Miércoles, 7 Marzo, 2012 - 13:58

La Legislatura ratificó el convenio de desendeudamiento con Nación

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Fue la primera iniciativa del año, y la primera en ser acompañada por la totalidad del Cuerpo: la “homologación” del Programa Federal de Desendeudamiento de las Provincias Argentinas, firmada por el gobernador Jorge Capitanich y el titular de Economía nacional, Gaspar Lorenzino, el 28 de diciembre.







Los fundamentos de la iniciativa de los legisladores del Frente Grande, Fabricio Bolatti y Daniel Trabalón, señalan que “la disputa y negociaciones entre el gobierno nacional de turno y las provincias por el manejo de los recursos públicos encuentra antecedentes fundacionales, pero creemos que una síntesis que muestra visiones antagónicas se puede encontrar si comparamos las políticas aplicadas por el liberalismo de los año 90 y las que hoy se proponen desde el gobierno nacional”.



“El modelo económico de la década menemista, basado en la desregulación económica, la reforma administrativa y un tipo de cambio sobrevaluado que favorecía las inversiones especulativas en lo financiero y las importaciones en lo comercial, el achicamiento del Estado y la venta a precio vil de sus empresas, el endeudamiento en moneda extranjera para financiar los déficits comercial y fiscal provocados por la política cambiaria, entre otras graves secuelas que nos legó la era neoliberal en la Argentina, también incluía el argumento de que las provincias argentinas eran jurisdicciones caras, deficitarias, improductivas, inviables, y otras calificaciones despectivas, a tal punto que se llegó a proponer su disolución y fusión en regiones como medida extrema de ajuste fiscal en la agonía recesiva de la convertibilidad, lo que hubiese decantado en una disminución de sus competencias y funciones. Esta idea de país logró a partir de 1992 transferir ? sin financiamiento ? servicios esenciales como las escuelas nacionales y hospitales, firmar y aplicar convenios por los que se detraían recursos coparticipables para financiar el Régimen Previsional Nacional, obligar a las provincias a reducir la carga tributaria eliminando impuestos provinciales, ofrecer fuentes de crédito público de fácil acceso pero en moneda dura –dólar- para financiar los déficits presupuestarios, llevando los niveles de endeudamiento de las provincias a niveles altísimos”.



“Desde el año 2003 en adelante esta realidad encuentra importantes cambios, dotando a las provincias mayor autonomía y herramientas para consolidar un proceso transformador que se vea reflejado en la mejora de los servicios públicos y por ende en el nivel de vida de los habitantes. Podemos observar que el sostenido crecimiento de los ingresos tributarios coparticipables desde el año 2003, ha incrementado en más del 625% los recursos de las jurisdicciones, período en el cual no se aplicó ninguna detracción o quita de recursos a las provincias, contrariamente a lo sucedido en los 90 se coparticiparon nuevos impuestos, ejemplo de ello es el 30% del ingreso por retenciones a las exportaciones de la soja y sus derivados que se transfieren con afectación específica para financiar obras públicas de carácter social, donde se destaca el Fondo Educativo que permitió un incremento significativos de la inversión educativa en salarios e infraestructura. Se acompañó a las provincias con la aplicación de programas de financiamiento y quita de deuda pública, lo que permitió lograr resultados positivos en las cuentas públicas durante varios años y disminuir considerablemente el peso relativo de las deudas públicas provinciales, en este sentido, se destaca el Programa de Desendeudamiento de mayo del 2010 y la reciente extensión del plazo de gracia de fines de 2011. Seguramente faltan muchos aspectos y quedan muchas cuestiones pendientes pero debemos entender como una avance importante el cambio de visión que se ha logrado naturalizar.”



“El contexto de estos cambios es la idea organizadora de desendeudamiento del Estado Nacional, principal condicionamiento de recetas de ajuste y de alto contenido concentrador y desnacionalizador de las políticas económicas. La renegociación de la deuda nacional con importantes quitas, la cancelación de la deuda con el FMI y la utilización de reservas en pos de quitarnos el cepo de la deuda, son medidas en ese sentido.”



DESENDEUDAMIENTO DE LAS PROVINCIAS

Este proceso comienza ya en el año 2002 y se consolida desde el 25 de mayo de 2003 con la presidencia de Néstor Kirchner. El Estado Nacional ayuda a las provincias al rescatar sus cuasi monedas, se hace cargo de parte de sus deudas implementando la pesificación de los pasivos en moneda dura, utiliza el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial para otorgar ventajosas refinanciaciones a las provincias, lo que les permitió licuar sus pasivos y apuntalar un proceso sostenido de disminución del stock de la deuda pública. Proceso que en el año 2010 se consolida a través del dictado del Decreto Nº 660 de la Presidenta Cristina Fernández, creando el Programa Federal de Desendeudamiento de la Provincias Argentinas, que se caracteriza por mejorar la situación financiera de corto y largo plazo, concretar quitas en el monto adeudado, eliminar el CER, ampliar los plazos de reembolso, otorgar un primer plazo de gracia en el pago de capital e intereses hasta el 31/12/11. Finalmente por Resolución Nº 33 del 23/12/2011, del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación, se resuelve ampliar el período de gracia para el pago de capital e intereses con el Gobierno Nacional hasta el 31/12/2013.



EL CHACO Y UN NUEVO CONVENIO A RATIFICAR POR LA LEGISLATURA


Este proceso de desendeudamiento fue muy beneficioso para nuestra provincia, permitió disminuir el gran peso de la Deuda Pública provincial, la que llegó en el año 2003 ? ver Cuadro 1 ? a significar más de tres año (38 meses) de Recursos Corrientes y cerrando el año 2011 con un monto de Deuda Pública equivalente a 7 meses de Recursos Corrientes.