Domingo, 11 Marzo, 2012 - 13:19

Análisis periodístico
Es el secretario de Gobierno de Aída Ayala
La decisión de Zdero de seguir alineado con Rozas abre el primer gran interrogante en el Nuevo Espacio

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La sola presencia de Leandro Zdero en la reunión de Convergencia Social en la tarde del sábado sirvió para evitar que se hable de número de asistentes. No hacía falta. ¿Fue convicción o sincericidio inmolante? ¿Aída Ayala podrá sostenerlo como su secretario de Gobierno?

Ángel Rozas sentó a su lado, pegado a su brazo derecho, al joven arquitecto quitilipense ya radicado hace años en Resistencia. No fue una ubicación casual pues se trataba del profesional a quien Aída Ayala, apenas 90 días atrás, confió nuevamente –ya lo había tenido antes en la misma función-, la estratégica secretaría de Gobierno. Mientras la intendente capitalina junto a sus pares de Sáenz Peña, Barranqueras, San Bernardo y Nueva Pompeya, así como de legisladores, dirigentes y militantes de distintas localidades, lanzaba el Nuevo Espacio Radical, el mismo día Zdero hasta tuvo micrófono en la UTN para ratificar su pertenencia al sector de Rozas y pedir respeto y tolerancia ante el clima de confrontación que ya parece sin retorno en la Unión Cívica Radical.



La decisión de Zdero, es imaginable, no habrá sido sencilla: o continuaba respaldando a quien fue su mentor o apostaba a su actual gestión al lado de Ayala garantizándose la pertenencia a un eventual círculo áulico de poder si es que el Nuevo Espacio logra conseguir su propósito de gobernar Chaco en 2015. Escogió quedarse con el sector que, curiosamente, es el mismo que le vedó su aspiración de ser reelecto en la banca que ocupara entre 2005 y 2009 en la Legislatura provincial. Imposible pensar que le hayan asegurado ahora una banca ya que…¿por encima de Carim Peche o de Victor Zimmerman? ¿Y el cupo femenino? Salvo que la convicción indique que al obtener la mayoría todo es posible.



El “me quedo con Rozas” de Zdero no debiera medirse desde su poder de cosecha de votos ya que nunca ha tenido tropa propia aunque sí es reconocido por su militancia constante. Es más bien un operador políticamente correcto, antes que un caminador en busca de votos. La importancia de su ratificada pertenencia convergente radica en el mensaje hacia dentro del radicalismo: “Si el secretario político de Ayala no la respalda, debe ser por algo”. Vaya problema que tiene Aída. Deberá atender a los suyos quienes lógicamente pretenderán que el círculo chico de gestión sea de ultraleales, o nombrar otro ejecutivo en la cartera de Gobierno acción ésta que implicará la renuncia de Zdero y, es previsible, aguantar el contraataque rozista.



Convergencia tiene muy claro cómo presentará el combate interno: sus golpes serán directos, donde duelan. Un ejemplo se vio durante la semana que culminó ayer cuando en una actitud inédita, sin siquiera conversar en privado con la intendente Ayala para escuchar su voz sobre una situación supuestamente denunciada, el Comité Capital radical emitió un comunicado condenándola por “perseguir” radicales. ¿Quién autorizó esa movida “institucional” de la UCR? Obviamente que fue Rozas, aunque el instrumento ejecutor haya sido su leal y multipremiada
(políticamente) escudera, la diputada Irene Dumrauf.




El poder no se comparte, se ejerce. Y es lo que está haciendo Rozas quien, cual director de orquesta que ha seleccionado personalmente a cada uno de los integrantes de ella, mueve la batuta marcando el ritmo e instrumento que debe ejecutar cada uno. Le tocó a Dumrauf, a Zdero, antes al intendente de General Pinedo, Juan Reschini , quien es el operador principal entre los intendentes que aún le responden al ex gobernador. Y así seguirá.



Por ahora la pelea interna está en período de cinchada. Son tires y aflojes
que apuntan a medir fuerzas antes que entrar en la recta de la gran batalla. Varios reconocidos dirigentes radicales han aceptado ante este periodista que aún no es tiempo de anunciar encolumnamientos. Son los clásicos tibios que no confían ni en su olfato, sino sólo en lo que marca la realidad. Esperarán hasta
que algún sector se exhiba claramente como posible ganador para recién allí pronunciarse.



Surgió en estos días una versión que indicaba lo siguiente: “Rozas le está planteando a los intendentes con los que aún se reúne que si el obstáculo para unir al partido es él, no tiene problemas en ceder su lugar; de esa manera queda como componedor ante los jefes comunales, se asegura que le ofrecerán encabezar la lista de candidatos a senadores nacionales en 2013 y, sin internas, puede llegar a acomodar a aquellos dirigentes que le interesan en la conducción del partido y hasta en las listas de candidatos a cargos electivos”. Pero como se cita al comienzo del párrafo, es una versión que no ha podido ser confirmada, en tanto, no se la puede trasladar al Nuevo Espacio como para analizar ese eventual escenario.
Fuente: 
(*) Director de Diario Chaco