se ven como actores protagonistas del presente en una formación activa con la sociedad a la que pertenecen.



Sociedad que los tildan de inseguros, incompletos, inmaduros, que viven en su mundo, a espalda de los problemas
de los adultos, sin darse cuenta que ellos también tienen sus propias motivaciones, sus propias inquietudes y
arrastran sus propios problemas, simplemente que a veces no son escuchados.



(*) [email protected]