Miércoles, 14 Marzo, 2012 - 13:44

"Mijno se expone desde el desconocimiento"
La universalización de la propuesta de formación en servicio fue rechazada desde el principio por algunos gremios

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Sonia Soto, directora de Nivel Secundario, dijo que se trabajó con todos los actores por la obligatoriedad del nivel medio. Se propuso una “formación en servicio” optativa que, “para quienes no participaron del proceso que están haciendo las escuelas, puede resultar de una complejidad inabarcable”.

La funcionaria de la cartera Educativa provincial remitió a Diario Chaco un texto en el que da detallada cuenta de lo que denomina “la formación en servicio en el marco de jornadas institucionales para la construcción de una nueva institucionalidad de la Educación Secundaria Obligatoria”. A continuación, el texto completo:



“La educación secundaria atraviesa un proceso fundamental a instancias de los nuevos mandatos plasmados en las leyes de Educación Nacional (Nº 26.206) y Provincial (Nº 6.691 ) en las que se postula este nivel como obligatorio.



Pensar la Educación Secundaria en términos de obligatoriedad implica no sólo entender que estamos hablando de ampliación de derechos sino, además, de modificar la matriz histórica de la escuela secundaria, institución concebida en sus orígenes para seleccionar, por méritos académicos, a los adolescentes y jóvenes “aptos” para transcurrirla y egresar hacia la continuación de estudios superiores.



Esta matriz explica el marco normativo y regulatorio que habilita a dejar fuera de lo que hoy constituye un derecho fundamental, a los estudiantes que no se “adaptan” a las predefiniciones de lo que un estudiante debe ser y hacer. Y esto, independientemente de las políticas institucionales de inclusión que cada escuela despliega.



La colisión natural entre los mandatos históricos de la escuela secundaria y los mandatos de inclusión y obligatoriedad demanda que se pongan en revisión todos los marcos que regulan a la educación secundaria. Esta tarea convoca a todos los actores institucionales –que son quienes tienen el conocimiento necesario para lograrlo, por formación y experiencia concreta- a construir, en un marco de trabajo colectivo y colaborativo, las propuestas que hagan posible avanzar en pos de lograr la meta de la obligatoriedad.



En función de esto, desde el Consejo Federal de Educación –ámbito del que participan los ministros de todas las provincias- se definieron las líneas políticas y pedagógicas para la Educación Secundaria Obligatoria (Res. CFE 79, 84, 88, 93, 102, 103, 123 y 154, entre otras), así como líneas y programas de trabajo que apuntan al fortalecimiento de esta construcción: Plan de Mejora Institucional, Aporte a la Movilidad, Prevención del Abandono Escolar, Centros de Actividades Juveniles, Proyectos Sociocomunitarios Solidarios, Conectar Igualdad. A través de estos planes y programas las escuelas comenzaron a recibir recursos acreditados directamente a las cuentas institucionales, libros y equipamientos. Entre 2010 y 2011 fueron acreditados desde nación, en distintos conceptos $26.437.211,30 a las escuelas de la provincia.



En este marco se comenzó, en 2010, con la primera cohorte de escuelas secundarias incluidas en Plan de Mejora Institucional, inclusión que se completó en 2011. Estas escuelas recibieron orientaciones y acompañamiento en la elaboración de sus proyectos escolares que debían incorporar propuestas que apuntaran a la construcción de la nueva escuela secundaria.



Durante 2011, la Dirección de Nivel Secundario, sobre la base de propuestas y manifestaciones expresadas por los docentes en el marco de jornadas institucionales realizadas en toda la provincia, convocadas por la Dirección y con la participación del Equipo provincial, comenzó a discutir la necesidad de recuperar las instancias institucionales para avanzar en la construcción de las condiciones pedagógicas que hicieran posible la obligatoriedad del nivel.



Asimismo, esta Dirección entendió que el trabajo encarado por las escuelas, en el marco de Plan de Mejora, ponía en juego no sólo los saberes incorporados a través de la capacitación de la que durante años participaran los docentes sino también saberes, conocimientos producidos colectiva y colaborativamente por los mismos en aras de pensar y repensar, diseñar, planificar y ejecutar las estrategias y líneas de acción en función de las metas institucionales. Metas que se definen en línea con las metas educativas propuestas a través de los marcos normativos. Esta dirección entendió que era necesario poner en valor esta tarea que, en sí misma, se constituye como formativa.



