Miércoles, 22 Febrero, 2012 - 16:21

Trimarco pidió que le digan si su hija esta muerta

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En ese caso, reclamará los restos de la joven, aseguró. María de los Ángeles Verón fue secuestrada en 2002 por una red de trata de personas y obligada a prostituirse. Este fue el tercer día en que declaró la madre.

Verón volvió a detallar hoy actividades y vínculos del mundo de la prostitución en el norte del país, en el que se involucró para buscar a su hija, contó que vendió un departamento para solventar la pesquisa porque no la ayudó el estado y cuestionó duramente al fiscal Ernesto Baaclini, quien tenía a su cargo la investigación en abril de 2002.



En la sexta audiencia del juicio contra trece acusados por el secuestro de Marita Verón, Trimarco amplió su declaración y contestó preguntas de los defensores, mientras entre el público la actriz Soledad Silveyra siguió atentamente el proceso y destacó la "fortaleza" de la mujer a la que personificó en la telenovela "Vidas Robadas".



La madre de la joven desaparecida aseguró hoy que "si está muerta, quiero los huesos de Marita", cuando era interrogada por la defensa de los acusados, lo que generó un silencio agudo en la sala que obligó a varios de los presentes a bajar la cabeza.



Trimarco también relató las amenazas, temores y dificultades que afrontó cuando decidió salir por su cuenta a recorrer prostíbulos para buscar a su hija, en un periplo que le permitió conocer y rescatar a varias jóvenes víctimas de la trata de personas.



Los jueces Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lascano también escucharon el reproche de Trimarco a la justicia cuando señaló que en la investigación del caso "hubo muchísimos testigos falsos", incluso familiares de detenidos que años atrás compartieron celda con uno de los acusados, José "Chenga" Gómez.



Trimarco aseguró que hubo muchos factores que "en vez de ayudar a que aparezca Marita, ponían trabas en las ruedas".



Al cuestionar al fiscal Ernesto Baaclini, primer instructor de la investigación, señaló que mantuvo "muchas veces" reuniones con un dirigente del gremio petrolero que al parecer mantenía vínculos personales con una de las imputadas. Además, recordó que cuando una joven testigo fue trasladada a un prostíbulo de La Rioja que al parecer tiene contactos con empresas de los acusados, el fiscal le dijo que se trataba de "una mocosa mentirosa" y lamentó que en lugar "de traerla (a Tucumán) se van allá a tomarle declaración".



Esa testigo pudo reconocer a Marita Verón en las fotos que se le exhibieron como una de las jóvenes con las que compartió cautiverio, pero tras ese reconocimiento, dijo Trimarco, el fiscal acusó a otro de los investigadores de "haber inducido a la chica" en su testimonio.



Cerca de las 14, el juicio pasó a un nuevo cuarto intermedio hasta las 8.30 de mañana, cuando una vez más Trimarco amplíe su declaración para contestar preguntas de la defensa de los acusados.



Por otra parte, el testigo Simón Nieva presentó una denuncia por amenazas contra su familia, indicó el abogado Carlos Varela a la radio LV12.



"El viernes nos llamó Susana Trimarco, que había ido este hombre para hablar con ella porque supuestamente lo habían amenazado", explicó el letrado, y señaló que en el equipo de la querella le aconsejaron "que haga la denuncia".



Asimismo, señaló que "Nieva dice que lo que le pasó tiene que ver con su declaración del día 22, que fueron tres hombres a su casa, que le pegaron, lo amenazaron y le dijeron concretamente que si declaraba algo le iba a pasar a él o a su familia".
Fuente: 
Agencia DyN