Viernes, 2 Marzo, 2012 - 10:26

Para evitar contaminación y enfermedades
Domínguez insta a Capitanich a que realice estrictos controles en la nueva fábrica de PVC

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El diputado provincial pidió al Gobierno que “realice controles ambientales estrictos" en la nueva fábrica “Tigre” que se inaugura hoy en Puerto Tirol. Aseguró que este tipo producción “puede provocar daños físicos por la variedad de químicos y metales pesados que se utiliza”.

El legislador de la Alianza precisó que la fabricación de caños de ese material “significa la utilización de gran variedad de químicos y metales pesados neurotóxicos, como mercurio y plomo,
por ende puede provocar daños físicos a los empleados y a la población en general”.



Domínguez dijo que en Brasil, de donde es oriunda la Fábrica Tigre existen “controles ambientales estrictos” sobre el tema. “La idea es que no se transforme en un problema sanitario para nuestra provincia, y sólo esperamos que el Gobierno sea firme al exigir a esa firma brasileña que cumpla con los mismos controles ambientales que se les requiere en Brasil. De esa manera evitaremos entregar la salud de muchos chaqueños a cambio de trabajo para unos pocos” dijo. Luego destacó que la instalación de una nueva industria “sin dudas en una buena noticia”, tal el caso de la fábrica de plástico PVC Tigre en el Parque Industrial de Tirol, sin embargo, afirmó que le gustaría saber cuáles serán los controles ambientales dentro y fuera de la fábrica.







El diputado precisó que para la fabricación del PVC, en todas las etapas, se utiliza uno de los gases más tóxicos: el cloro. Ese gas se utiliza, primeramente, para producir dicloruro de etileno (DCE), que luego se transforma en cloruro de vinilo monómero (CVM), que más tarde se convierte en PVC, todos ellos altamente tóxicos. Precisó también que el PVC es un plástico quebradizo, al que hay que agregar aditivos químicos para hacerlo más maleable. Esos aditivos son metales pesados neurotóxicos, como mercurio y plomo, y sustancias químicas sintéticas, como los ftalatos, causantes de trastornos reproductivos y también de cáncer.



“Hay estudios que documentan que entre los trabajadores de las fábricas donde se produce el cloruro de vinilo se da una muy alta tasa de enfermedades terribles, como linfoma, cáncer de hígado, cerebro y pulmón, leucemia y cirrosis hepática, entre otras, por ello sería conveniente saber cuál es el plan tanto de la fábrica como del Gobierno para evitar esto”, dijo Domínguez.