Miércoles, 1 Febrero, 2012 - 10:59

Aporte profesional
El empleador y el conflicto intersindical

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El Conflicto Intersindical es cuando existe un puja respecto de la representación de un grupo de trabajadores, planteado entre dos o más entidades gremiales con personaría gremial.

Ubicar al trabajador o grupo de trabajadores en el ámbito de representación de un sindicato, consiste en dilucidar cuál es la asociación más apta para representar a ese grupo, categoría o sector de trabajadores a partir de los ámbitos personales y territoriales de actuación reconocidos precedentemente por la autoridad de aplicación.



Debe quedar en claro que la situación mencionada es totalmente independiente al Convenio Colectivo de Trabajo que rige las relaciones laborales, lo cual puede haber sido impuesto unilateralmente por el empleador, por cuanto el conflicto de encuadramiento se resuelve a través del Ministerio de Trabajo como autoridad de aplicación. Dicho Ministerio es quien generó el acto administrativo que aprobó el agrupamiento y zona de actuación al otorgar la personaría gremial y no por el ámbito que la asociación gremial pretenda representar en función de la aprobación de una reforma posterior de sus estatutos.



En tal sentido existe jurisprudencia que determina que no le compete al Ministerio de Trabajo dictar encuadramientos convencionales, tarea reservada a los jueces, quienes en definitiva dirimen los conflictos individuales de derecho que se plantean entre dos sujetos interesados que discuten la aplicación de un convenio.



Ello determina que le está vedado al empleador inmiscuirse en una situación de litigio de representatividad de los trabajadores por parte de una u otra asociación sindical, lo cual podría considerarse como una práctica desleal, legalmente regulada, a pesar de la lógica repercusión que la situación pudiera ocasionar en el establecimiento.



La Ley de Asociaciones Sindicales, en su Art. 59º, fija que para someter dichas cuestiones a la autoridad administrativa, las asociaciones interesadas deberán agotar previamente la vía asociacional mediante el pronunciamiento de la organización gremial de grado superior a la que se encuentran adheridas o las que estén adheridas las federaciones que integran.



Cuando se trata de sindicatos adheridos a federaciones distintas, tendrá que intervenir la organización gremial de grado superior. En nuestro país, la Confederación General del Trabajo, en los Art. 83º y 84º de sus Estatutos Sociales, contempla la existencia de una comisión arbitral para mediar y resolver estas diferencias. Sus fallos obligan al cumplimiento de las partes, pero pueden ser apelables ante el Comité Central Confederal y el Congreso, oportunamente.



No existe jurisprudencia para situaciones coyunturales donde existan más de una organización sindical de tercer grado las que, sin perjuicio del reconocimiento oficial o no, nuclean numéricamente a importantes agrupamientos con personería gremial. El dictado del Decreto 1040/01 ha venido a salvar este vacío. Si la comisión arbitral no se hubiere pronunciado en el plazo de sesenta días hábiles (Art. 59º de la Ley 23.551), cualquiera de las entidades sindicales podrá solicitar el sometimiento de la cuestión al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. La competencia de esta autoridad de aplicación para intervenir en un conflicto de encuadramiento sindical, comienza luego del pronunciamiento de la organización de grado superior, o vencido el plazo para hacerlo, pues la primera vía prevista en la ley es expresamente asociacional.



Debemos reconocer que en la historia sindical Argentina, han existido confrontaciones de este tipo, prevaleciendo entre los dirigentes, el criterio contemporizador y conciliador, ajeno a los intereses políticos de las autoridades ministeriales de turno.





(*) Magister en Derecho del Trabajo y Relaciones Laborales Internacionales. Cursando el Doctorado en Derecho del Trabajo, Previsión Social y Derechos Humanos.

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