Martes, 20 Marzo, 2012 - 09:53

Correo de nuestros lectores
No hay secretos... simplemente ahora somos más

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Conversando con mi vecino, este me preguntaba cual era el motivo de la crisis laboral, falta de seguridad, atención médica, educación, déficit, inflación; en fin, todo lo que estamos observando no solo en nuestro país sino en gran parte del planeta.

En esta ocasión vale reconocer que esto no ocurre por casualidad, existen responsables y precisamente son todos aquellos gobernantes que desde el siglo pasado vinieron atando todo con alambre sin detenerse a planificar un modelo de país que permita cobijar a todas las generaciones que fueron llegando a la vida.



Es obvio que si a comienzos de la década del 70 éramos casi 24 millones de habitantes y hoy somos 40 millones, algo sucedió entre lo primero y lo actual. Los hospitales en su gran mayoría superan los 40 años de antigüedad con casi la misma infraestructura y el doble de pacientes.



Las escuelas públicas saturadas de niños y con una metodología de aprendizaje absolutamente diferente, con libertad exagerada en el comportamiento de los alumnos frente a los docentes y estos que se encuentran cruzados de brazos pues al primer intento de reprender a un alumno, se aparece la Mamá o el Papá con un machete y le rompe la cabeza, como está sucediendo en muchos lugares del país.



Está muy bien que el alumno deba ser contenido en la Escuela, pero ello no significa que la familia se desentienda y encima reaccione violentamente cuando se entera que su “niño” no es lo que parece.



Ningún gobernante, antes o ahora, tuvo la idea de acompañar el crecimiento demográfico con medidas que fueran cubriendo las necesidades que tiene el ciudadano común con su salud y basta ver los hospitales atestados de enfermos sacando números a la madrugada para darnos cuenta que los responsables de la salud se quedaron en la década del 70 y la verdad por mas números que hagan y hablen en los medios explicando lo inexplicable, la realidad es una sola…somos muchos más y hay mucho menos para atendernos.



La delincuencia creció en cifras que ya no se pueden saber por no existir un censo que permita desarrollar planes para disminuirla y los investigadores creen que es como un coctel “molotov” con la mecha cerca del fósforo porque es un enemigo al que no se conoce y camina a nuestro lado permanentemente.



Hoy por la aplicación de leyes blandas, la Policía no puede interrogar o llevar a la Comisaría a un sospechoso, pero si usted o yo, ciudadanos comunes que trabajamos y cumplimos con todas las leyes golpeamos a un delincuente, al instante estamos subidos a un patrullero camino a la dependencia más cercana.



Crecimos en cantidad de habitantes, pero también recibimos invasiones foráneas de aquellos países que por idénticos problemas a los nuestros, fueron desplazando del sistema a su gente más necesitada en vez de contenerla como corresponde y los gobernantes de esos países, creyeron solucionar sus problemas quitando del medio a su propio pueblo, obligando a otros a hacerse cargo de toda la asistencia necesaria de esa humilde gente.



Lo insólito es que después los vemos a todos los gobernantes juntos en la típica foto que intenta demostrar lo unidos que estamos todos los hermanos latinoamericanos, pero resulta que si no tenemos un permiso de permanencia en Uruguay, Chile, Bolivia, Paraguay, Brasil, Perú, Venezuela y en menos medida algún otro, casualmente países de los que llegan nuestros “hermanos” y entran como si fuera su casa quedándose por el tiempo que quieran reclamando los mismos derechos que supuestamente son nuestros y en muchos casos permanecen indocumentados sin que algún gobernante tome algún tipo de medidas.



La prueba más evidente es el crecimiento desmedido que han tenido la mayoría de las Villas en el país en donde más del 70 por ciento de sus habitantes son extranjeros.



Días pasados un señor que supo quien era este servidor y leyó una reflexión me dijo… “si no te gusta como estamos ándate y listo” y le respondí que “la palabra se va conmigo pero puede ser escrita desde cualquier parte del mundo”.



Por cierto que, lejos está de mi forma de pensar la discriminación, pero si no reconocemos que esto es una realidad, jamás vamos a comenzar el camino de las soluciones y si continuamos escondiendo y mintiendo con números que a la población muy poco le importan, seguiremos fracasando junto con quienes tienen que tomar determinaciones y obrar en consecuencia.



Estos son temas que no pueden solucionarse desde la ideología o simpatía por uno u otro partido político y aquellos que defienden lo indefendible simplemente por pertenencia, deberían comprender que llegado el momento no solo serían partícipes de una culpa sino de una consecuencia nefasta en donde también formarían filas detrás de los que sufriremos por la inoperancia de quienes fueron elegidos para solucionar los problemas, que ya conocían desde hace muchos años e ignoraron sus resultados.



La dirigencia política siempre tiene a quien echarle la culpa, ahora como somos parte de la globalización, estamos sufriendo las consecuencias de la economía mundial y desde el “Poder Político” por las dudas se les ha informado a todos los señores Gobernadores que fueron a buscar dinero que NO HAY PLATA y deberán recurrir a la emisión de deuda por afuera del sistema para continuar con al menos algunas de las obras iniciadas y pagar sueldos en tiempo y forma.



Lo único que seguirá teniendo apoyo de la Casa Rosada con fondos gubernamentales, es el futbol, automovilismo, hockey y algún evento artístico que convoque a la juventud con los mismos artistas de siempre y… con los mismos contratos de siempre.



En fin, somos más habitantes y cada día menos atención de los que gobiernan hacia nosotros. Los responsables y sus seguidores en vez de enojarse ante este tipo de reflexiones, deberían comenzar por cambiar sus discursos y actitudes, alejándose de la violencia verbal pues toda vez que alguien piensa diferente se lo convierte en enemigo. Bajar el nivel de confrontación se hace necesario y nos hace mucha falta a “todas y todos”.





(*) [email protected]