Jueves, 9 Febrero, 2012 - 15:42

Caso Ríos: condenaron a 16 años de prisión al asesino

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Sáenz Peña | La familia quedó disconforme con el fallo y criticó a la Justicia. En tanto la defensa adelantó que apelará la medida. La sentencia al asesino de Ríos, muerto a puñaladas en el mes de mayo de 2011 en el barrio Tiro Federal, fue dictada este jueves por la Cámara del Crimen Nº 1 de Sáenz Peña.

“NO ESTOY PARA NADA CONFORME”



La viuda de Eduardo Ríos, María Mercedes López expresó su disconformidad con la sentencia diciendo: “Me da vergüenza ajena lo que hicieron estas personas que estudian, y que supuestamente tienen que apoyar a los civiles que no hacemos macana en la vida y agarraron y le dieron 16 años a una persona que destruyó una familia completa”.



“Me destruyó la vida a mí, a mis dos hijos, una vergüenza lo que hicieron”, aseguró López.



El abogado querellante, Juan Esteban Pokorny consideró que “se ha hecho justicia,
aunque creo que ninguna pena, ningún monto de la pena le va a devolver a su hijo, creo que de parte de ellos hay cierta disconformidad porque ellos esperaban que se haga lugar, o al pedido de la Fiscalía o al pedido de la querella que habían solicitado 18 y 20 años respectivamente”, explicó el abogado.



En este sentido Pokorny recordó que en los alegatos había solicitado 20 años de prisión para Juan Carlos Moya por la “particularidad” que tuvo el caso, “como fue el ataque, la evasión del imputado del lugar del hecho, por eso creíamos que se ajustaba pedir este tipo de pena”.



Al ser consultado si va a interponer algún recurso para modificar la pena indicó que “no es viable modificarla, es mas no se puede hacer una modificación superior a la pena”.

Por otro lado Daniel Orellana, quien había solicitado la absolución de su defendido Juan Carlos Moya
por alegar que actuó en legítima defensa, no estuvo de acuerdo con la sentencia y dijo que va a interponer un recurso.



EL PROCESO



Luego de realizadas y concluidas las audiencias debate que se llevaron a cabo los días 29 de noviembre, 1 y 6 de diciembre de 2011 en la Sala de Audiencias de la Cámara Primera en lo Criminal presidida por el doctor Horacio Simón Oliva como juez de Sala Unipersonal se conoció hoy la sentencia en la causa caratulada “Moya Juan Carlos S/ Homicidio”.



El juez Oliva luego de considerar todas las pruebas existentes
entendió que se encontraba acreditada la materialidad del hecho, como así también la autoría que le cupo al imputado en la comisión de este delito. Analizó también el hecho de que si estaba demostrada la responsabilidad penal y en caso que calificación legal le corresponde y que pena se le aplica.



Según la sentencia Nº 3 que lleva la firma del Juez Horacio Oliva se desprende también de la lectura que para el juez no quedó dudas respecto de la existencia material del hecho “como aspecto objetivo de la imputación delictiva”.



En relación a la autoría y consiguiente responsabilidad penal del imputado, “entiendo que también se ha demostrado de manera cierta, circunstanciada y absolutamente contundente que el autor de las lesiones con arma blanca que causan definitivamente la muerte de Eduardo Ríos no es otro que Juan Carlos Moya”. Y apoya su apreciación en la declaración de damnificado de Juan Ramón Rios, donde surge que “desde el primer instante de la investigación policial o de la investigación penal preparatoria el señor Moya fu sindicado en forma directa, precisa como el autor del hecho”.



En la sentencia que condena a Moya a 16 años de prisión se observa además que “no solo existen elementos de prueba de alto valor incriminatorio y convictivo sino que se agrega otro dato más que el es propio reconocimiento del imputado. El imputado, al prestar declaración en este juicio, reconoció ser el autor de las lesiones, aunque después Moya, de alguna manera y en ejercicio del derecho constitucional de defensa, quiera deformar la verdad histórica del hecho, aduciendo o por lo menos dejando traslucir su intención, de instalar la existencia de una causal de justificación, es decir de haber actuado en legítima defensa”.



Para el juez Oliva entre las varias pruebas contundentes que existen en el expediente considera además que la declaración del testigo Rubén Cañete es trascendente, “sus dichos resultan ser altamente convincentes y sinceros”. Otro dato que tuvo en cuenta el juez Oliva fue la moto en que se desplazaba Moya, “desde un primer momento fue señalada como la moto de Moya, es otro dato para alejar cualquier tipo de dudas respecto de la intervención que tuvo, además de aprovechar la circunstancia de tener a Eduardo Ríos descuidado, casi por la espalda para proceder a darle muerte”.



El juez
entendió que
“Moya actuó con el propósito firme de dar muerte a Eduardo Ríos, lo hizo con dolo directo, con dolo de primer grado, su conducta es antijurídica, no existe causal alguna de justificación que elimine o neutralice esa nota de antijuridicidad y finalmente su conducta también es culpable. Es decir Moya tiene plena capacidad de imputabilidad, como lo demuestra el informe médico forense, constancia esta de la que se desprende que el imputado comprende plenamente la criminalidad de sus actos y tiene pela capacidad de dirigir sus acciones”.



Al referirse a la forma en que se cometió
el hecho, la educación, la educación e instrucción del encausado, sus medios de vida y demás valoraciones, el juez estimó equitativa la aplicación de una
pena de 16 años de prisión, inhabilitación absoluta por todo el tiempo de la condena.



En conclusión dice la sentencia del Juez Oliva por el Caso Ríos, “entiendo que el accionar del imputado ha sido claramente, frío y despiadado”.