Martes, 20 Marzo, 2012 - 12:18

Miles de españoles no pueden retirar sus ahorros del banco

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

Modestos ahorradores están atrapados en las "Participaciones Preferentes". Creían que contrataban un simple plazo fijo, pero estaban cediendo su dinero a perpetuidad para operaciones. El método consiste en que los bancos se queden con los ahorros y los clientes perciban los intereses, pero la crisis los dejó sin nada.

Después de toda una vida trabajando como albañil, Francisco R. vecino de Conil, en Cádiz, fue con sus modestos ahorros a su banco de toda la vida. Acompañado de su mujer, se plantó en la sucursal y dijo que quería contratar un plazo fijo, depositar su dinero de manera que estuviera a salvo para cuando llegara su vejez. Le dieron a firmar unos papeles y le aseguraron que contrataba un producto con el que su dinero estaba blindado y podría disponer de él cuando lo necesitara.



Francisco apenas sabe leer y escribir. Su esposa es totalmente analfabeta. No podían imaginar que lo que en realidad les estaba colocando el banco eran participaciones preferentes, unos títulos de alta rentabilidad, pero también alto riesgo, que adquirían a cambio de ceder su capital a perpetuidad. Su dinero se lo quedaba el banco para siempre a cambio de los intereses. Francisco tiene ahora 78 años.



Él y su esposa son dos ancianos enfermos. Su historia la cuenta su hijo Fran, que está en el paro y que ahora vive solo para recuperar los ahorros de sus padres. «Escucho a mi padre decir que ese dinero lo había guardado para ayudarnos a atenderle cuando fuera mayor y pienso que se lo ha quedado el banco y monto en cólera», dice, pero advierte de que «a mí no me van a callar».





Afectados por el escándalo de las participaciones preferentes se encuentran en toda la geografía nacional. Como Fran, muchos ya han empezado a movilizarse para reclamar y denunciar lo que consideran una estafa masiva de la banca. Ha sonado la hora de las manifestaciones y las demandas colectivas.



En la Asociación de usuarios de bancos, cajas y seguros, Adicae, estiman en más de un millón las familias que podrían haber incurrido en este tipo de inversiones sin haber sido debidamente informados. Su presidente, Manuel Pardos, asegura incluso que «estos productos se siguen comercializando y, desde luego, no están diseñados para pequeños ahorradores, sino para especuladores especializados en operar en marcados secundarios».





Muy lejos de esta versión, una portavoz de la Asociación Española de Banca afirma que «a día de hoy no quedan participaciones preferentes emitidas por los bancos o están en proceso de canje». Según asegura, se han ofrecido «distintas opciones a sus clientes para dotar de liquidez a estos títulos».



Los afectados dicen que lo único que les están planteando es cambiar las participaciones por acciones de las entidades, activos de cuya posible venta futura recelan. Además, se plantea el interrogante de si la disposición de los bancos a canjear las preferentes no supone un reconocimiento implícito de que no actuaron con limpieza en su colocación, aunque es cierto que las preferentes, por lo general, han venido devengando elevados intereses.



A las irregularidades les ponen nombres y apellidos los afectados, gente como Teresa (nombre ficticio) residente en Palma de Malllorca, o Gloria, de Agua Dulce, en Sevilla. Sus denuncias coinciden en subrayar el factor para ellos más sangrante, que quienes les engañaron fueron sus asesores de confianza de toda la vida. Teresa dice que «es el empleado del banco con el que tenía confianza, con el que tomaba café, el que me vendió aquello». Estas dos afectadas recuerdan como, cuando ya andaban con la mosca detrás de la oreja, revisaron los documentos que habían firmado y uno de ellos resultó ser un test.



Se trata del denominado test Mifid, un cuestionario que, por imperativo legal, el cliente debe completar para acreditar que es consciente y ha sido informado de la naturaleza del producto financiero que está adquiriendo. Pero el suyo no lo habían completado ellas, sino que se lo dieron a firmar con las casillas de las respuestas ya cumplimentadas por ordenador.





VECINOS PROTESTAN TODAS LAS SEMANAS FRENTE A UN BANCO


En la AEB, sin embargo, entienden que «los bancos han comercializado correctamente estos instrumentos financieros», aunque recuerdan que, de haberse producido irregularidades, corresponde a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) imponer sanciones.

Todo el pueblo frente al banco



Gloria cuenta que en su pueblo, el abuso se cebó con gentes humildes y sin ningún conocimiento de los entresijos y complejidades del sistema financiero. Aporta un detalle que resulta revelador: «Hace unos días murió mi suegra y hemos visto que tenía un contrato firmado con la huella dactilar porque ella no sabía leer ni escribir». No era su suegra la única con preferentes en su familia: «hay que sumar los 18.000 de mi cuñado», señala.



Como la de Gloria, en Agua Dulce hay cerca de una treintena de familias perjudicadas y muchos contratos firmados con el dedo. Por eso, una vez a la semana, como si de Fuenteovejuna se tratara, se plantan a protestar en la puerta de la sucursal. La respuesta del banco de momento no ha satisfecho a los vecinos: «Quitaron al director que estaba, pero no trajeron a otro; ahora nos las vemos con la pobre de la cajera que no puede hacer nada». Prometen estas y otras movilizaciones hasta que les den una solución.
Fuente: 
ABC.es