Miércoles, 7 Marzo, 2012 - 07:03

EEUU: Romney se impuso en el "supermartes" pero no le dio la seguridad que esperaba

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Obama crece en intensión de votos por lo que los republicanos están obligados a resolver rápido su competencia interna. Por ello el ex gobernador Romney es cauteloso y al no imponerse por amplia mayoría en el "supermartes" tendrá que aguardar para saber si es el favorito.

El ex gobernador ganó además en Virginia, Vermont, Idaho, Alaska y Massachussets. Santorum venció en Tennessee, Oklahoma y Dakota del Norte, y Gingrich, en Georgia



Con 437 delegados en juego (más de un tercio de los necesarios para ganar la nominación), la de este martes fue la cita más trascendente del calendario en la contienda conservadora para designar a su candidato para las elecciones presidenciales de noviembre. Con un Obama en ascenso -su aprobación sube al ritmo de la recuperación económica-, los republicanos se ven obligados a resolver su competencia interna lo antes posible para concentrar recursos en ese objetivo. Y todos apostaban al "supermartes" para que, por fin, uno de los candidatos despegue y se convierta en el favorito indiscutido, tal como sucedió en las últimas campañas presidenciales.



Sin embargo, la carrera de este año posiblemente se extenderá hasta abril o mayo.
La victoria de Mitt Romney en Ohio, donde estaba centrada la atención de este martes ya ningún republicano ha llegado a la Presidencia sin haber ganado allí, fue muy estrecha, por apenas 1 punto, por lo que no logró dar un golpe definitivo a su principal rival, el ultraconservador Rick Santorum, con quien polarizó las últimas elecciones.



El ex gobernador de Massachussets se impuso además en su estado con una aplastante diferencia (72% contra 12% de Santorum). Ganó también en Vermont (40%) y Virginia (60%), y en las asambleas partidarias de Idaho (73,3) y Alaska (33%).



Esas cinco victorias no son garantía de que Romney logrará erigirse como el líder indiscutido para ganar la nominación. Es que Santorum se quedó con Tennessee (37%) y Oklahoma (34%), y ganó el caucus en Dakota del Norte. Y el 37% que consiguió en Ohio, contra el 38% de Santorum, prolonga, necesariamente, su campaña electoral.



En tanto, el ultraconservador Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes ganó las primarias de Georgia (47%), su estado, tal como se esperaba. Y Ron Paul, quien apostaba a sostener su fortaleza en los caucus, no consiguió su premio ni pudo ganar en Alaska, donde se esperaba una victoria.



Con los resultados a la vista, Romney avanzó hacia los 1.144 delegados necesarios para ganar la nominación del partido, pero los resultados enfatizan su continua incapacidad para conquistar a amplios sectores de la base republicana, que ven con recelo su pasado como un gobernador moderado de Massachusetts.



De hecho, rápido de reflejos, Santorum dijo que sus victorias en Tennessee, Oklahoma y Dakota del Norte demuestran que es el mejor candidato para representar a la filosofía conservadora del partido. Sin embargo, sus controvertidos comentarios sobre el control de la natalidad y el papel de la religión han alejado a los votantes moderados, lo que explica la polarización de estas elecciones entre ambos aspirantes.



Según las proyecciones de la cadena de televisión CNN, Romney, con victoria en 13 estados, suma 359 delegados. Santorum se ha impuesto en siete y suma 138 delegados. Por contra, Gingrich ha ganado en dos estados y acumula 93 delegados, mientras que Ron Paul, que no ha conseguido aún ninguna victoria, recibe sesenta.



Aún faltan por disputarse 32 estados. Las próximas votaciones importantes se llevarán a cabo en Kansas, Alabama y Misisipi, estados tradicionalmente conservadores donde Romney enfrentará una compleja batalla durante la próxima semana. Por ahora, el final sigue abierto. Y una batalla larga, con espinosas discusiones y ataques cruzados, sólo favorecería a los demócratas, que desde hace tiempo tienen definido a su candidato.
Fuente: 
Infobae.com