La Dirección de Nivel Secundario elaboró, entonces, una propuesta en este sentido que puso a consideración de otros actores fundamentales del sistema educativo: supervisores, directores de las modalidades que atraviesan al nivel secundario, referentes sindicales en la Mesa Técnica que se constituye en la Dirección de Capacitación, Acompañantes Técnicos Territoriales. Así también a los directores de las instituciones a quienes mantuvimos, en todo momento, informados de la propuesta y requiriéndoles aportes para mejorarla, en la convicción de que las construcciones deben ser colectivas.



La propuesta fue ganando adhesiones de muchos actores institucionales. Incluso, la Dirección de Nivel Inicial y la Dirección de Nivel Primario resolvieron adecuarla a sus respectivos niveles, dado su potencial para avanzar en la mejora pedagógica, con la participación activa y protagónica de todos los integrantes de la comunidad institucional, incluso, de la comunidad educativa toda.



No obstante, y a pesar de que no es una propuesta absolutamente novedosa –existen antecedentes y abundante bibliografía que la sustenta- tuvo objeciones en la Mesa Técnica, constituida en la Dirección de Capacitación, de parte de algunos referentes sindicales quienes plantearon su oposición a que la misma fuera universalizada. En la misma señalaron que la Capacitación, tal como se viene desarrollando, ha tenido muy buenos resultados por lo que no acordaban con ninguna modificación. Constan en las actas de dichas mesas los argumentos pedagógicos del debate.



En función de arribar a un acuerdo y en defensa de las voluntades expresadas en el proceso de construcción de la propuesta, la Dirección acordó la inclusión de las instituciones PMI 2010 que optaran por la propuesta comprometiéndose a socializarla y plantearla en esos términos. Y así se hizo, incluso, se remitió copia de la propuesta a Federación Sitech, por lo cual nos sorprende el desconocimiento manifiesto de la misma por parte de su Secretario General.



Entendemos –y acordamos esto en mesa técnica- que la inclusión de una alternativa de formación en servicio que plantea un formato absolutamente diferente al que hasta ahora se ha desarrollado debe hacerse en el marco de un consenso democrático. La adhesión al mismo debe darse con el consenso de todos los docentes. Más aún –y esto consta en las recomendaciones remitidas a las escuelas, supervisores, regionales y acompañantes territoriales- si hubiere docentes que optasen por hacer los cursos habituales, nada se los debe impedir. En este punto el Sr. Mijno también se expone desde el desconocimiento del proceso: el 60% requerido es para garantizar que el PEC (Proyecto Escolar Comunitario) se trabaje institucionalmente con un número significativo de docentes, de lo contrario no tendría legitimidad; no obliga al 40% restante a sumarse al trayecto de formación en servicio.



De hecho, el mismo referente de Federación Sitech reconoce este acuerdo cuando cita los términos del consenso para la redacción de la Resolución de Capacitación 2012. Lo que desconoce, evidentemente, son los términos de las comunicaciones remitidas a las escuelas, supervisores, directores regionales, acompañantes territoriales y a todos quienes nos requirieron información sobre la propuesta. De lo contrario no estaría utilizando términos como “amedrentamiento”, “decisiones unilaterales”, “obligándolos a alinearse”.



Estamos conscientes de que esta propuesta de formación en servicio implica una ruptura con los cánones tradicionales de la capacitación y que, para quienes no participaron de cerca del proceso que están haciendo las escuelas en pos de la mejora pedagógica, puede resultarle de una complejidad inabarcable.



Para ser más explícitos: existen innumerables experiencias de grupos y colectivos institucionales que vienen trabajando desde hace tiempo en pos de la inclusión y la calidad educativa; estas experiencias implicaron (e implican) tiempo de lectura y análisis de diversos marcos teóricos y metodológicos, trabajo en equipo, diseño, planificación y ejecución de líneas de acción, estrategias pedagógicas e, incluso, evaluación y reformulación permanente. Sin embargo, estos esfuerzos y producción colectiva de conocimientos que apuntan –reiteramos- a la mejora pedagógica, nunca fueron acreditados como formación. Nosotros entendemos que ha llegado el momento de hacerlo. Y en eso consiste, entre otras cosas, la propuesta.”