Jueves, 22 Marzo, 2012 - 09:19

Plan de Seguridad Pública: Capitanich reconoció que fallaron pero aseguró que atacarán duramente el delito

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El gobernador chaqueño presentó esta mañana el proyecto de Ley de Seguridad Pública que será remitido a la Legislatura provincial. La iniciativa, destinada a revertir los índices de inseguridad en el Chaco, se basa en tres ejes centrales; seguridad preventiva, vial y sistema penitenciario.

“La política de seguridad pública involucra desde la inclusión social y laboral hasta la inclusión estrictamente educativa, mecanismos de concientización educativa, hasta los mecanismos de adaptación a través del sistema penitenciario”, ilustró el mandatario en la presentación del “Plan de Seguridad Pública”.



Y el primer paso fue reconocer errores: “No pudimos cumplir con todas las metas fijadas; hemos analizado muy profundamente las distintas causas, las estadísticas contundentes, y hemos tomado esta decisión”.



Capitanich cuantificó el escenario de los tres ejes de la seguridad: seguridad vial, seguridad penitenciaria prevención de delitos. El pico máximo de delitos en Chaco se dio en 2002 con casi 50 mil. Desde entonces decrecieron progresivamente: en 2011 fueron 23 mil.



En materia de seguridad vial la tendencia fue inversa: de 1800 casos en 2000 hasta más de 14 mil en 2011, cuando se declaró la emergencia vial.



En el sistema penitenciario provincial, “la duplicación en una década y media del número de reclusos obliga a la inversión adicional en infraestructura pública que nos permita garantizar el cumplimiento de lo que dicta la Constitución”.



“Tenemos que atacar este problema integralmente, sistémicamente, y no lo hacemos para debilitar a la Fuerza o a miembros de la Fuerza, muy por el contrario, lo que queremos es involucrarnos desde el poder político y desde la sociedad civil para resolver activamente este tema”, dijo.



En cuanto a la seguridad vial, propuso la adquisición de equipos, tecnología y recursos humanos asignados a tal objetivo. En cuanto a seguridad penitenciaria, mejorar la infraestructura (“estará funcionando en abril la nueva alcaidía de Roque Sáenz Peña y estamos en proceso de inicio en la Alcaidía metropolitana, con lo que tendríamos capacidad de albergar casi 1000 reclusos en condiciones satisfactorias”): “No queremos que las comisarías alberguen reclusos por las condiciones infrahumanas de detención. Tenemos asignaturas pendientes”.



SEGURIDAD PREVENTIVA


Para el gobernador la clave para entender el problema en toda su dimensión es dividir la problamática entre delitos comunes y delitos complejos, “muchos de los cuales exceden la esfera provincial, tienen competencia federal pero requieren un trabajo conjunto, como el narcotráfico, el contrabando calificado, los piratas del asfalto, o el abigeato, involucrado en el aumento del precio del ganado”.



“Hemos diseñado un conjunto de políticas pero no hemos tenido un cumplimiento de metas satisfactorio de acuerdo al sistema de metas planificado”, reconoció.



La reforma estructural de la seguridad pública implica un “sistema neural de estado policial y estado no policial”, propuso, lo que implica reformas de fondo: “Así como no vamos a permitir que alberguen reclusos en las comisarías, tampoco las comisarías deben ser centros de recepción de denuncias, para lo que tiene que implementarse un sistema de atención civil especializada con tecnología de punta para la intervención del 911”.



Además reconoció que pese a que se vienen analizando estos procedimientos tecnológicos desde 2008, no se pudieron implementar “por barreras culturales y problemas de organización”. “Tiene que haber un proceso de capacitación y cambio”, porque “la complejidad del delito aumenta, la calificación y tecnología de los que cometen delitos aumenta y las fuerzas tienen que tener un modelo de intervención territorial dada la complejidad del delito y de la criminalidad organizada”.



Como dato coyuntural, indicó que según estimaciones (ya que no se conocen estadísticas confiables), en Chaco habría al menos el doble de agentes de seguridad privada que de efectivos de policía en toda la provincia. Pero no fue una crítica: “Estamos hablando de fuerzas que pueden actuar, que utilizan armas y generar un impacto en materia de seguridad ciudadana”.



En efecto, el objetivo es que todos los sectores participen para mejorar la seguridad: “Hay instancias de participación social, ciudadana, comunitaria a través de los foros, pero también desde taxis y remises para la identificación de delitos que se puedan cometer en horario nocturno. Aquí el problema central es de organización: la conjunción, conjugación y coordinación de recursos financieros, materiales, humanos, tecnológicos para prevenir que los actos delictivos se cometan”.



“El agente de policía no tiene que ocuparse de tareas secundarias, administrativas o auxiliares de la justicia, sino de su tarea principal que es la prevención del delito”, aclaró.



Según Capitanich, el 7% del territorio provincia concentra el 87% de los delitos. A su vez, las modalidades y tipificaciones de delitos se diferencian entre “puntos fijos focales” y “puntos variables”: Los primeros requieren tecnología (como cámaras digitales para establecer mecanismos preventivos); los segundos implican sistemas móviles como el 911 a través de cuadrículas debidamente organizadas “con tecnología de punta en la comunicación”.



“La función de prevención del sistema de seguridad pública es una función de `optimalidad´: combinación de recursos humanos y tecnología. ¿Cómo se resolvían antes los problemas de seguridad? Incrementando la cantidad de recursos humanos solamente: me niego a eso. Hoy la tecnología sustituye muchas funciones humanas, por lo que los recursos humanos tienen que ser más calificados, con más capacidad de inteligencia y mejor calidad de intervención en el territorio. Es un cambio de la estructura organizacional de la fuerza y del sistema institucional, y esto es lo que pretendemos hacer con la participación de los intendentes, los foros. Esta situación es sumamente compleja y requiere un esfuerzo extraordinario de todos para transformar la calidad de gestión en materia de seguridad pública”.



NO HAY EXCUSAS

Desde 2008 se trabaja en la materia, pero “recién se están implementando los controles fronterizos para mejorar la administración del sistema tributario provincial”, como la utilización de fibra óptica para mejorar las comunicaciones en todos los controles: 2300 kilómetros que deberían estar listos “no más allá de 2013”.



“Del mismo modo que la problemática de la seguridad vial con la emisión de licencias de conducir y el sistema de scoring nos debe permitir tener un sistema de seguimiento eficaz y efectivo. No hay excusas.”



DESARME

Robos con armas que inducen a la violencia y pueden derivar en homicidios. Desde estrategias de desarme hasta mecanismos de intervención y debates respecto a la ley 6209: “No hemos tenido eficacia para resolver este problema. Necesitamos herramientas para erradicar el uso masivo de armas de fuego porque derivan en homicidios”.



INTEGRACIÓN

“Tenemos que generar respeto en materia de DDHH, también evitar cualquier tipo de discriminación”. El miércoles se reunió con integrantes de la comunidad toba de Resistencia: “Me plantearon el ingreso de indígenas a la fuerza, que ya existe, pero con un porcentaje determinado que se va a establecer para personal de esas comunidades”.