Lunes, 19 Marzo, 2012 - 21:01

Correo de nuestros lectores
Ruidos molestos

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

En diciembre de 2010 se instaló en nuestra cuadra (Av. 9 de julio 2400), el templo evangélico "Presencia de Dios". El mismo se encuentra emplazado en un antiguo galpón que ocupa el centro de la manzana, lindero a mi vivienda.

Para que el lector pueda hacerse una idea más cabal, imagínese un galpón con techo de chapa sin ninguna aislación acústica, que actúa como caja de resonancia de cualquier ruido, por leve que este sea.



A partir de esa fecha los vecinos comenzamos a sufrir de manera creciente, y en cualquier día y horario, ruidos de diversa índole como ser: música a altísimo volumen, gritos, aplausos, alaridos y llantos durante supuestos "exorcismos", ensayos del baterista de la banda, etc.

Para que el lector no tenga que hacer otra vez uso de su imaginación, le propongo que reproduzca el video que acompaña esta nota. El mismo es una pequeña compilación de videos capturados con un celular desde el patio de mi departamento en el que se pueden apreciar algunas de las situaciones que hemos vivido a lo largo de este tiempo. Suba el volumen y disfrute.



A poco de iniciado este tormento comenzaron mis charlas y de los vecinos con el pastor, incluso lo invite a mi patio para que pudiera apreciar la situación que nos hacía vivir cada vez que desarrollaban sus actividades. Su respuesta en todas las ocasiones fue la misma: que recién se habían mudado y que no disponían aún del dinero necesario para realizar las reformas necesarias, pero que con el tiempo iría solucionando el problema.



Intentando ser un buen vecino me arme de paciencia, confiando en que el problema sería solo algo pasajero. Así fue que llegamos a los diez meses, y agotadas todas las instancias de diálogo, decidimos recurrir al órgano encargado de solucionar estas cuestiones en el ámbito municipal: Ruidos Molestos.



Un par de conocidos me dijeron "...en el municipio no te van a solucionar el problema, están "entongados" con los pastores...". No obstante, decidí confiar en las instituciones. Ese fue el comienzo de un camino que hasta el día de hoy no nos ha llevado a ninguna parte.



Luego de varios llamados intentando que nos envíen un inspector para constatar el hecho, nos sugirieron que presentáramos una nota firmada por los vecinos pidiendo su intervención. En un día se juntaron las firmas de diez vecinos y el 3 de noviembre de 2011 presenté la nota en mesa de entradas (Actuación Simple 70243 letra V de 2011). Pasada más de una semana sin noticias, decidí concurrir en persona al Área de Ruidos Molestos, en donde fui atendido muy cordialmente y me dijeron que se harían cargo de la situación.



Nuevamente a esperar...

Pasó un tiempo sin noticias del Municipio, por lo que volví a llamar varias veces hasta lograr que vinieran inspectores a corroborar mis dichos en un par de ocasiones e incluso llegaran a notificar al templo. Pero el problema continuó como siempre, y hasta el día de hoy ha sido imposible que confeccionaran siquiera una multa.



No pienso aburrirlos contando las idas y vueltas del asunto, solo compartir algunos de los rumores que escuche en este tiempo de parte de la infinidad de gente con la cual pude comentar el tema. Rumores que, en el caso de ser ciertos, explicarían la falta de respuesta del Municipio.



-que los inspectores estarían "atados de manos" debido a un supuesto acuerdo político con los templos evangélicos. (Ver la nota: "Pastores Evangélicos apoyan tercer mandato de Aída Ayala" http://www.diariochaco.com/noticia.php?numero=112791)

-que el templo no contaría con ningún tipo de habilitación para funcionar.



-que en el Municipio se habría conformado una "comisión" (sin ningún sustento legal) para tratar los problemas relacionados con los templos evangélicos, y que actuaría por encima de Ruidos Molestos y otras áreas, la cual estaría encabezada por un pastor de apellido Paredes.



Viendo la cantidad de clausuras efectuadas por el Municipio en los últimos tiempos por Ruidos Molestos u otras infracciones a boliches, supermercados, talleres, e incluso a un ícono de la cultura local como la Sala 88, uno no puede más que preguntarse: ¿Existen ruidos más molestos que otros? ¿Una Iglesia no necesita habilitación ni medidas de seguridad básicas porque Dios la cuida? ¿Estaremos ante un caso de "Discriminación Positiva"?



Reflexionando un poco, me parece que estamos simplemente ante un hecho al que lamentablemente nos hemos acostumbrado: el de funcionarios usufructuando el poder del estado para conseguir sus objetivos políticos a costa del bienestar de los ciudadanos.



Por mi parte seguiré insistiendo de manera civilizada y dentro de la ley, tal como me inculcaron mis padres, hasta que se respeten mis derechos y los de mis vecinos, y hasta que mi hogar vuelva a ser un lugar digno de ser vivido.



(*) [email protected]