Viernes, 23 Marzo, 2012 - 07:06

Benedicto XVI, inicia visita a México y Cuba

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El Papa inicia este viernes su primera gira a países de habla hispana del continente. Desde México, enviará un mensaje a todos los católicos de Latinoamérica. En Cuba reafirmará el rol mediador de la Iglesia con el régimen.

Éste es el viaje número 23 que Joseph Ratzinger hará como pontífice fuera de Italia. No llegará al récord de su antecesor, pero con casi 85 años, cabe medir la dimensión del esfuerzo que representa este desplazamiento transcontinental.



Un esfuerzo que vale la pena, desde ya, considerando que en América Latina vive un cuarto de los católicos del mundo. Quizá esta visita busque compensar en cierta medida el desbalance entre el peso numérico de los fieles de habla española -son mayoría- y el número de obispos latinoamericanos: son sólo 21, sobre un total de 124, lo que habla a las claras del poco peso relativo que tendrían por ejemplo en un cónclave.



El cardenal mexicano Juan Sandoval, arzobispo emérito de Guadalajara, dijo en este sentido que el viaje de Benedicto XVI constituye "el pago de una deuda del Papa con América Latina".



El anterior viaje de este Papa al subcontinente fue en mayo de 2007, pero sólo visitó Brasil, el mayor país de habla portuguesa del mundo, para asistir a la conferencia General de Obispos de América Latina y el Caribe.



Ahora, visitará primero el mayor país católico hispánico del planeta y luego, uno de los últimos reductos comunistas y ateos.



En México, la elección recayó en la ciudad de León, hacia donde convergerán fieles de todo el país, porque es un punto equidistante de todos los demás del territorio mexicano y porque Juan Pablo II no estuvo allí en ninguno de sus 5 viajes a esa nación.



Entre los temas que tratará el Papa, están aquellos que preocupan a todos los países del continente: la violencia, el narcotráfico, la migración, el ascenso del neopentecostalismo, la secularización y los cuestionamientos a los modelos tradicionales de familia.



Luego el Papa viajará a Cuba, 14 años después que Juan Pablo II, en aquella primera histórica visita de un sumo pontífice a la isla luego de la instauración del régimen castrista.



En años recientes, hubo otros contactos de alto nivel entre la Santa Sede y La Habana. El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado vaticano, estuvo en febrero de 2008 y fue el primero en entrevistarse con Raúl Castro luego de que éste sucediera a su hermano Fidel. En junio de 2010, fue el turno de monseñor Dominique Mamberti, canciller de la Santa Sede.



Tanto Bertoni como Mamberti integran la delegación que acompaña a Benedicto XVI a Cuba. También lo hará el cardenal sustituto, monseñor Angelo Becciu, que fue nuncio apostólico en La Habana de 2009 a 2011. Cabe suponer, por lo tanto, que el Papa ha sido bien informado de la realidad que le espera en la isla.



Las relaciones diplomáticas con el Vaticano nunca fueron interrumpidas, lo que coloca a la Iglesia en una posición expectante como para desempeñar un papel mediador, por ejemplo, en el tema del embargo que, aunque parcial, todavía mantienen los Estados Unidos contra Cuba. En días previos al viaje, el cardenal Bertone se cuidó de aclarar que la Iglesia no teme "ser instrumentalizada por el Gobierno cubano".



Benedicto XVI no se reuniría, en principio, con disidentes cubanos pero es posible que reciba a las Damas de Blanco, esposas y madres de prisioneros políticos.



Catorce años después de la exhortación de Juan Pablo II -"Que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba"-, lo segundo es más cierto que lo primero. Casi la totalidad de los países del mundo tiene relaciones diplomáticas y comerciales plenas con el régimen castrista y hasta los Estados Unidos son el primer proveedor de alimentos y medicinas a la isla -dos rubros excluidos del embargo-, pero los cubanos siguen privados de muchos derechos básicos, entre ellos, el de expresar en toda libertad sus ideas y su fe.



Aunque no pueden construir nuevos templos ni escuelas, los católicos demostraron su vigencia en Cuba durante la larga peregrinación de la Virgen del Cobre -cuyo santuario visitará Benedicto XVI- por toda la isla (de agosto de 2010 a diciembre de 2011), que convocó en total a 5 millones de personas, casi la mitad de la población.
Fuente: 
Infobae.com