Jueves, 22 Marzo, 2012 - 12:41

24 de marzo: Día de la Memoria
A quien tuvo el valor de enjuiciar a genocidas: Raúl Alfonsín

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El pueblo no dejará de apelar nuevamente a su memoria este 24 de marzo, porque esta fecha implica reflexionar lo que sucedió desde 1976 hasta 1983 en la República Argentina, bajo el nombre de Proceso de Reorganización Nacional. Todos estamos de acuerdo en que se trató de nuestra historia negra, nefasta y deplorable.

Sin embargo, ha generado un estado de motivación democrática en la sociedad, que a partir de 1983, el pueblo argentino, liderado en ese entonces por el presidente democrático Raúl Ricardo Alfonsín, comenzó un camino de recuperación de las instituciones de la República.



El camino no fue sencillo, ni es sencillo aún hoy. Hubo que combatir muchos miedos, soportar la ansiedad por tener un país diferente, lo cual originó aciertos y errores, sobre los que todos los días, quienes queremos bien a nuestro país, luchamos para ir corrigiendo. Pero esa ansiedad nos ha permitido sostener la Democracia, con todas las fluctuaciones políticas y sociales, con el convencimiento que más allá de los nombres y los hombres, vamos por el camino correcto, el de la Argentina democrática y sostenida.



Hubo una tarea monumental para consolidar las instituciones democráticas. Esa tarea la inicio el Gobierno de aquel hombre, cuyo partido político fue la Unión Cívica Radial, Raúl Ricardo Alfonsín. Republicano,
patriota y comprometido con sus ideales, que se animó a iniciar la recuperación de la Patria con un hecho sin precedentes en América Latina: El Juicio a las Juntas Militares. Como dicen los amigos, “enjuició a los leones cuando estaban sueltos” y yo agrego que aún tenían poder y mostraban las garras.



Pero como cada año quiero recordar, especialmente para los más jóvenes, que representando el interés del pueblo Argentino y a pocos días de asumir la Presidencia, el 15 de diciembre de 1983, Alfonsín firmó el Decreto 187/83, por el cual ponía en funcionamiento una Comisión Nacional que tenía como objetivo investigar y esclarecer los hechos relacionados con la desaparición de personas ocurridas en el país: la CONADEP.



"Motivado por un imperativo ético impostergable, nuestro gobierno abrió por primera vez los cauces jurídicos para que las aberrantes violaciones a los derechos humanos cometidas tanto por el terrorismo subversivo como por el terrorismo de Estado fueran investigadas y juzgadas por una Justicia independiente", decía entonces Raúl Ricardo Alfonsín presidente de la Nación



En septiembre de 1984, la CONADEP finalizó el informe llamado "Nunca Más", documento que fue presentado ante Alfonsín, en la Casa Rosada, mientras afuera unas 70 mil personas apoyaban la iniciativa. Luego al mes siguiente, la Cámara Federal desplazó al tribunal militar que enjuiciaría a los militares y se hizo cargo del proceso, donde los fiscales fueron Julio César Strassera y Luis Moreno Ocampo.



Así, en 1985 se inició el juicio, cuando se sentó en el banquillo de los acusados a los tenientes generales Jorge Rafael Videla, Roberto Eduardo Viola y Leopoldo Fortunato Galtieri; al brigadier general, Orlando Ramón Agosti; y a los almirantes Emilio Eduardo Massera y Armando Lambruschini.



Al término de los alegatos de fiscales, el fiscal Strassera pronunció la frase “Señores Jueces: Quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores Jueces: "Nunca Más". Frase que iniciaba el camino, sin vuelta atrás, hacia una democracia sólida, sobre la base de la verdad y la justicia.



Esos valores que la Unión Cívica Radical supo fortalecer en beneficio de la República, fomentando el pluralismo y tolerancia, respetando la diversidad de opiniones, haciendo honor al legado de ese hombre que la querida Mafalda de Quino lo definió como “El único presidente capaz de demostrarnos que todo eso que nos enseñan en la escuelas puede ser verdad”.



Todos los argentinos tenemos memoria y la ejercemos más allá del deseo de algunos pocos que sólo seleccionan un aparte de ella. Como suelo señalar en cada ocasión que se presenta, afirmo que la historia de nuestra querida Argentina se escribe con coraje, con compromiso social, de cara a la gente, sin miedo para exponer nuestro sueño, nuestra idea de qué es lo mejor para nuestra sociedad.



Por todo ello, por Raúl Ricardo Alfonsín, vaya el mejor de los recuerdos de mi Memoria para todos aquellos que día a día construyen un país mejor, que merezca ser vivido por todos y cada uno de los argentinos.



(*) Diputado Provincial - UCR Chaco.